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Aragón

Gente de la tierra

"Nuestro principal reto es potenciar el ‘oro rojo’ del Jiloca"

La Asociación de Productores de Azafrán del Jiloca colabora con la Institución Ferial de Calamocha en el primer Concurso Nacional de Calidad del Azafrán.

Ángel Roza es el presidente de AZAJI.
Ángel Roza es el presidente de AZAJI.
H. A.

El mes de noviembre marca el fin de la campaña del azafrán en la comarca del Jiloca. Las cebollas han dado sus frutos y en muchos hogares de la zona ya han terminado la fase de desbriznado del azafrán, una de las tareas más meticulosas de todo el proceso productivo, que exige mucho tiempo y mucha paciencia.

Los entendidos de los fogones y expertos gastronómicos hace tiempo que llevan diciendo que el azafrán del Jiloca está entre los mejores del mundo, una opinión compartida por Ángel Roza, presidente de la Asociación de Productores de Azafrán del Jiloca (AZAJI),entidad que, desde 2004, está trabajando con ahínco para darle a esta especia, criada en la provincia de Teruel, el valor que se merece.

«Queremos que el consumidor sea consciente de la calidad del azafrán de nuestra tierra, un producto que hace unos años a punto estuvo de convertirse en algo anecdótico porque la gente dejó de cultivarlo. Por eso, para evitar su desaparición y conseguir su reconocimiento hemos trabajado muy duro para lograr aglutinarlo bajo la marca de calidad Azafrán de Teruel. Y todo ello, con el principal reto de potenciar el conocido como ‘oro rojo’ del Jiloca», señala Ángel Roza.

En su caso, este productor, que se inició en este mundo por «casualidad», cuenta con alrededor de 5.000 metros de tierra destinados a un cultivo que, según sus propias palabras, «es delicado, pero a la vez es muy agradecido porque no te exige más de 30 días de trabajo a lo largo del año. Aunque, quince de esos días, los de plena campaña, son muy duros», matiza.

Un cultivo exigente que, pese al impulso de la asociación, todavía sigue siendo anecdótico. Y una muestra de ello es que de los 28 socios que conforman AZAJI, apenas uno de ellos puede vivir exclusivamente del cultivo del azafrán. El resto considera la producción de esta especia como una segunda actividad económica.

"Queremos que el consumidor sea consciente de la calidad del azafrán de nuestra tierra"

Y para impulsar y poner en valor este producto hacen falta campañas informativas, charlas, catas y otras muchas propuestas. Una de ellas es el I Concurso Nacional de Calidad del Azafrán, un acto organizado hace unos días por la Institución Ferial de Calamocha, con motivo de la celebración de la feria ExpoCalamocha y cuyo ganador ha sido la empresa Bealar, ubicada en la localidad conquense de Motilla del Palancar en Cuenca.

«Estos actos son un importante revulsivo para la asociación porque nosotros no podemos ponerlos en marcha solos, ya que suponen un importante desembolso económico. Por eso, agradecemos mucho el apoyo de entidades como la Institución Ferial de Calamocha, a la que hemos ayudado en la organización de esta actividad», indica Roza.

Un concurso al que se presentaron una veintena de empresas, aunque no todas pasaron la fase de selección previa, por lo que a la cita final solo llegaron 12 participantes.

Los análisis del azafrán que se presentó a concurso se hicieron en el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), que se encargó de que se cumplieran los estándares de calidad que se exigían en las bases previas.

«Estamos muy satisfechos con la acogida que ha tenido el concurso. Es muy importante saber vender nuestro producto y conocer la experiencia de otros productores. Porque de nada sirve decir que somos los mejores del mundo, si luego no sabemos poner en valor la riqueza que tenemos», concluye Roza.

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