Despliega el menú
Aragón

ENTREVISTA

Pedro Sánchez: "Si se aplica el 155 en Cataluña, hay que tomar la decisión por consenso"

Si hay que adoptar medidas extraordinarias, el presidente en funciones instará a los líderes políticos a aparcar diferencias y pensar en lo que les une, que es España

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, habla sobre el cierre de las centrales térmicas como la de Andorra, que Susana Sumelzo volverá a liderar la candidatura del PSOE al Congreso por Zaragoza y el salto a la política de Teruel Existe, la plataforma ciudadana.

Un Gobierno en funciones puede aplicar el artículo 155 en Cataluña. ¿Cuáles son las circunstancias en las que podría activarlo?

Una situación de ruptura y de quiebra de la legalidad por parte del independentismo catalán. Los tres principios que guiarían su aplicación sería la firmeza democrática, la proporcionalidad y la unidad de todos los partidos. La proporcionalidad me parece clave, y no solo contar con la legitimidad democrática en el Parlamento, en el Senado, sino con la comprensión por parte de la ciudadanía catalana y la española de que el Gobierno ha tenido que reaccionar ante una quiebra de la legalidad por parte del independentismo catalán de forma unilateral. Hablaría con las fuerzas nacionales para ir todos a una y tomar con consenso una decisión extraordinaria.

Del anterior se dijo que fue un 155 blando. ¿El que usted se plantea sería diferente?

No hay un 155 blando o duro porque al fin y al cabo estamos hablando de una medida extraordinaria que es recuperar un autogobierno que se pueda quebrar por parte del independentismo catalán. Ya no valen medias tintas: tienen que condenar de manera absoluta y rotunda cualquier violencia, incluida la que viene de su propio espacio independentista.

Hablaba de la importancia de una unidad de las fuerzas constitucionalistas. ¿Se ha puesto en contacto ya con los demás candidatos?

Creo que todavía no hay motivos para ello. La garantía que traslado a todos los españoles es que lógicamente hablaría con ellos y trataría de consensuar una posición común. Si se materializa, tenemos que aparcar las diferencias partidarias en un momento preelectoral como el que estamos viviendo y pensar en lo que nos une, que es España.

¿Cómo puede afectar la sentencia del ‘procés’ a la precampaña y a los pactos postelectorales?

Un presidente del Gobierno tiene que cumplir con su deber, que es garantizar la convivencia, la seguridad, la legalidad... Estamos dispuestos a abrir un diálogo con las instituciones catalanas, con la Generalitat, pero siempre dentro de la ley. La mayoría de los catalanes quiere quedarse en España, y lo que no puede hacer una minoría, aunque tenga una mayoría parlamentaria como consecuencia de la ley electoral, es imponer su proyecto político.

Si el PSOE gana las elecciones de nuevo en 10N, ¿insistirá en un gobierno en solitario?

Ofrecí incluso un gobierno de coalición. Lo que siempre he defendido es un gobierno progresista, liderado por el PSOE y que no dependa de independentistas (por eso pedí la abstención del PP y Cs); estable y coherente. Hay que pensar no solo en la investidura sino en la legislatura y, en ese sentido, creo que la pregunta que habrá que responder el próximo 10N es si el 11 de noviembre queremos un gobierno o seguir instalados en el bloqueo.

Pero ¿mirará a derecha e izquierda al buscar apoyos?

El PSOE ha representado a una izquierda de Gobierno. Nosotros estamos donde siempre: somos la socialdemocracia, hemos sabido articular políticas sociales con rigor en las cuentas públicas, estamos en reduciendo el déficit público, la deuda pública... Vamos a plantear una campaña en positivo y a ganar con una mayoría suficiente que garantice lo que necesita el país, que es un Gobierno.

Al ser los mismos líderes desde hace cuatro años, ¿no le parece que la ciudadanía podría ver difícil que se pongan de acuerdo si no lo han hecho hasta ahora?

Hay cosas que cambian. Es evidente que los ciudadanos tienen más información. Pero no quiero entrar en reproches. Lo sustantivo es cerrar esta etapa de provisionalidad, interinidad e incertidumbre que llevamos arrastrando desde hace cinco años. El pluripartidismo está bien, el multipartidismo no deja de ser una expresión de una sociedad cada vez más plural, pero tiene que servir para forjar consensos y permitir una cierta estabilidad y gobernabilidad. No para que al final todos bloqueen la única opción política que había de formar Gobierno, porque así lo dijeron los españoles, que era el PSOE. Lo que han hecho el PP y Cs ha sido contribuir a una mayor inestabilidad, y en un momento además crítico, con un discurso contradictorio. Me critican por ser una persona que quiere entenderse con Torra, pero esos independentistas votaron que ‘no’ a la investidura de un presidente socialista como lo hicieron PP y Cs. Hay que ser consistente en tus argumentos porque si no se hacen evidentes las contradicciones.

¿Se plantearía dar un paso al lado si continúa el bloqueo tras el 10-N?

El PSOE ha ganado las elecciones. Deberán ser personas de otros partidos quienes tengan que pensar en un cambio de actitud y en mostrar una posición más constructiva. Lo que nos estamos jugando el 10N es si tenemos gobierno o no, y si ese gobierno tiene una estabilidad como para abordar los desafíos que tenemos por delante vinculados al empleo, el cambio tecnológico, la justicia social, la igualdad entre hombres y mujeres y el fortalecimiento de nuestro Estado autonómico.

En Aragón, el presidente Lambán está gobernando con un cuatipartito que va desde la izquierda al centro-derecha del PAR. ¿Tan complicado era lograr un acuerdo asimétrico a nivel nacional tras cinco meses de negociación?

Estuvimos gobernando antes de las elecciones con 84 diputados y sacamos muchas cosas adelante: el subsidio del desempleo para los mayores de 52 años, el plan director de lucha contra la explotación laboral, la subida del Salario Mínimo Interprofesional. Yo quería un gobierno progresista, coherente y estable. El término estabilidad es el que más me ha importado: tener un gobierno que dure cuatro años, con una mayoría parlamentaria que permita aprobar unos presupuestos y sacar adelante un proyecto político. Un gobierno que dure cuestión de meses ni es responsable ni es lo que necesita el país. Esa es la gran diferencia con Aragón.

¿Por eso retiró la oferta que formuló a Unidas Podemos en julio?

Siempre dudé de la coalición porque entendía que con Unidas Podemos tenemos cosas importantes en las que coincidimos, pero hay otras cuestiones en las que tenemos discrepancias con ellos que son muy profundas. Lo estamos viendo ahora mismo en la cuestión catalana. Unidas Podemos habla de presos políticos. Yo no creo que en España haya presos políticos. Lo que hay es políticos que supuestamente han cometido delitos contrarios a la convivencia que están siendo juzgados por parte del Tribunal Supremo y ya veremos cuál es la sentencia final. Y aún así propusimos un gobierno de coalición. Yo podría ser hoy presidente del Gobierno, pero debería haber transigido con tener dos gobiernos en uno y haberle cedido la Hacienda pública, la Seguridad Social o la política energética a Unidas Podemos, una organización con poca experiencia en gestión pública, y con casos como alguna ciudad aragonesa donde resultó evidente que su labor no ha sido muy sobresaliente. Les ofrecimos organismos importantes: Sanidad, Dependencia, que no son poca cosa; pero que para ellos fue una oferta insuficiente.

¿Cree que la irrupción de Errejón en el tablero electoral fragmentará más la izquierda, y eso beneficiará al centro-derecha?

Conforme aumenta el número de ofertas electorales más evidente es que la respuesta que hay que plantearse con el voto de 10N es que si queremos un gobierno progresista, estable y coherente el único partido que lo puede garantizar es el PSOE. Lo demás, nosotros lo miramos con respeto, pero no deja de ser una recomposición del espacio que desde hace cinco años ha representado Unidas Podemos. Errejón e Iglesias son sus dos fundadores y nosotros los miramos con una distancia y con respeto, pero no nos inmiscuimos en asuntos internos.

Etiquetas
Comentarios