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Aragón

aragoneses en la zona de la explosión de la petroquímica

"Hemos estado confinados cerca de tres horas y ha habido momentos de pánico"

​Carlos Cardona, un zaragozano de 27 años, estaba trabajando con niños en un casal cívico a un kilómetro de donde se ha producido la explosión. Otros aragoneses cuentan también cómo han vivido los primeros momentos de tensión en Salou y Reus.

aunque hacia las 19.30 lo han restringido a La Canonja y Vilaseca, y en el resto de localidades sólo si existen molestias por el humo.
aunque hacia las 19.30 lo han restringido a La Canonja y Vilaseca, y en el resto de localidades sólo si existen molestias por el humo.
EFE/José Luis Sellart

"Hemos estado confinados cerca de tres horas en el casal cívico en el que trabajo. Ha habido momentos de pánico al principio, cuando no sabíamos lo que había pasado y los padres que viven cerca de las instalaciones han venido corriendo a buscar a sus hijos. El olor en la calle era insoportable". Así resume Carlos Cardona, un zaragozano de 27 años, cómo ha vivido la explosión de la petroquímica de La Canonja (Tarragona). Este monitor estaba trabajando en el centro de juventud e infancia de Campo Claro, un barrio tarraconense situado a menos de un kilómetro del lugar del suceso.

"Nosotros nos encontrábamos en la primera planta y la detonación la hemos escuchado perfectamente, todas las ventanas y puertas del edificio han bailado. No han sonado las alarmas y cuando hemos salido para saber qué pasaba, la lengua de fuego salía por detrás del edificio de enfrente", contaba pasadas las 21.30, cuando ya había podido volver a su casa de Salou.

"Hasta que no habían pasado cerca de 35 minutos no han dado el aviso de confinamiento, pero desde el primer momento nos hemos encerrado dentro por lo que pudiera pasar. Algunos padres que han llegado más tarde a por sus hijos se han quedado también en el centro. Todo lo hemos seguido por la radio", relata. Han sido cerca de tres horas angustiosas, desde que se ha producido la explosión, sobre las 18.40, hasta que la Policía urbana les ha llamado que podían salir a las 21.15. En medio del trajín reconoce que no ha tenido ni tiempo de pasar miedo, "aunque algunos niños sí han llorado asustados". Una vez fuera del casal, ya de noche, las calles de Campo Claro "estaban completamente vacías" y tampoco se ha cruzado con otros coches en el trayecto hasta un Salou que "huele a chamusquina".

"Hemos vuelto a casa preocupados, pero todo se ha normalizado"

Ismael Araguás, el ainsetano que repartió 30 millones de euros del Gordo en Navidad en Reus, ha vivido la tensión de los primeros momentos tras la explosión en la planta química de La Canonja. Como casi todas las tardes, se encontraba jugando a las cartas en el Centro Aragonés de Reus, cuando le ha llamado su mujer para contarle lo que había ocurrido y decirle que volviera a casa corriendo. "Nos han empezado a avisar a todos y hemos vuelto muy preocupados. Como nos estaban recomendando hemos cerrado las ventanas y hemos puesto la televisión para estar informados, pero al poco rato todo se ha normalizado".

Eran los primeros momentos en los que la Generalitat recomendaba a los ciudadanos de Tarragona, Salou, Vilaseca, Reus, Constantí, El Morell y La Canonja que se confinaran en un edificio y cerraran puertas y ventanas de forma preventiva. Hacia las 19.30 la medida la habían restringido a La Canonja y Vilaseca, mientras en el resto de localidades solo existían molestias por el humo.

Los hechos han tenido lugar aproximadamente sobre las 18.41 de este martes. La Generalitat recomienda a los ciudadanos de Tarragona, Salou, Vilaseca, Reus, Constantí, El Morell y La Canonja que "se confinen en un edificio y cierre puertas y ventanas" de forma preventiva.

"Ahora la situación está muy normalizada. La gente va por la calle y donde yo vivo, al menos, no notamos ninguna molestia por el olor ni tampoco llega hasta aquí la humareda. En ese sentido estamos tranquilos, pero seguimos muy atentos a lo que ocurra, porque, según hacia dónde sople el aire, la situación puede agravarse en las localidades más cercanas. Yo he llamado a mi consuegra en Vilaseca y está bien", contaba Ismael alrededor de las 20.00.

"En Salou huele a quemado, ha sido un gran susto"

En Salou sí han escuchado la fuerte denotación, desde algunos puntos de la localidad se veían hasta las llamas y huele a quemado. "He oído un fuerte golpe y los cristales de casa han vibrado por efecto de la onda expansiva. Yo en ese momento no sabía lo que ocurra, pero Salou huele a quemado", cuenta Ana Mª Lorente, una enfermera jubilada vasca, muy vinculada a la colonia aragonesa por familiares y amigos, que reside a unos 10 kilómetros del lugar del siniestro.

"A mí me ha avisado mi hija desde Berlín y he puesto la televisión para escuchar las instrucciones que iban dando. No han sonado las sirenas, pero sí que he cerrado todas las ventanas y he quitado el aire. A un amigo que sabía que se había ido a pasear lo he llamado para advertirle y a la señora que cuida a mi padre le he dicho que se fuera a su hogar", cuenta sobre su reacción en esos primeros minutos. Aunque cerca de las 20.00 ya  podía abrir las cristaleras ha preferido no hacerlo "porque huele a quemado, hemos salido al balcón y se ve la humareda". "Nosotros no llegamos a percibir las llamas, pero otros amigos de Salou sí las ven".

Ana Mª ha trabajado durante 13 años en el centro de salud de Torreforta, muy cerca del lugar del estallido, y otra de las cosas que ha hecho ha sido intentar ponerse en contacto con antiguos compañeros para saber cómo estaban. "No me han contestado a los teléfonos porque deben atendiendo a la gente, pero me han escrito un Whatsapp para decirme que ellos estaban bien. Me he quedado muy tranquila", comenta. No ha pasado miedo, dice que ha sido como "vivir uno de los muchos simulacros que hemos hecho en el centro de salud". Recuerda también que le tocó sufrir en primera persona el atentado de ETA contra una petroquímica de la zona hace más de tres décadas.

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