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Aragón

gente de la tierra

Endrinas que ayudan a frenar la despoblación en el medio rural

Licores Libre, cooperativa que elabora pacharán y licor de miel, financia, desde hace más de una década, un proyecto de rehabilitación en el prepirineo.

Iñaki Navarro y su hijo Gadiel, en los alrededores de su casa.
Iñaki Navarro y su hijo Gadiel, en los alrededores de su casa.
I. N.

Hace once años, Iñaki Navarro decidió abandonar el bullicio de su Zaragoza natal para desplazarse hasta el núcleo oscense de Sieso de Jaca. Lo hizo animado por un proyecto colectivo de educación, aprendizaje y rehabilitación de ese lugar del prepirineo aragonés, que había arrancado en el año 2005.

Se trata de una iniciativa con la que se pretende recuperar parte de la vida que se perdió en los años 60, cuando la gente que allí vivía tuvo que emigrar a otros lugares en busca de oportunidades.

Todo lo contrario que le ha ocurrido a Iñaki Navarro quien, junto con el resto de integrantes de la asociación Laina, que aglutina a los 30 habitantes del pueblo, ha encontrado allí una gran oportunidad para desarrollarse personal y profesionalmente. De hecho, desde hace algunos años, y a través del proyecto Licores Libre, elaboran varias bebidas, como el pacharán o el licor de miel.

«Es una iniciativa muy interesante porque nos permite optimizar todos los recursos que encontramos en nuestro medio natural, en el entorno del valle de Caldearenas, y luego podemos transformarlos y comercializarlos. Nuestro proyecto se basa primordialmente en el respeto a la naturaleza y eso implica el cuidado del monte que nos rodea y que nos proporciona las endrinas y la miel con las que hacemos nuestros licores y pacharán», matiza Iñaki, quien recuerda que, en la época de recolección de los frutos, casi todos los habitantes del pueblo participan en el proceso.

Labores de transformación

Después, varios de ellos, acometen las labores de transformación de estos frutos gracias al apoyo del vivero de empresas Adecuara, que les facilita todos los medios necesarios para ello, ya que en Sieso de Jaca no cuentan con infraestructuras para hacerlo.

«El apoyo de Adecuara ha sido constante y muy beneficioso para nosotros y hace posible que todos los años podamos elaborar más de 2.000 botellas de pacharán y unas 1.000 de licor de miel, que vendemos en las provincias de Huesca y Zaragoza, y que comercializamos ‘online’ (www.licoreslibre.es). Son productos que cuidamos con mucho mimo, tanto a la hora de la selección de la materia prima, como del aspecto exterior. De hecho nuestras botellas ganaron el año pasado el Premio Anuaria al mejor Packaging», indica Iñaki Navarro.

Con los beneficios que obtienen de la venta van restaurando edificios que les sirven como sedes sociales o lugares de encuentro común. Además, acometen mejoras en viviendas particulares para que, poco a poco, más personas puedan irse a vivir al pueblo y formar parte del proyecto.

Iñaki Navarro recuerda que cuando llegó a Sieso de Jaca por primera vez, solo había dos casas rehabilitadas, mientras que, en la actualidad, son casi una decena las viviendas que van recobrando su mejor aspecto.

«Cada día que pasa, las mejoras son más que evidentes. Ahora contamos con agua en todo el pueblo y un sistema de placas solares que permite garantizar el consumo de electricidad en las viviendas», indica Iñaki, quien recuerda que vivir en un lugar como este permite disfrutar de una «convivencia más humana, más cercana y mucho más respetuosa con el entorno que nos rodea», señala.

Una restauración que ha permitido que familias muy jóvenes puedan vivir aquí. De hecho, de los 30 habitantes de Sieso de Jaca, 11 son niños. «Desde pequeños aprenden a vivir en armonía con la naturaleza. Contamos también con animales de granja que se alimentan de los restos orgánicos, optimizando totalmente los recursos a nuestro alcance».

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