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El reto de la Gran Recogida: 620 toneladas de alimentos gracias a 5.000 voluntarios

Con la maquinaria solidaria ya en marcha aún se necesitan casi 700 personas para colaborar en esta campaña, que se desarrollará este viernes y sábado (y en algunas tiendas el domingo) en casi 400 establecimientos.

Los depósitos del Banco de Alimentos se ubican en tres naves en Mercazaragoza.
Los depósitos del Banco de Alimentos se ubican en tres naves en Mercazaragoza.
Francisco Jiménez

El reto de este año: superar los 620.000 kilos de alimentos que se donaron el año pasado en todo Aragón. La Gran Recogida, que se celebra este viernes y sábado (también el domingo en algunos establecimientos), parte con unas cifras de récord, desde los cerca de 400 puntos de recepción de productos en toda la Comunidad a los más de 5.000 voluntarios. Aun así, y dadas las dimensiones que ha adquirido ya esta iniciativa solidaria, aún faltarían casi 700 personas dispuestas a ayudar en una actividad que se pone en marcha al mismo tiempo en toda España gracias a la generosidad y altruismo.

La Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal), con los bancos que la integran, entre ellos los tres aragoneses, celebra la Gran Recogida en todo el país, con el objetivo de promover una sociedad más solidaria, que apoya a sus vecinos más desfavorecidos y que trabaja contra el despilfarro alimentario. De hecho, el lema escogido este año es ‘Somos solidarios, con todas las letras’ porque "sin los voluntarios y los donantes nada sería posible". José Ignacio Alfaro, presidente del Banco de Alimentos de Zaragoza, recuerda que necesitan a 4.000 voluntarios para hacer la recogida en 229 tiendas, tanto en la capital (unas 160) como en toda la provincia, así como para su clasificación posterior. Estos últimos días han hecho un llamamiento a la colaboración porque "faltarían 500 más". El año pasado consiguieron unos 450.000 kilos, un dato que esperan mantener "o incluso superar".

También desde la provincia oscense apelan a la vena solidaria de la ciudadanía para captar a unas 200 personas de las 900 que precisan para llevar a cabo esta campaña. Julia Lera, que preside el Banco de Alimentos de Huesca, asegura:"Estamos en bastantes pueblos. En total, estos días se podrán depositar los productos en 90 establecimientos. Confiamos en llegar a los 100.000 kilos, como el año pasado". Por su parte, Esther Martínez, coordinadora del Banco de Alimentos de Teruel, explica que "prácticamente están todos los turnos cubiertos" aunque cualquier ayuda es buena: "En toda la provincia estamos alrededor de 500 personas, que atendemos 54 puntos de recogida en unas 15 localidades". En 2019 consiguieron captar 70 toneladas y "el objetivo ahora es, por lo menos, igualar ese dato".

Los alimentos llegan, de forma habitual, gracias a un fondo europeo y a otro nacional, además de empresas, centros comerciales, grandes superficies y supermercados. Pero la Gran Recogida supone en Zaragoza, aproximadamente, una quinta parte de las aportaciones que reciben en tres naves de Mercazaragoza. De hecho, las estanterías están prácticamente vacías a la espera de recibir nuevos productos. Y de ahí la importancia de esta campaña en el trabajo que realiza el Banco de Alimentos.

El proceso, paso a paso

Quienes deseen colaborar pueden depositar sus aportaciones en las mesas que se instalarán desde hoy en distintos establecimientos. El material se almacenará en una nave de la Feria de Muestras, y se depositará en una cinta transportadora para su clasificación. Después, se llevará a los almacenes del Banco de Alimentos con información detallada de su caducidad.

Cajas con la información de los alimentos en el Banco de Alimentos de Zaragoza.
Cajas con la información de los alimentos en el Banco de Alimentos de Zaragoza.
Francisco Jiménez

Durante todo el año, los voluntarios se comprometen a acudir dos veces por semana. Víctor Ayllón empezó en 2012, cuando se jubiló, y sigue acudiendo fiel a su cita: "Es una gran satisfacción personal, por ayudar a gente que lo necesita, pero, desde el punto de vista egoísta, puedo ocupar el tiempo libre que tengo".

Junto a él trabaja Carlos, de 60 años, que está en el paro y cobra un subsidio: "Es mi contribución para devolver la ayuda a la sociedad, y de paso me siento útil". Una opinión que comparte Arturo Iruretagoyena, de 67 años, que se encarga de recepcionar los alimentos que llegan. Un trabajo intenso que los mantiene ocupados.

El presidente explica que diariamente pasan entre 13 y 15 asociaciones o colectivos a recibir la comida, que después distribuirán entre las personas desfavorecidas. Francisco Rodrigo, del Centro Social San Antonio Sercade, cargó este jueves la furgoneta, como hace dos veces a la semana, con la que pueden ayudar a unas 180 personas: “Es fundamental, porque si no fuera así no podríamos atender a quienes se acercan como última necesidad". También llegaron hasta Mercazaragoza integrantes de la comunidad Chemin Neuf, desde la cartuja del Aula Dei.

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