Aragón

CALATAYUD

Agricultores de Moros y Aniñón evalúan las consecuencias de la tormenta y valoran las posibles pérdidas "hasta en un 200%"

Solo en la localidad del Manubles se han visto afectadas cerca de 1.200 hectáreas de frutal y en la segunda también de secano.

La tormenta que descargó a última hora de la tarde de ayer entre las riberas del Manubles y el Ribota se ha traducido hoy en una mañana de idas y venidas a los campos por parte de los agricultores de los municipios afectados para evaluar los daños producidos en los cultivos de Ateca, Moros, Villalengua, Cervera o Aniñón. En el caso de Moros, uno de los términos más afectados, las primeras estimaciones por parte de Uaga, hablan de más de 1.200 hectáreas dañadas al 100% por el pedrisco en cultivos de manzana, melocotón o ciruela. En Cervera, el grado de daño es similar y también en Aniñón, donde se añaden viñas, almendros y olivos.

“Lo único que quedaba sano después de las heladas de esta primavera se lo ha llevado la piedra por delante”, indicaba Carlos Delgado, fruticultor de Moros. En este sentido, indicaba que “del 70% de la cosecha que estaba en los árboles, la pérdida es del 100%. A lo mejor algo se salva para zumo”, reconocía caminando entre los manzanos, con el fruto marcado por la caída del granizo.

En el caso de Fina Martínez se mostraban todavía más pesimista: “El daño puede ser del 200%, ya no solo por lo que ha producido en la cosecha de este año sino por los daños que hay en los árboles a largo plazo y que habrá que ver cómo reaccionan”. “Ayer por la tarde estábamos recogiendo una variedad de melocotón que salvamos de las heladas con fuego y hoy está todo en el suelo o destrozado”, detallaba Víctor Casado.

Desde Aniñón, su alcalde José Manuel Sebastián, remarcaba que además de los perjuicios directos en los cultivos también, en un 60% del nuevo regadío los daños serían del 100%, aparecen problemas con las enfermedades por hongos en las plantaciones y con la recogida de los frutos, al perder gran parte de su valor. Tanto allí como en Moros también se han visto destrozados varios caminos y todavía no se podía saber las afecciones en las acequias.

Para Óscar Joven, responsable del sindicato Uaga en la Comarca de Calatayud, la situación del sector en el territorio ha pasado de crítica a límite: “Se necesitan ayudas para la liquidez, porque el nivel de endeudamiento con este episodio va a ser brutal, ya que se ha perdido esta cosecha y la del año que viene no se va a obtener una respuesta económica para hacer frete a los créditos”. En este sentido, especificaba que “hacen falta ayudas directas, reducciones de irpf, seguridad social y en el ibi.

Por su parte en Alhama de Aragón, donde cayeron unos 35 litros por metro cuadrado en momentos puntuales, los vecinos se afanaban en limpiar los restos de la inundación que se produjo en la parte baja de la localidad. “Los bomberos tuvieron que achicar agua de las plantas bajas de algunas casas y uno de los barrancos arrastró mucha agua y arrastró algunos contenedores”, explicaba la teniente de alcalde, Pilar Marco.

El presidente de la Diputación de Zaragoza, Juan Antonio Sánchez Quero, de visita en Aniñón expresaba su solidaridad con los afectados y aseguraba que “transmitiremos su situación a otras administraciones”. Asimismo, defendía que “la Diputación pondrá las máquinas necesarias para el arreglo de caminos y de infraestructuras una vez que los técnicos evalúen la situación”.

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