Despliega el menú
Aragón

zaragoza

"Nunca olvidaré a las tres mujeres que me ayudaron a dar a luz a mi hija en el coche"

Trinidad se puso de parto en Luceni cuando era trasladada al Hospital Clínico de Zaragoza, a donde ella y la pequeña llegaron perfectamente.

TRINIDAD PISA CORTES ( ALUMBRAMIENTO EN UN COCHE ) / HOPITAL CLINICO UNIVERSITARIO LOZANO BLESA ( ZARAGOZA ) / 20/09/2019 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]]
Trinidad en el Hospital Clínico de Zaragoza, este viernes por la tarde, con su pequeña en brazos.
Oliver Duch

"Nunca olvidaré a las tres mujeres que me han ayudado a dar a luz a mi hija dentro del coche. Yo pensaba tener un parto natural si aguantaba, pero no así". Trinidad, una vecina de Caspe de 24 años, no dejaba de repetir la tarde del viernes en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza su agradecimiento a todas las personas que le ayudaron a que Yasmina llegara al mundo por la mañana dentro de un coche aparcado en la plaza de Luceni, a pocos metros del centro médico de la localidad. En especial a las tres mujeres de esta población que se convirtieron por un rato en las matronas que le asistieron e hicieron posible un "pequeño milagro" que pesó 3,2 kilos y midió 50 centímetros.

Unas horas después, en la habitación del hospital, algo ya recuperada del esfuerzo y las peripecias, sostenía en brazos a la bebé y rememoraba con una sonrisa una aventura con final feliz en la que intervinieron también la Guardia Civil de Pedrola, personal del centro médico de Luceni y el equipo de la ambulancia que las trasladó hasta la capital aragonesa.

"Me faltaban 20 días para salir de cuentas, pero por la mañana me empecé a sentir mal y a manchar y me asusté", recordó esta madre que, sin proponérselo, vivió una auténtica odisea. Eran las 7.15 cuando empezó a sentir dolores y telefoneó a su suegra, que acudió con su hija y un vecino de Boquiñeni para llevarla en coche al Clínico.

Pero la pequeña parece que tenía prisa por llegar a este mundo, porque aún no llevaban ni 15 kilómetros de camino cuando tuvieron que parar. "Debió pasar poco tiempo, pero a mí se me hizo un poco largo. Iba manchando y cuando ya no podía más dije: ‘Para el coche que no me da tiempo’", explicó.

"Todo ha sido muy rápido"

Cuando los agentes de la Guardia Civil de Pedrola, tras recibir el aviso a las 8.20, llegaron al lugar, Trinidad estaba ya acostada en el asiento del vehículo con varias vecinas, que enseguida les trajeron toallas, ayudándola en el alumbramiento.

"Todo ha sido muy rápido. Esther (nombre de una de las mujeres de Luceni que la atendieron) me dijo que me tumbara, respirara y empujara ­–relató la madre todavía algo impresionada por lo ocurrido­– He pasado muchos nervios, pero pensaba que todo iba a salir bien". Con sus espontáneas matronas hablaron por teléfono y quedaron en verse en cuanto le den el alta.

Su suegra, Montse, reconocía estar emocionada de vivir la experiencia de echar una mano en el nacimiento de su nieta, aunque el susto no le "cabía en el cuerpo" cuando tuvieron que estacionar en Luceni, localidad que ella conoce bien porque estuvo residiendo en ella una temporada.

"Como el consultorio a esa hora estaba cerrado me he puesto a pedir ayuda y a llamar a los timbres. Todo el mundo se ha portado muy bien y pensaban que era un accidente", contó. Tuvo la "buena idea" de llamar a Esther, una amiga de la que sabía que había hecho algún tipo de formación sanitaria. "Ella es la que le ha puesto a la niña encima después de nacer y la ha hecho llorar. Yo me he tenido que poner una pastilla debajo de la lengua de los nervios que estaba pasando", relató la feliz abuela.

"Como el consultorio a esa hora estaba cerrado me he puesto a pedir ayudar y a llamar a los timbres. Todo el mundo se ha portado muy bien y pensaban que era un accidente"

"Se lo contaré como un cuento"

El facultativo del consultorio médico se encontró ya con la recién nacida, a la que sí le puso la grapa para sujetar el cordón umbilical. El médico comprobó que las dos se encontraban perfectamente. Las vecinas y los agentes habían colocado ya a la criatura en contacto piel con piel con su madre, como se recomienda hacer en estos casos, y las habían tapado con toallas hasta la llegada de las ambulancias. Pasadas las 9.00, la mamá y la bebé fueron trasladadas al Clínico, donde fueron atendidas en el paritario, para después subir a la habitación.

"En el parto no se ha complicado nada, todo se ha quedado en un pequeño susto gracias a las personas que se han volcado con nosotras", respiraba tranquila la abuela. "Ha sido un nacimiento muy especial que contaré como un cuento a mi hija", fue la conclusión de Trinidad tras una jornada "inolvidable".

Etiquetas
Comentarios