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José Luis Soro: "Espero que el PAR y Podemos sean corresponsables de la acción de Gobierno"

El presidente de CHA y consejero de Vertebración asegura que los acuerdos están para cumplirse, pero considera que no son inamovibles. Confía en la lealtad mutua para que la coalición sea un éxito

El consejero de Vertebración del Territorio, José Luis Soro, en la sede de CHA.
El consejero de Vertebración del Territorio, José Luis Soro, en la sede de CHA.
Guillermo Mestre

¿Se siente cómodo gobernando con un partido de centroderecha?

Me siento cómodo habiendo participado en una decisión histórica, la de entender que en Aragón las urnas han quebrado la política de bloques. Era necesario explorar nuevas vías de gobernanza, lo que supone una madurez política y una generosidad inmensa por parte de todos.

¿Considera que es viable?

Nadie renuncia a nada. Vamos a formar parte de un gobierno transversal, pero CHA va a ser lo que ha sido siempre. Me voy a sentir cómodo porque voy a ser útil a la sociedad. Hemos conseguido algo impensable hace unas semanas. Si hemos sido capaces de llegar hasta aquí, lo que no ha sido fácil, estoy seguro de que en los próximos cuatro años aprenderemos a gobernar juntos desde el respeto y la lealtad mutuas.

¿Le parece bien que el partido con menos votos del cuatripartito tenga una vicepresidencia?

Es una decisión del presidente. Una de sus principales atribuciones es decidir la estructura de su Gobierno y nombrar a los consejeros. Por tanto, máximo respeto.

Pero tendrá una opinión.

La tengo y la voy a expresar. En Aragón se ha demostrado claramente que la política no es aritmética. Nos guste o no, todos los escaños a la hora de formar un gobierno no tienen el mismo peso y sin los tres votos del PAR no habría un gobierno aragonesista y progresista. El presidente ha decidido que se visualice ese gesto que ha tenido el PAR, que yo siempre he agradecido públicamente y lo vuelvo a agradecer.

¿Y cómo encajó que le hayan traspasado una de sus competencias, Turismo, al PAR?

Hasta ahora estábamos dos socios, ahora entran dos más, y es evidente que hay que ceder áreas de gobierno. Tampoco era muy razonable pensar que todo ese esfuerzo lo tuviera que hacer el PSOE. Es realismo político.

Aliaga dice que el pacto no se debe interpretar al pie de la letra. ¿Lo comparte?

Los pactos responden a momentos coyunturales concretos y ahora los ciclos políticos son brevísimos. En cuatro años van a pasar muchas cosas y tendremos que ser capaces de adaptarnos a las cuestiones que vayan surgiendo. Quien piense que un documento firmado en el verano del 2019 va a ser válido al 100%, sin ninguna adaptación, en el verano de 2023… Las cosas no son así, pero, desde luego, la clave del éxito será respetar el acuerdo de gobernabilidad.

¿Cómo evitarán que un Gobierno a cuatro se convierta en un reino de taifas?

Haciendo las cosas como en los últimos cuatro años. Espero que tanto el PAR como Podemos tengan esa voluntad de ser corresponsables del conjunto de la acción de gobierno. Además, las competencias de los departamentos no son tan estancas como a veces parece. Hay muchas políticas transversales. Debemos entender que somos corresponsables y, por tanto, seamos un equipo de gobierno y no cuatro gobiernos en uno.

¿Qué hará si sus socios se desmarcan en las Cortes, por ejemplo, con la rebaja fiscal o la unión de estaciones?

Doy por hecho que en esta legislatura va a haber votaciones en las Cortes en las que los cuatro socios votaremos diferente. La derecha se va a dedicar al principio a poner de manifiesto nuestras discrepancias y se equivocarán, porque serán inútiles para la sociedad. Pero lo importante no es lo que pase en las votaciones en las Cortes, que seguro que habrá posturas diferentes, sino en el Pignatelli. Allí tendremos que ser capaces, desde el diálogo, la lealtad y el respeto, de ir solucionando las discrepancias que vayan surgiendo.

¿Qué ha pasado para que renueve a casi todo su equipo?

(Piensa unos segundos). Pues no ha pasado nada especial, que transcurren cuatro años y hay determinadas dinámicas personales, de gestión y políticas que hacen que haya personas que continúen y otras, no. Creo que hay que verlo en la normalidad de la vida personal y política. No hay ningún problema con nadie.

Su antecesora en CHA, Nieves Ibeas, y la exedil Leticia Crespo se han marchado con un portazo. ¿Le preocupa la disidencia?

Soy demócrata, jamás militaría en un partido de pensamiento único. Creo que eso nos enriquece, y es voluntario estar e irse de CHA. Que seamos un proyecto plural y haya diferentes puntos de vista y sensibilidades nos enriquece. También quiero poner en valor que las últimas decisiones importantes, fundamentalmente la investidura de Lambán y el acuerdo de gobierno, se tomaron sin ningún voto en contra.

Se han quedado sin concejales en Zaragoza. ¿Compromete su futuro electoral?

Evidentemente, no tener representación en la ciudad en la que vivimos la mitad de los aragoneses es una gran contrariedad y muy injusto. Duele mucho quedarse fuera por un puñado de votos después de una legislatura complicadísima en la que se trabajó como cascos azules buscando el consenso y la mediación, poniendo la generosidad política que otros no pusieron. Estamos trabajando ya para recuperar la representación.

¿Pero compromete su futuro?

El reto es recuperar la representación en Zaragoza y en otros ayuntamientos.

¿La mayor visibilidad que tendrá ahora Podemos irá en detrimento del espacio político de CHA?

Los espacios políticos que ocupan Podemos y Chunta son muy diferentes y muy compatibles. Lo mejor que le podía pasar a Aragón es este Gobierno de coalición. El hecho de que esté Podemos será muy positivo.

"Hay que abrir la puerta a la colaboración público-privada en el Plan de Carreteras"

El acuerdo plantea un plan de mejora para carreteras. ¿Puede garantizar que habrá más dinero que en la última legislatura?

Será absolutamente imprescindible que haya más dotación presupuestaria.

¿Y cómo lo piensan hacer sin subir impuestos y compatibilizándolo con más dotaciones para infraestructuras sociales, la creación de un parque público de viviendas de alquiler o el impulso a la investigación?

Optimizando al máximo los recursos públicos. Ya hemos hecho un gran esfuerzo a lo largo de la pasada legislatura, habrá que seguir haciéndolo y tener claras cuáles son las prioridades. Es muy diferente el punto de inicio de esta legislatura del anterior, cuando llegamos con el Estado del bienestar desguazado por la derecha. Fue necesario hacer un esfuerzo inversor inmenso en sanidad, educación y servicios sociales. Ese camino ya lo hemos recorrido y, por tanto, las cosas las tenemos más fáciles. Yahora toca reforzar las infraestructuras para lograr atraer empresas.

Vistas las limitaciones, ¿cabe recurrir a la fórmula de la colaboración público-privada?

Tenemos un gran problema para intentar desarrollar políticas progresistas con las reglas liberales. Es lo que tenemos: toda la legislación de estabilidad presupuestaria, la obsesión por el techo de gasto, hace muy difícil acometer políticas expansivas de gasto.

¿Pero ve posible reeditar un plan Red para poner al día el mapa aragonés de carreteras?

Creo que sí es el momento de buscar nuevas fórmulas. Entre hacer carreteras con cargo a los presupuestos autonómicos y el plan Red (el sistema de concesión que licitó el Gobierno de Iglesias y rescindió Rudi) hay un abanico de posibilidades que habrá que estudiar.

¿Cuáles?

Hay que buscar la posibilidad, en determinadas circunstancias, de abrir la puerta a una colaboración público-privada siempre que salga favorecida la ciudadanía. Soy consciente, después de cuatro años de gestión en la que hemos hecho milagros y exprimido hasta el último céntimo, de que vamos a tener que explorar otras fórmulas.

¿No atisba cuál sería la fórmula más idónea?

Es algo que tenemos que estudiar.

La remodelación del transporte interurbano está pendiente de licitar. ¿Se atreve a ponerle fecha?

Es el mayor reto del departamento y uno de los motivos por los que hemos decidido separar las direcciones generales de Carreteras y Transportes. Es la mayor herencia que vamos a dejar como departamento a las futuras generaciones, habrá una revolución. En la pasada legislatura avanzamos muchísimo con los planes de explotación y ahora toca licitar.

Tendrá que esperar a 2020 porque este año acabará con prórroga presupuestaria.

Hay que tener unos plurianuales aprobados, porque hablamos de muchos millones. Son diez años de concesión. La intención es acelerar la tramitación administrativa para licitarlo, cuanto antes, en 2020. Es nuestra primera faena.

¿En esta legislatura veremos obras para la reapertura del túnel de Canfranc?

Esta va ser la legislatura del Canfranc porque vamos a inaugurar la rehabilitación de los edificios, algo que hace cuatro años no se lo hubiera creído nadie. Y hemos conseguido que el Gobierno central entienda su importancia vertebradora para Europa.

¿Pero se avanzará en recuperar la conexión con Francia?

Hemos planificado durante muchos meses, y con financiación europea, los documentos técnicos que garanticen la interoperabilidad entre Zaragoza y Pau. A la vuelta del verano, los tendremos y eso nos permitirá pasar a redactar los proyectos y pedir financiación europea para ejecutar obras en el siguiente programa de financiación, que empieza en 2021. Y también sabremos a la vuelta del verano si hemos conseguido fondos europeos para los estudios del túnel internacional.

El proyecto de ley de vivienda se quedó en el tintero. ¿Cuál será su prioridad en esta materia?

Aprobar la ley es el reto, como también lo es seguir garantizando el derecho constitucional a una vivienda digna a todo el mundo.

En la pasada legislatura apostaron por ampliar las ayudas de alquiler. ¿Ha llegado el momento de impulsar un parque de viviendas públicas?

El otro reto es iniciar la promoción de pisos a precios asequibles, de forma que se pueda garantizar ese derecho.

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