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Aragón

cárceles 

La prisión de Zuera abre un programa de biodanza para los maltratadores

De los 1.325 internos de la cárcel, hay 283 implicados en estos delitos de violencia de género contra la mujer. 

Beatriz Benabarre, responsable del programa, ayer en la inauguración de la exposición en el centro sociocultural de la prisión de Zuera.
Beatriz Benabarre, responsable del programa, ayer en la inauguración de la exposición en el centro sociocultural de la prisión de Zuera.
Raquel Labodía

El centro sociocultural Ángel Tello de la prisión de Zuera se llenó ayer de internos e internas en la inauguración de una exposición de fotografías sobre el maltrato a las mujeres. Forma parte de un programa de reinserción que dirige Beatriz Benabarre y que va dirigido a los maltratadores, bajo el título «¿Por qué te hago esto?». Lo más original de este trabajo, que va a prolongar seis meses, son las clases de biodanza, que duran unas dos horas. «Utilizo la vitalidad y la afectividad con la imagen emocional para que con la música y la danza consigamos que los maltratadores respeten a la mujer. Abrir su mentalidad», detalla Beatriz Benabarre, una profesora que lleva impartiendo este programa siete años en la Casa de la Mujer para las víctimas, pero por primera vez los destinatarios son los agresores. «Es la otra parte de la cuerda para conseguir que los reincidentes cambien», añadió.

La directora de la prisión de Zuera, María Carmen Gambaro, mostró su apoyo al proyecto y detalló ayer que actualmente en el centro penitenciario hay 283 implicados en delitos de maltrato a las mujeres (272 presos y 11 tienen libertad condicional) de los 1.325 presos que albergan ahora. «Tenemos un programa específico para los maltratadores y al principio se apuntaron 14 presos, pero se han quedado en siete. Se trata de asumir los delitos» agregó la directora. Pero al referirse a la biodanza, que tiene lista de espera con veinte alumnos apuntados, María Carmen Gambaro considera que se trata de un programa «pionero» y «vanguardista», junto a la subdirectora de Tratamiento, María José Aranda.

Sopresa con las fotografías 

La asistencia de los presos maltratadores a la exposición de fotografías, obra de Cris Aznar, pretendía «sorprenderles» al mirarlas, porque su mensaje definitivo es: «Decir no». Cada una tiene un poema de Benabarre, quien tiene un libro editado sobre la violencia de género y las mujeres. «Es un proyecto visual con gestos de danza que luego se suma a las clases de biodanza, a las que solo pueden apuntarse unas 20 personas», destacó la profesora Beatriz Benabarre, cuyos trabajos están financiados por la Diputación Provincial de Zaragoza. Se ha sorprendido con los comentarios de los presos de las imágenes.

Los internos se habían ido a la comida cuando entraron los periodistas para ver la exposición, pero la directora se abrió a la posibilidad de compartir alguna de estas clases con los medios.

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