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El móvil en los colegios, ¿para educar, acosar, distraer...? El debate está servido

Madrid acaba de anunciar que prohíbe los móviles en colegios públicos y concertados a partir del próximo curso lectivo. En Aragón cada centro decide, dentro de su autonomía, si lo utilizan o no.

Dos adolescentes usando el móvil.
Dos adolescentes usando el móvil.
Heraldo

Olga Villagrasa, profesora de Biología y Geología en el Instituto de Educación Secundaria El Portillo de Zaragoza y con casi 30 años en la docencia, compara el debate abierto en torno al uso o no del móvil en las aulas con el que se vivió en su día con los ordenadores. "Unos profesores queríamos introducirlo y otros no. Ahora las aulas tienen un ordenador por alumno", comenta. "El móvil es un arma potente y eficaz para avanzar en la educación. Siempre se ha dicho que la escuela se queda de los muros para adentro y ahora que tenemos una oportunidad clarísima de hacer que lo de fuera entre en el aula, ¿lo vamos a prohibir?", se pregunta.

La Comunidad de Madrid anunció en diciembre que prohibirá el uso de teléfonos móviles en los colegios públicos y concertados a partir del curso 2020-21 para mejorar los resultados académicos y dar un nuevo paso en la lucha contra el acoso escolar. Una medida que ya está implantada en Galicia pero no en el resto de las comunidades, donde la normativa a aplicar se deja en manos de los centros.

En Aragón, con 430 colegios públicos y concertados en los que estudian 109.000 alumnos de Infantil y Primaria, 63.000 en ESO y Bachillerato y 25.000 en Formación Profesional, tampoco hay una regulación específica y depende de cada centro, dentro de su autonomía, decidir si lo usan o no. No obstante, el Gobierno autonómico resalta que solo se utilizan como herramienta educativa y que nunca se permite en las clases de otra manera. "Las tablets y los móviles forman parte de la sociedad y, por tanto, también del aula aunque con esa vertiente educativa", afirma Toni Martínez, director general de Innovación y FP del Departamento de Educación, que ya en 2017 elaboró un decálogo dirigido a docentes, alumnos y familias para ‘sacar un 10’ en el uso adecuado de este aparato.

Uno de los centros en el que se desarrollan actividades didácticas con los móviles es el IES El Portillo aunque solo en determinadas materias y no de forma mayoritaria entre los profesores, tal y como señala su director, Jorge Muñoz. "Con chicos/as a partir de los 15 y 16 años. No es lo mismo con un alumno de 12, que tienes que controlar su utilización, que con uno de 18. Hay que darles unas pautas de uso en funciones educativas", afirma Muñoz, partidario del móvil en las clases pero con matices. "Controlando dónde, cómo y cuándo y siendo ellos los responsables del móvil", dice.

Proceso gradual

Olga Villagrasa empezó a utilizarlo con sus alumnos en el laboratorio. "En Primero de ESO comienzan a hacer alguna cosa como sacar fotografías a través del microscopio. Para ello usamos los aparatos del banco de móviles (en este instituto recolectan móviles viejos que reciclan). Es un proceso muy gradual. Nuestros chavales tienen correo corporativo del centro y sin él no pueden hacer nada; tenemos control del uso de dicho correo. Además, hacemos aprendizaje cooperativo", afirma.

Para esta docente se trata de un proceso de aprendizaje en el que a los alumnos se les hace responsables en el uso de este aparato electrónico. "Son niños huérfanos digitales. Los padres ponen a su hijo un móvil en la mano porque lo necesitan (en referencia a poder comunicarse con ellos por whatsapp ante cualquier imprevisto) y quién les enseña a usar todo lo demás. En mis clases aprenden a saber utilizarlo", indica.

"Son niños huérfanos digitales. Los padres ponen a su hijo un móvil en la mano porque lo necesitan y quién les enseña a usarlo"

Hay que destacar que en ningún momento los chavales están obligados a llevar un móvil al aula del instituto; es más algunos padres están en contra y otros no se pueden permitir comprarlo. "Trabajan en grupo con el móvil. Yo necesito entre seis o siete por clase y la mayoría lo llevan. Además tenemos el banco de móviles, que crece lentamente, y en breve vamos a comprar seis", dice esta profesora.

Olga Villagrasa también hace hincapié en que no se puede obligar a ningún profesor a usarlo en sus clases "porque es una responsabilidad", en referencia a todos aquellos docentes que no son partidarios del mismo. "Además, muchos de nosotros no conocemos el móvil como herramienta", subraya.

Por su parte, Sergio Colás, representante de Educación del sindicato CSIF y profesor de Secundaria en Zaragoza, considera que prohibir no es la solución. "Se tendría que invertir más en formación de docentes, alumnos y padres para esa utilización didáctica del móvil. Y también en prevención de cara al acoso escolar. Por ejempo, está el docente explicando en la pizarra, le hacen una foto por detrás, la cuelgan en las redes y lo que están es comentiendo un delito; que a lo mejor los alumnos no son conscientes de lo que hacen y de las repercusiones que puede tener", advierte.

Desde CSIF también consideran necesaria una regulación por parte de la Administración y los centros educativos. "Que se fije una normativa para ver un poco cómo se usa el móvil. Tenemos que convivir con esa herramienta y entendemos que habrá que utilizarla de una manera responsable en los centros educativos. Hay docentes que lo utilizan para su metodología de trabajo y muchos otros que no. Es un tema complejo que hay que abordarlo más pronto que tarde porque es una herramienta que usamos diariamente", asegura Sergio Colás.

"Se tendría que invertir más en formación de docentes, alumnos y padres para esa utilización didáctica del móvil. Y también en prevención"

Mientras, la psicopedagoga Olga Lázaro pone el acento en que los centros deben tener una regularización del uso del móvil con una normativa. "Pero siempre que se cumpla. Solo para que esté en el papel no es suficiente; que es lo que pasa en muchos centros. A mí solo el prohibir no me parece que sea la solución", dice.

Aditivo

Olga también habla de campañas de concienciación dirigidas a toda la comunidad educativa. "Para conocer el efecto que producen los móviles a corto y largo plazo. El uso y abuso de los móviles está llegando a situaciones complicadas no solo de atención sino de rendimiento académico de los alumnos. Tienen muchas distracciones cuando tienen el móvil en las aulas y hay muchas situaciones de acoso", sostiene.

Para esta psicopedagoga el primer modelo de cómo utilizar estos teléfonos somos los adultos. "El móvil crea adicción tanto a mayores como a pequeños", avisa.

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