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Aragón

las arcas autonómicas

La DGA sufre una caída fiscal de 158 millones por la desaceleración y la rebaja de Sucesiones

El aumento de la bonificación a los herederos causa un recorte de ingresos del 27% en solo ocho meses.
El recorte de la recaudación afecta a todos los tributos, salvo el ICA y los que gravan el juego y los embalses.

El consejero de Hacienda, Carlos Pérez Anadón, en su primera comparecencia en las Cortes de Aragón, el pasado mes de septiembre.
El consejero de Hacienda, Carlos Pérez Anadón, en su primera comparecencia en las Cortes de Aragón, el pasado mes de septiembre.
José Miguel Marco

La desaceleración económica y la rebaja del impuesto de Sucesiones y Donaciones han provocado que las arcas autonómicas hayan dejado de ingresar 158 millones de euros en los primeros ocho meses del año. La caída de los derechos reconocidos por la DGA afecta a todos los impuestos directos e indirectos, con la única excepción testimonial de los tributos que gravan la Contaminación de las Aguas (ICA), las Actividades de Juego y el Aprovechamiento Hidroeléctrico de los embalses. De hecho, únicamente se salva el capítulo de tasas y otros ingresos, que con los 59,9 millones contabilizados logra un repunte que roza los 9 millones.

El agujero para el Gobierno de Aragón es significativo y, tal y como marcha la economía, se agravará en lo que queda de año, afectando de lleno al déficit acumulado. Al cierre del pasado mes de julio alcanzaba ya los 272 millones de euros, lo que supone el 0,69% del Producto Interior Bruto (PIB), cuando el descuadre autorizado a las comunidades autónomas entre los ingresos y gastos se limita al 0,1% al cierre del ejercicio.

Los datos contabilizados por la Intervención General de la DGAno dejan lugar a la duda. La mayor caída la sufren los pilares de la financiación autonómica. Los derechos reconocidos de los impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), sobre el Valor Añadido (IVA) y los Especiales sumaban de enero a agosto 1.929 millones, lo que supone una merma de 118 millones respecto a la cifra acumulada en el mismo periodo de 2018. Para hacerse una idea, con este dinero que no se ha ingresado podría pagarse de golpe tres cuartas partes de las obras de los nuevos hospitales de Teruel y Alcañiz.

El argumento de Hacienda

La comparación se hace con un presupuesto prorrogado, por lo que no incluye las mejoras de financiación comprometidas por el Estado para este ejercicio. Y es precisamente el hecho de que el Gobierno central esté reteniendo parte del dinero que debería dar a las autonomías con la excusa de que está en funciones lo que llevó a justificar a la Consejería de Hacienda la caída de los tres tributos que sustentan la financiación autonómica.

La desaceleración también explicaría el hecho de que el impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados haya sufrido un caída del 5%, lo que se traduce en 6,6 millones menos para atender los gastos autonómicos. Este tributo cedido está ligado directamente a la compraventa de viviendas, a la firma de préstamos y a las operaciones societarias.

La versión oficial de Hacienda también es distinta en este caso, ya que niega que se deba a la caída de la actividad económica. Así, fuentes oficiales argumentan que aún hay "alegría" en la venta de pisos y que el retroceso en la recaudación se debe a que los bancos, tras asumir el pago del impuesto con el cambio de la Ley Hipotecaria, han rebajado la cantidad a abonar.

No obstante, tampoco se libra el de Patrimonio, que ya se ha cobrado en su integridad. De los 46,9 millones de 2018 se ha pasado a 45,5 en 2019.

En el caso del tributo propio que grava a las grandes superficies comerciales, los derechos reconocidos se han reducido casi a la mitad: de 6,7 a 3,5 millones. Mientras, la tasa fiscal sobre el Juego cae un 10,9% (-2,8 millones) y el impuesto que grava la misma actividad logra una repunte del 18% (384.269 euros).

Recorte del 27% en Sucesiones

Mientras, la recaudación de Sucesiones y Donaciones se ha hundido como consecuencia de la rebaja fiscal aprobada a finales de 2018. Los derechos reconocidos entre enero y agosto se limitan a 78,8 millones, casi un 27% menos, lo que se traduce en que las arcas autonómicas ya han dejado de ingresar 28,78 millones.

El Gobierno de Lambán, con el respaldo del PP, Cs y PAR, amplió la exención de 150.000 a 500.000 euros para herencias entre padres, hijos y cónyuges, que entró en vigor en noviembre de 2018. Como el periodo de autoliquidación es de medio año y los contribuyentes apuran el plazo, el impacto recaudatorio comenzó en mayo y su ritmo es mucho mayor del anunciado por el exconsejero de Hacienda Fernando Gimeno.

Los cálculos oficiales estimaban que la merma de ingresos, en un ejercicio completo, rondaría entre 40 y 45 millones y que este año sería sensiblemente inferior, pero la proyección del último cuatrimestre apunta lo contrario. De este modo, se acabará el año con un severo recorte, reduciendo los derechos reconocidos hasta los 112 millones frente a los 154 de 2018. El retroceso será mayúsculo, hasta el punto de retrotraerse a niveles de 2004. Nada que ver con el récord de 2017 cuando la subida fiscal previa de la izquierda, sumada a una gran herencia, permitió llegar a los 201 millones.

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