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Aragón

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Productos aragoneses para la lista de Papa Noel y los Reyes Magos

El mercadillo navideño de productos agroalimentarios se ha trasladado este año al paseo de la Independencia, donde estará hasta el próximo 6 de enero.

Los puestos del mercadillo del paseo de la Independencia abren sus puertas en horario de mañana y tarde.
Los puestos del mercadillo del paseo de la Independencia abren sus puertas en horario de mañana y tarde.
Francisco Jiménez

Este año, el paseo de la Independencia de Zaragoza se ha convertido en el mejor escaparate para los productores agroalimentarios aragoneses que han llegado de todos los rincones de la región para satisfacer las demandas de los paladares más exigentes. Todos los días, hasta el próximo 6 de enero, de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00, aproximadamente.

Puestos de quesos, dulces, mermeladas, embutidos, aceite y patés artesanos que antes se exponían en el paseo de Sagasta y que ahora se distribuyen a lo largo y ancho de un tramo, hasta alcanzar un total de 59 vendedores que también ofrecen productos de artesanía en la zona más céntrica de la ciudad, una petición que llevan tiempo solicitándole al Ayuntamiento de Zaragoza.

«Estamos muy contentos con el cambio de ubicación porque en el paseo de la Independencia nos ve mucha más gente. Es una zona más transitada y quien más y quien menos se acerca a curiosear y cuando ve los productos pica, porque gracias a su calidad y presencia se venden solos», indica Olga, la vendedora del puesto La Conservera del Prepirineo que este año ha vuelto al mercadillo, después de varias temporadas ausentes, para mostrar sus setas deshidratadas, los patés vegetales artesanos y los licores que elaboran en Uncastillo.

Son muchos los artesanos que repiten año tras año en este tipo de mercadillos, que se convierten en el mejor de los escaparates de sus productos. Es el caso de Setrufma, una pequeña empresa de Cantavieja que lleva tres años mostrando sus artículos, elaborados con trufas y setas de su localidad natal. «A la gente le gusta mucho ver lo que elaboramos artesanalmente y preguntan muchas cosas. Además, si pueden probar algo, mucho mejor, porque así aciertan seguro con el producto que compran, por eso nosotros siempre hacemos pequeñas catas en el mismo expositor», matiza José Enrique Gil, responsable de esta empresa.

Aconsejar y asesorar. Esta es la clave de estos mercados navideños, cuyos vendedores se afanan por explicar todas y cada una de las peculiaridades y características de los productos que ofertan en sus estantes, algo que los consumidores agradecen mucho. «A mí me encanta comprar en este tipo de puestos, no solo porque ofertan unos productos de grandísima calidad, sino porque además sabes que compras sobre seguro gracias al asesoramiento que nos dan los comerciantes de los puestos. Compras sabiendo que la calidad y el buen sabor están más que garantizados», apunta Pedro, un zaragozano que todos los años visita los mercadillos que se organizan a lo largo del año.

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