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Tradime confirma el peor escenario: los camiones seguirán circulando por la
AP-68 en La Rioja, pero sin bonificaciones

La patronal del transporte de mercancías comunica a sus socios que la N-232 seguirá cerrada a los vehículos pesados, tras la sentencia del Tribunal Supremo. Mientras, los camioneros tendrán que pagar el peaje completo. De 5 euros, pasarán a abonar 29 por utilizar obligatoriamente la autopista vasco-aragonesa.

Los camioneros tendrán que seguir circulando por la AP-68 en la Rioja y pagar el peaje completo
Los camioneros tendrán que seguir circulando por la AP-68 en la Rioja y pagar el peaje completo
Maite Fernández

La Asociación Empresarial de Transportes Discrecionales de Mercancías de Aragón (Tradime) ha confirmado que la N-232 a su paso por La Rioja seguirá cerrada a los vehículos pesados, que tendrán que circular por la AP-68, pero ahora ya sin bonificaciones en el peaje. De esta forma, se ratifica “el peor de los escenarios posibles” para los camioneros aragoneses que en sus rutas han de atravesar esta Comunidad.

Después de estudiar con detenimiento la sentencia del Tribunal Supremo, que arrojaba dudas sobre el cierre de un tramo de la nacional (entre Gimileo y Alfaro) a los camiones de cuatro ejes o más, la patronal del transporte de mercancías ha confirmado sus peores augurios.

El fallo, del que ya dio cuenta Heraldo.es, no viene a anular el veto a los vehículos pesados que aprobó la DGT en 2017 por razones de siniestralidad, saturación del tráfico y contaminación, sino que elimina los descuentos en el peaje de los que disfrutaban los profesionales hasta ahora para circular por la autopista vasco-aragonesa.

Las bonificaciones eran del 75%, por lo que su eliminación repercutirá de forma muy negativa en la actividad de decenas de empresas aragonesas. De pagar 5 euros por circular en el tramo de la AP-68 entre Zambrana y Tudela, los profesionales pasarán a abonar hasta casi seis veces más: 29 euros. 

Y así se lo han hecho saber a sus socios mediante una comunicación, tal y como explica la gerente de Tradime, María José Pardo. En la entidad, temen que esos costes de más acaben recayendo en los profesionales del transporte, que ya trabajan con unos márgenes muy ajustados, puesto que difícilmente podrán repercutirse al cliente final.

Eso sí, la patronal espera que a la controvertida sentencia del Supremo le siga pronto otro fallo. El del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que está dirimiendo actualmente sobre la Resolución de la DGT, recurrida por la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM). Confía en que anule los desvíos obligatorios para los vehículos pesados que, además de en la N-232, siguen vigentes en la N-340 y N-240, en Cataluña y Comunidad Valenciana.

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