Despliega el menú
Aragón

Los incendios forestales arrasan 1.252 hectáreas en Aragón, un 40% de la media de este siglo

El fuerte calor y la falta de lluvias dejan una campaña «positiva» por la prevención y la respuesta rápida ante los fuegos. 

Loading...

"Un buen año". Así lo calificó ayer el director general de Medio Ambiente y Gestión Forestal, Diego Bayona, la campaña contra los incendios en Aragón, que tras un verano de temperaturas extremadamente altas, ha acabado con 338 fuegos y 1.252 hectáreas calcinadas. Bayona apuntó que pese a las «condiciones meteorológicas desfavorables» se ha limitado la superficie arrasada a un 40% de la media del siglo (2001-2018), con 365 incendios y 3.164 hectáreas quemadas.

Bayona explicó en una rueda de prensa que este descenso de los incendios forestales y la superficie afectada se debió a la buena y rápida respuesta del operativo de extinción de fuegos y a las labores preventivas. "La mítica frase de que los incendios se apagan en invierno tiene su parte de cierta", concluyó.

Las zonas donde se presentó mayor riesgo se localizaron en la parte central de Aragón, entre el Bajo Ebro Forestal y Muela de Alcubierre, en las que el peligro de incendio "alto o muy alto" se registró en el 60% de los días de la campaña.

Aunque solo se ha registrado un gran incendio en Perdiguera, el pasado 23 de julio, y que afectó a 600 hectáreas, Bayona advirtió de que "no se puede bajar la vigilancia en invierno" y admitió que el cambio climático está empujando a "extender el operativo" con brigadas preparadas durante los doce meses.

Sobre las causas, este año también se ha registrado un descenso de los incendios naturales como tormentas, con un 16% frente al 24% de promedio histórico, mientras se ha mantenido el porcentaje de los acaecidos a causa de accidentes y negligencias, los intencionados y los reproducidos con un 52%. Mientras que han crecido significativamente los que se deben motivos desconocidos, con un 17% frente al 8% del resto del siglo. Y en la mejora de los protocolos para detectar el origen de los fuegos trabaja también la DGA.

En este sentido, el director general de Medio Ambiente incidió en la respuesta con la sensibilización con la campaña ‘Ayúdanos, el fuego no perdona’, que llegó a 7.000 niños, y casi 50 charlas a agricultores frente a los problemas que suponen las quemas y las cosechadoras.

Respecto a la importancia de trabajar con las alertas de riesgo de incendios, el jefe de servicio de Gestión de Incendios, Marco Lorenzo, destacó la necesidad de "adaptar las actividades al peligro que existe en esas jornadas". De hecho, los fuegos más graves registrados (Perdiguera, Villanueva de Huerva, Alcampell y Castejón de Alarba) se produjeron cuando se había advertido del peligro "muy alto".

Asimismo, Marco Lorenzo agradeció la colaboración tanto de los agricultores como de la Unidad Militar de Emergencias en las labores de extinción. Mostró imágenes del incendio de Perdiguera y explicó que, al haber afectado al pino carrasco, esperaban que se recupere de manera natural.

Etiquetas
Comentarios