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Aragón

INCENDIO DEL HOTEL CORONA: LAS FAMILIAS DE LAS VÍCTIMAS

Una pesadilla que dura ya cuarenta años

Los familiares de las víctimas del atentado se reunieron en el jardín memorial para honrar a los fallecidos y compartir sus recuerdos y vivencias de aquellos días

Guillermo Mestre
Un momento del homenaje que se rindió ayer a las víctimas en Zaragoza.
Guillermo Mestre

Las familias, amigos o compañeros de las víctimas del incendio del Hotel Corona se volvieron a reunir ayer en Zaragoza, en el jardín dedicado a las víctimas del atentado, para honrar la memoria de las víctimas en el 40 aniversario de la tragedia. La mayoría de los allí presentes coincidieron en que este homenaje era necesario e imprescindible, aunque llegue demasiado tarde. Para recordar a los fallecidos se procedió a colocar una rosa por cada uno de ellos. Por megafonía se iba nombrando a los que perecieron en el incendio mientras cada familiar se acercaba a poner la flor que serviría para recordarlos en un día tan señalado.

Rodrigo Beilló (militar). "El homenaje tendría que haber sido antes"

Rodrigo Beilló pertenecía a la promoción de los cadetes que se alojaban en el hotel en el momento del atentado. Era la 36ª promoción y estaban esperando a la entrega de nombramientos de caballeros alféreces. Entre ellos estaba el nieto de Franco, Cristóbal Martínez-Bordiú. Beilló, residente en Zaragoza, acudió ayer al jardín dedicado a las víctimas del Corona junto con otros integrantes de la promoción para homenajear a sus compañeros fallecidos aquel fatídico día. El militar agradeció el acto, pero señaló que "debería haberse hecho antes". Aún así añadió que coincidiendo con los 40 años del atentado "no es una mala fecha para recordar a todos los fallecidos en el incendio del Corona y homenajearlos".

María Dolores Berdor (perdió a su prima, empleada del hotel). "Nunca perdonaré a los terroristas que lo hicieron"

María Dolores Berdor perdió a su prima hermana, Maite Berdor, en el atentado. Maite trabajaba como camarera en el hotel mientras estudiaba Enfermería. El incendio la sorprendió en la novena planta. "Murió abrasada por unos malnacidos", señaló. El homenaje realizado ayer por la mañana le pareció "precioso, muy emotivo". A pesar del tiempo pasado desde el atentado ella no perdona a los terroristas. "Yo no perdono a los malnacidos que siegan vidas", zanjó con contundencia. Además, añadió que no solo acaban con la de los fallecidos, sino también con la de los familiares: "A mis tíos, a mis hermanos, aún les duele la pérdida". Por todas esas razones, señaló que no piensa nunca en perdonar a los causantes: "De eso nada de nada".

Elena Giménez (perdió a sus padres en el incendio). "Fue muy difícil para seis hermanos crecer sin padres"

Elena Giménez se quedó huérfana el 12 de julio de 1979. Su padre y su madre estaban alojados en el Corona y fallecieron en el incendio. Elena acudió a la capital aragonesa desde Cádiz para asistir al homenaje a las víctimas en el jardín y colocar una rosa por cada uno de sus padres. Un homenaje que le pareció "muy merecido" porque los fallecidos han estado "muchos años olvidados". Elena Giménez, que hoy tiene 63 años, rememoró ayer la difícil situación en la que se quedaron ella y sus hermanos cuando perdieron a sus padres. Ella era la mayor, tenía 23 años, mientras que la más pequeña contaba con tan solo siete. Crecer sin padres desde una edad tan temprana fue un trance que les marcó para toda la vida.

Natividad Hernández. "Al principio solo veníamos una docena de personas a una misa, hoy estamos aquí más de 200"

Natividad Hernández perdió a su padre, Ángel Hernández, en el atentado. El capitán Hernández se encontraba destinado en Pamplona y acudió a Zaragoza para asistir a la entrega de despachos como acompañante. Su hija, que pertenece a la Asociación Extremeña de Víctimas del Terrorismo, recuerda el 12-J con horror y desconcierto: "Vinieron a avisar a mi madre y esa fue la única notificación que tuvimos". Natividad Hernández lamentó que hayan tenido que pasar cuatro décadas para que las víctimas tengan un reconocimiento y se les considere víctimas del terrorismo. El homenaje multitudinario de ayer, como a todos los allí presentes, le pareció "muy emotivo", pero Natividad evocó que no siempre fue así. "Hemos acudido en ocasiones a Zaragoza para asistir a misas de recordatorio en las que solo había 15 personas", señaló. La mujer también quiso poner de relieve que siguen esperando una resolución oficial y definitiva sobre el atentado. Mientras tanto, quiénes son los culpables seguirá siendo "una incógnita".

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