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Noches ecuatoriales en Aragón: imposible dormir con el termómetro a casi 25 grados

Calanda, con 24,4 grados, ha registrado esta madrugada del martes al miércoles la temperatura mínima más alta en Aragón. En Zaragoza, donde peor se ha conciliado el sueño ha sido en Valdespartera, con 24,1 grados.

El calor vacía la plaza del Pilar de Zaragoza
El calor vacía la plaza del Pilar de Zaragoza
Guillermo Mestre

Dormir en plena ola de calor resulta muy complicado. Esta pasada noche ha sido prácticamente imposible en todo Aragón. Ni tan siquiera en muchas zonas del Pirineo y de Teruel ha refrescado lo suficiente como para descansar bien. No se han llegado a batir los récords históricos de temperaturas mínimas más altas, pero se ha estado muy cerca en una nueva noche tropical (y casi ecuatorial), que se encadena a las muchas que llevan sufriendo los aragoneses desde que arrancó este verano.

Donde peor se ha dormido en la madrugada del martes al miércoles ha sido en Calanda. La localidad del Bajo Aragón ha ostentado el sofocante récord de ser la localidad con la temperatura mínima más elevada en la Comunidad. El termómetro ha llegado hasta los 24,4 grados, con lo que conciliar el sueño ha resultado realmente complicado.

En la capital aragonesa, donde el día no había dado tregua, tampoco la noche ha sido mucho mejor. Los vecinos de Valdespartera han tenido que soportar hasta 24,1 grados. Y en el aeropuerto de Zaragoza, ya fuera de la ciudad, se han registrado 23,4 grados.

Seguro que, al levantarse, muchos habrán pensado que esta pasada madrugada ha sido la peor en años. Pero, pese al bochorno y la sensación de calor asfixiante, el mercurio se ha quedado aún lejos del valor histórico alcanzado en la capital aragonesa: los 24,7 grados que se contabilizaron el 14 de junio de 2009 en el aeropuerto.

Además, tal y como destaca el delegado territorial de la AEMET en Aragón, Rafael Requena, hasta veinte madrugadas han sido más asfixiantes que la pasada según la serie histórica. En siete de ellas, se llegaron a superar los 24 grados en la estación meteorológica del aeródromo de la capital. Así sucedió en los veranos de 2009, 2012, 1999, 1993, 1987, 1982 y 1980.

Pero también ha hecho calor en algunos puntos del Pirineo, donde antaño muchos recordarán dormir con manta para estas fechas. En Sabiñánigo y en Jaca, por ejemplo, se ha llegado a los 19, y en otros puntos aún más altos en esta última ola de calor tampoco han bajado de los 18.

Junto a las altas temperaturas -Quinto, con 41,8 grados, registró este pasado martes la temperatura más alta de todo el país- , este nuevo episodio de calor se está caracterizando por la concatenación de noches tropicales. Se denominan así, popularmente, las madrugadas cuando el mercurio no baja de los 20 grados. “Lo díficil ahora es encontrar alguna noche que no sea tropical”, destaca Requena.

Cuando ya se acerca a los 24-25, como está sucediendo estos días, el fenómeno pasa a ser calificado de noche ecuatorial.

Esta madrugada volverá a ser difícil dormir a pierna suelta, pero afortunadamente será la última (al menos, por ahora). Del jueves al viernes, entrará cierzo en la Comunidad -tal y como pronostica Requena- y las temperaturas caerán.

Se notará más en las máximas, con descensos en 24 horas de hasta ocho grados, pero la caída en las mínimas, que se quedarán en 20, permitirá descansar. La tendencia continuará todo el fin de semana y el lunes, en Zaragoza, no se esperan más de 15 grados durante la noche. Al fin, se podrá descansar.  

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