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Aragón

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Un centenar de mujeres taxistas busca la 'hermandad' en Segovia

Es la octava edición de esta reunión que analiza problemas del sector desde la perspectiva de género, pero también otros que afectan a todos sus trabajadores.

La localidad zaragozana se convirtió ayer en la anfitriona de una concentración nacional que se celebra desde hace cinco años y que reunió a 100 profesionales del taxi.
Fuentes de Ebro acogió hace unos años este encuentro de mujeres taxistas.
Aránzazu Navarro

Más de cien mujeres taxista, entre ellas de Huesca, participan este fin de semana de "un encuentro de hermandad" entre profesionales, una ocasión que les servirá para poner en común sus experiencias, tanto frente a los problemas propios del sector como a aquellos inherentes al hecho de ser mujeres.

Así es como Manuela Jiménez, que lleva 15 años al volante del taxi en Palazuelos de Eresma (Segovia), define en una entrevista este encuentro, que se desarrollará en su mayor parte en la localidad segoviana de El Espinar y cuenta con actividades como coloquios, debates y excursiones.

Las participantes, además de Huesca, proceden también de Málaga, Murcia, Cádiz, Barcelona, Llobregat, Gran Canaria, Asturias, Madrid, Salamanca, Almería, León, Cuenca, Albacete, Badajoz, Toledo, Huelva y Galicia.

Se trata de la octava edición de la reunión, que surge de la necesidad de unir fuerzas dentro de una minoría, las mujeres, dentro del colectivo del taxi a nivel nacional: "Somos muy poquitas; en mi pueblo (Palazuelos de Eresma) hay una, aquí en Segovia hay dos...".

Para ella, el desempeño de la profesión en un mundo tradicionalmente copado por los hombres, tiene algunas desventajas, como un trato distinto por parte de los compañeros y también de la clientela: "Todavía hay gente que no se fía de que les lleve una mujer", comenta Jiménez.

Inés Otín, taxista desde hace 18 años en Barcelona, señala que antes la situación era peor y se encontraba con más comentarios del tipo "¿Qué haces tú aquí?".

Según ella, hoy en día, aunque "tampoco se mueren de la alegría al ver que eres una mujer" y siempre hay "algún compañero de mente antigua", el ambiente es, en general, "bueno".

La conductora celebra los avances que se ha dado en este sentido, y subraya que, en su opinión, ahora que no es la legislación la que pone restricciones a las mujeres para ejercer ciertas profesiones, hace falta que ellas den el paso: "Ahora nos tenemos que creer nosotras que podemos hacerlo", ha expresado.

Además de esta perspectiva de género, el encuentro tiene por objetivo tratar otros temas que afectan al sector del taxi en general, como la convivencia con las licencias VTC, o los altos impuestos a los que están sometidos los profesionales como autónomos.

Según Jiménez, aunque en los pueblos más pequeños no se nota tanto la presencia de Uber o Cabify, en las grandes ciudades sí, y lo consideran una suerte de "competencia desleal": "Una licencia para poner un taxi aquí en Segovia cuesta 180.000 euros, como una casa o un piso; poner un Uber, 3.000", ha reclamado.

A este respecto, la taxista condena las actitudes de violencia que han tenido en ocasiones algunos trabajadores del taxi contra los de las compañías de VTC: "Con alguien te tienes que meter, y siempre te metes con el que da la cara", ha comentado.

Otra de las asistentes al encuentro, Lola Rojo, que trabaja en Barcelona, también ha criticado a estas compañías porque, en su opinión "hacen trampa", ya que "se saltan la ley", y el sector se encuentra desamparado porque la Policía "pasa del tema" y "no hay control" por parte del Gobierno.

Manuela Jiménez también critica el asedio de impuestos a los autónomos en general, que ella está sufriendo en estos momentos porque está de baja y con el mínimo que cobra, a veces no le llega para pagar los gastos, según ha narrado.

Ante las expectativas del nuevo Gobierno, Manuela Jiménez ha lamentado un mal presagio y ha declarado que, aunque espera equivocarse, cree que "la cosa va a ir peor" ante una eventual liberalización del sector y "más ayudas a Uber".

La entrada de Unidas Podemos al nuevo Gobierno de coalición con el PSOE no vaticina mayores cambios para Manuela puesto que a pesar de que la formación morada ha dado su apoyo públicamente en numerosas ocasiones al sector, según ella, sólo lo hace "de cara" y ese posicionamiento no se materializa "en nada".

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