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Aragón

tecnología

La agricultura 4.0 aterriza en Zaragoza

Zaragoza se convierte en cuatro días en cita ineludible para el sector agroalimentario. La capital aragonesa es la sede de Datagri, el foro internacional con el que se quiere impulsar la digitalización del campo

La utilización de drones es cada vez más habitual tanto en las explotaciones agrarias como en las ganaderas.
La utilización de drones es cada vez más habitual tanto en las explotaciones agrarias como en las ganaderas.
H. A.

#Comienza la cuenta atrás. El 14 y el 15 de noviembre aterriza en Zaragoza el foro internacional más importante para impulsar la digitalización del sector agrario. Por eso, en estos días, los organizadores -Hispatec; Cooperativas Agroalimentarias de España; la organización agraria COAG y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes de la Universidad de Córdoba- trabajan a pleno rendimiento, ultimando los detalles para que Datagri 2019 logre el éxito que se prevé, avalado por la numerosa asistencia -se espera la participación de unas 1.500 personas-.  

Un evento que destaca tanto por su completo y variado programa «que incluye ponencias, talleres y actividades para todos los gustos» como por el alto nivel de los ponentes, entre los que figuran expertos y representantes españoles del sector primario y de la empresas de tecnología, pero también representantes de la UE y de la FAO, así como el «gran tecnólogo» Enrique Dans, profesor de Innovación en IE Business School.

Big data, inteligencia artificial, Internet de las Cosas (IoT), blockchaim, sensorización... serán los conceptos que sobrevolarán el Palacio de Congresos de la capital aragonesa, donde se celebrará el ‘#ForumDay’, una jornada en la que 20 expertos agroalimentarios y científicos de datos aportarán su visión y casos de éxito tanto a nivel internacional como nacional sobre la digitalización de la cadena de valor agroalimentaria.

No todo es hablar (y escuchar) en Datagri. También se puede ver. El día 15, el foro se trasladará hasta la Escuela Agraria de Movera, porque es allí se celebra el ‘#FarminDay’. Será en esa jornada donde los profesionales del sector podrán comprobar que lo debatido en Zaragoza no es ciencia ficción ni futuro, sino una realidad muy presente y tangible que ofrece innumerables ventajas a la actividad agraria.

Drones que se convierten en pastores; pulseras con GPS para no perder de ‘vista’ (en el móvil) a los animales; sensores que recogen miles de datos para facilitar la toma de decisiones de los productores; robots capaces de limpiar las malas hierbas, big data e inteligencia artificial para predecir (y así evitar) la aparición de plagas... Son algunos de los ejemplos de las tecnologías que el foro pondrá al alcance de la mano de los agricultores.

Esta cita, obligada para el futuro del sector, llega a Zaragoza en su segunda edición. El embrión comenzó en Madrid con un foro similar aunque no con este nombre. Luego la iniciativa viajó a Córdoba, ya con el nombre de Datagri, y la acogida fue tal que los organizadores pensaron que este evento tenía que celebrarse allí donde la agricultura es protagonista. Cómo en 2018 fue en el sur, este año tocaba en el norte. Y la capital aragonesa se convirtió en un escenario idóneo, explican los organizadores, tanto por su situación estratégica, sus buenas comunicaciones y servicios, como por el peso de su producción agraria y, sobre todo, por la acogida de las instituciones locales y «el increíble trabajo, la ilusión y el empeño que han puesto los responsables de UAGA y de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón para que este evento pudiera celebrarse allí».

Es complicado todavía cuantificar las ventajas (económicas y productivas) que la digitalización podría sembrar en el campo. Pero hay estimaciones. Las recordó el primer ejecutivo de la empresa tecnológica Hispatec, José Luis Molina, durante la presentación del Datagri en Zaragoza. Así, se calcula que la transformación digital y el big data irán incrementando cada año un 1% la productividad durante los próximos 30 años. Y es que las más avanzadas tecnologías permitirán aumentos medios del 20% en la producción hasta 2030 (en algunos cultivos incluso hasta del 70%), mientras se produce un aumento mínimo de la superficie de tierra agrícola usable. También se ahorrarán costes, vaticinan los expertos. Porque los datos, la agricultura de precisión y la inteligencia artificial facilitarán una aplicación más localizada y prescriptiva de los fitosanitarios rebajando así hasta en un 25% la aplicación de los mismos. Y permitirán además utilizar menos agua y energía -se calculan descensos de entre el 10% y el 25%- en los regadíos.

Son todavía augurios, dirán los más escépticos. Pero lo que es un hecho palpable es que la tecnología ha llegado para quedarse a todos los sectores productivos. Y el agroalimentario no es una excepción. Lo analizará, lo debatirá y lo demostrará Datagri durante su celebración en Zaragoza los días 14 y 15 de noviembre.

«La tecnología disponible ahora mismo es enorme. Existen tantos y tan fantásticos avances que creo que tardaríamos diez o quince años en incorporarlos todos al sector», asegura José Luis Miguel, director técnico de COAG, organización agraria impulsora de este foro. Por eso, el objetivo de Datagri no solo es mostrar lo que ya existe y abrir camino a lo que está por venir, sino «impulsar un entorno digital, de datos, que nos permita trabajar con seguridad jurídica, y también con viabilidad económica y social, en el modelo de agricultura que queremos promover y desarrollar», detalla Miguel.

Barreras

Es cierto que la digitalización del sector «está en un nivel incipiente», reconoce el representante de esta organización agraria. Sin embargo, Miguel se muestra convencido de que «va cogiendo velocidad». Y si su rapidez aún no es la deseada no se debe tanto a que los profesionales agroalimentarios estén desinteresados o poco preparados, sino porque «encuentran muchas barreras para poder aprovechar como sería deseable toda la tecnología disponible», señala.

Una de esas barreras es la seguridad jurídica. ¿Qué pasa con los datos que se producen en las explotaciones?, ¿cómo se comparten?, ¿cómo se pueden manejar, ¿de quién son?, ¿qué derechos tiene el propietario de la fincas o las granjas en las que se generan dichos datos? Estas dudas, todavía por resolver, suponen, según Miguel, un freno. Lo es también «la posible inoperabilidad», es decir la incompatibilidad entre un producto digital y otro, «porque no resulta muy atractivo realizar una inversión en una herramienta tecnológica que luego no va a tener utilidad con otro tipo de maquinaria», insiste.

Hay también barreras regulatorias. Actualmente no existe ninguna normativa para toda esta revolución digital y además tampoco hay una definición clara del modelo en el que se va a trabajar. «Nosotros queremos que sea un modelo inclusivo, en el que todo el mundo pueda participar, y no un oligopolio de plataformas como sucede en Estados Unidos, pero tampoco un monopolio gubernamental como en el caso de China», asegura el director técnico de COAG.

La falta de formación también es un hándicap. «No contamos con expertos digitales suficientes para hacer avanzar la digitalización y nos falta mucha formación a todos», afirma Miguel, que no solo se refiere a los profesionales del campo, sino también a técnicos y especialistas del sector.

Y, por supuesto, hay trabas económicas. «Para la pequeña y mediana empresa hacer inversiones en este tipo de tecnologías es caro», reconoce Miguel. Detalla, sin embargo, que en estos momentos se entiende que estos desembolsos no tienen que contemplarse de una manera individual, sino en un entorno de colaboración. Es ahí donde las cooperativas juegan un papel protagonista, porque, según los organizadores de Datagri, deberían ser estas entidades las que lideren el proceso de transformación digital, aplicando las mejoras al conjunto de explotaciones de los socios o haciendo economías de escalas. «De este modo resulta más asequible la adopción de estas tecnologías», dice Miguel.

Dar respuesta a todas estas incógnitas es uno de los objetivos del encuentro que se celebra en Zaragoza. Para eso, la primera jornada de Datagri comenzará -tras una inauguración oficial que presidirá Miguel Blanco, secretario general de COAG, en nombre del comité organizador del evento- con la participación de Enrique Dans, considerado el tecnólogo español más influyente a nivel mundial. Con su conferencia ‘Rediseñando el campo: transformación digital y agricultura’, Dans analizará todas las implicaciones de la revolución tecnológica para la gestión de las explotaciones agrarias.

Habrá también una mesa redonda que versará sobre el talento necesario para la digitalización en la que participarán representantes de las administraciones, de la universidad, de los centros de investigación y de las cooperativas. La jornada estará además trufada de «experiencias de éxito» tanto llevadas a cabo en España como llegadas de EE. UU., Alemania, Perú y Colombia.

Cerrará este primer día de Datagri un debate en el que con el sugerente título ‘¿Y si mi jefe fuera un robot? El impacto social de la digitalización’, expertos de empresas tecnológicas intentará profundizar en el buen gobierno, la moral y la condición humana de la denominada «economía de las plataformas».

Ver para creer

La segunda jornada de Datagri está dedicada a las demostraciones, porque nada mejor para aquellos que tienen que digitalizar sus explotaciones que ver para creer. Y eso, que, como señal a Miguel, tras cuatro años realizando encuentros como los de Datagri se ha comprobado que el agricultor está «más concienciado y asume que hay que adaptarse a este entorno digital si quiere tener viabilidad en las explotaciones», explica.

Y aunque la edad del sector primario pesa en este tipo de adaptaciones y los agricultores que rozan la edad de jubilación muestran menos interés por este tipo de tecnologías, de forma generalizada, aquellos que van a seguir en la explotación y, sobre todo, los jóvenes que se incorporan, tienen claro que «quedarse fuera de la revolución tecnológica no es una opción para las explotaciones, porque si se quedan al margen, se quedan fuera del mercado». dice el representante de COAG.

Por todas estas razones, Zaragoza será los próximos días 14 y 15 cita obligada para los que no quieran perderse en un futuro que llega irremediablemente digitalizado.

Conectados con el espacio exterior

Dice el informe de cobertura de banda ancha publicado por el Ministerio de Energía, Turismo y Agencia Digital que el 20% de la población aragonesa (unos 290.000 habitantes) no dispone de conexión a internet con una velocidad mínima de (al menos 30 megabytes). Es más, un 10% ni siquiera alcanzan los 10 Mbps y, lo que es aún peor, más de 16.000 personas no disponen de conexión a ADSL o su velocidad es inferior a los 2 Mbps.

Con estas circunstancias suena complicado abogar por el impulso de la digitalización en el sector agrario, ese que se encuentra emplazado en muchos municipios del medio rural que sufren estas dificultades. Hasta ahora, porque las compañías Hispasat y Eurona han decidido romper la brecha digital en el sector agroalimentario aprovechando la conectividad de alta capacidad que ofrecen los satélites.

Es lo que ofrecen ambas compañías con ‘Conéctate por satélite un proyecto de inclusión digital con que el quieren ofrecer acceso a internet a todas aquellas ‘zonas blancas’, poblaciones mal atendidas por las redes de telecomunicaciones terrestres. Un objetivo que se consigue con la banda Ka satelital, «la mejor alternativa para dar servicio de acceso a internet a zonas remotas o poco pobladas donde no hay otras opciones tecnológicas, ya que, al ser más potente y concentrada que otras bandas de frecuencia, permite una mayor velocidad y un coste más ajustado, resultando mucho más eficiente y facilitando un mejor servicio al usuario», señalan desde Hispasat, que tiene capacidad disponible en banda Ka sobre España en dos de sus satélites: el Hispasat 36W-1, lanzado en 2017, y el Hispasat 30W-6, que se puso en órbita a comienzos del pasado año.

Ya presentaron su proyecto en Zaragoza, pero ahora vuelven de nuevo a la capital aragonesa para mostrar en Datagri los proyectos con los que quieren conquistar a un sector agroalimentario «con mucho potencial», dadas las necesidades de conectividad en las explotaciones en las que no se pueden utilizar aplicaciones de dispositivos móviles porque no hay cobertura. Y lo harán acercando a sus asistentes a un caso de éxito puesto en marcha en una explotación que la compañía especializada en hortofruticultura que Florette tiene en Almería y que carece de conectividad. 

Ejemplos de lo que se puede ver

ara
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Drones (y pulseras) que pastorean al ganado

El pastoreo es una de las profesiones más antiguas del mundo, pero es también unas de las actividades agropecuarias en las que con mayor rapidez se ha introducido la más moderna tecnología, que ha conseguido aliviar la dureza del trabajo. A ello han ayudado los drones y esas pulseras inteligentes que se colocan cual collar en el cuello del animal y que permiten saber a golpe de clic dónde se encuentra la oveja, la cabra o la vaca que la porte.
​Datagri permitirá ‘tocar’ estas nuevas tecnologías, ya conocidas en algunas explotaciones aragonesas, porque en su segunda jornada ha programado un actividad de demostración de cómo se aplica la RPAS (los vehículos aéreos que se controlan a distancia) en la ganadería extensiva. Habrá un simulacro de búsqueda de ganado en el que el participante podrá utilizar las gafas 3D para observar lo que está registrando el dron, pero también se podrá comprobar como se utiliza la termografía para interpretar las temperaturas en pantalla. La actividad incluye una demostración del dron haciendo como pastor haciendo uso de un altavoz acoplado a la aeronave. Y los que se acerquen por el expositor informativo podrán ver distintas aeronaves así como ejemplos de sensores multiespectrales.

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Una revolución en los tratamientos fitosanitarios

Fue una auténtica revolución en la edición de FIMA 2018 donde recibió el premio de Innovación Técnica Sobresaliente, en la categoría de Soluciones de gestión agronómica, por el innovador avance que supone en la ejecución y gestión de los tratamientos fitosanitarios en cultivos especiales, como cítricos, viña, olivo o frutales.
​Conocido como Smartomizador, esta tecnología aúna el atomizador y una plataforma de gestión agronómica de precisión (Specialty Crops Platform), que da como resultado el primer atomizador inteligente y conectado, capaz de detectar si los parámetros de pulverización son correctos y si siguen las indicaciones del técnico. Y si no lo son envía avisos para que puedan ser corregidos en el momento. Además, el operario visualiza constantemente el tratamiento que se está realizado a través de una tablet para saber si ha dejado alguna calle sin tratar o si ha superado la dosis adecuada.
​Ha sido desarrollado Pulverizadores Fede, una empresa española cuyas innovaciones han despertado el interés del gigante estadounidense John Deere con el que mantiene una alianza a escala global por la que Pulverizadores Fede es el proveedor exclusivo de atomizadores para John Deere.

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Robot segador para acabar con las malas hierbas

Parece un robot de esos cada vez más habituales para barrer (y hasta fregar) el suelo de los hogares. Pero es una máquina agrícola, un segador de gran precisión que mantiene a raya la maleza en los viñedos y en las plantaciones de olivos. Se carga (solo) con energía solar, es totalmente autónomo y seguro y fácil de utilizar desde un dispositivo móvil.
​Para que cumpla su función, únicamente hay que facilitarle mediante GPS las coordinadas con las que se delimita la parcela y programar si se quiere que realice el corte desde los 3 centímetros o hasta los 10 centímetros. El solo se encargará de segar las malas hierbas.
No solo evita la desertización del suelo, también facilita el trabajo, ahorra costes y es respetuoso con el medio ambiente, ya que se trata de un robot ecológico, puesto que su uso termina con la necesidad de utilizar el tan polémico (y en muchos países prohibidos) glifosato, ese insecticida clasificado por la Organización Mundial de la Salud como «probablemente cancerígeno para los seres humanos».
​Es habitual en los campos de Francia -país que ha desarrollado la tecnología- y podrá verse en Datagri, en la jornada que se celebra en Movera, de la mano de Sembralia, la plataforma de Cefetra Digital Services.

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