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Obras y barracones para adaptar los centros integrados

La DGA hará obras este verano en varios centros integrados para adaptar espacios. Varios colegios tendrán que instalar aulas prefabricadas.

El colegio Rosales del Canal tuvo barracones para acoger las aulas puente de los colegios de Arcosur y Zaragoza Sur.
Aránzazu Navarro

El modelo de centros públicos integrados (Infantil, Primaria y Secundaria en el mismo colegio) ha sido una de las grandes apuestas del Departamento de Educación en esta legislatura que termina. Varios colegios aragoneses tienen ya grupos de 1º y 2º de la ESO, y más se incorporarán en los próximos cursos. Un problema generalizado al que se enfrentan la mayoría de estos centros es la falta de espacio. De momento, cada centro se está organizando como puede, adaptando espacios, aprovechando aulas de desdoble y despachos, e instalando aulas prefabricadas en el patio. Este verano tocará hacer obras (en La Jota y El Espartidero) e instalar más barracones (al menos, en los colegios Río Sena y Val de la Atalaya).

Para terminar la legislatura el Gobierno de Aragón ha licitado en los últimos días la redacción de los proyectos de tres nuevos edificios de Secundaria para los centros integrados de Julio Verne, San Jorge y Rosales del Canal. Es un trámite previo y los colegios no podrán disponer de estas aulas hasta el curso 2020-21 o el siguiente.

¿Y mientras, cómo se organizan? Los colegios de Julio Verne y San Jorge tienen ahora alumnos hasta 5º de Primaria. El próximo curso llegarán a 6º, y confían en que para septiembre de 2020 ya dispongan de los nuevos espacios. Pero en otros centros integrados la falta de espacio es más acuciante, como en Rosales del Canal, que este curso ya tiene alumnos de 1º de la ESO y el próximo tendrá también de 2º.

'Tetris' para adaptar colegios

"Ahora tenemos dos grupos de 1º de la ESO y el próximo curso suben cuatro grupos más. Este verano van a tener que hacer un 'tetris' en el colegio para sacar cuatro aulas más. Se dividirá la sala de profesores en dos aulas. Y se hará otra cogiendo un trozo de la terraza. Cada año se van adaptando los espacios, es una chapuza. Tuvimos barracones para acoger a los niños de los colegios Zaragoza Sur y Arcosur. Y ahora que nosotros tenemos problemas de espacio, esta es la solución que nos dan", critica Eduardo Arias, presidente de la asociación de padres y madres de Rosales del Canal.

Los primeros centros integrados fueron los de La Jota y Ayerbe, el curso pasado. Este se han sumado más: Parque Goya, Miralbueno, Rosales del Canal y El Espartidero en Zaragoza, Galo Ponte en San Mateo de Gállego, Val de la Atalaya en María de Huerva y Castillo Qadrit en Cadrete. Y más adelante, cuando cubran todas las etapas, tendrán también alumnos de la ESO en el Julio Verne, San Jorge, Zaragoza Sur, Parque Venecia, Arcosur, Valdespartera III y Valdespartera IV.

El centro integrado de La Jota es uno de los veteranos. Este curso ha tenido 1º y 2º de la ESO, y el próximo tendrá también aulas de 3º de la ESO. La idea inicial del Departamento de Educación era que se pudieran aprovechar las aulas vacías que van quedando en cursos inferiores por el descenso de natalidad. Pero la falta de espacio es también un problema en este centro.

"Este verano van a tener que hacer un 'tetris' en el colegio para sacar cuatro aulas más"

"Nos han dicho que de momento no van a hacer ninguna ampliación, que nos apañemos como podamos. Para el próximo curso tendremos que transformar la sala de profesores en aula, perderemos un aula de desdoble y habrá que llevar a niños de 1º de Primaria a clases de Infantil. Ajustando así, entramos un curso más, pero no reúne las condiciones. Hay mucho malestar de las familias", se quejan desde el colegio La Jota.

Una demanda de las familias

El modelo de los centros integrados es muy demandado por muchas familias, que no quieren que sus hijos cambien de centro a los 12 años. "Las familias están encantadas. Se han evitado el transporte de muchos niños cada día desde María de Huerva hasta los institutos de Zaragoza. Pero para los centros es un cambio de organización tremendo y sufrimos la falta de espacio", señalan desde el colegio Val de la Atalaya. Este curso han empezado con 64 alumnos de 1º de la ESO en aulas prefabricadas y el próximo subirán 100 más.

También ha estrenado el modelo el colegio El Espartidero de Santa Isabel. "Estamos satisfechos. La convivencia de los alumnos de tres etapas distintas ha funcionado muy bien. En cuanto a organización fue duro el principio de curso, pero ahora fucionamos con normalidad. Pero tenemos limitaciones de espacio. Este curso hemos cubierto las necesidades con las aulas vacías. Este verano hay que hacer obras para reconvertir espacios del centro en aulas. El gimnasio se nos queda pequeño. Podemos aguantar así un curso más, pero para 2020 necesitaremos una intervención más grande", señala el director del colegio El Espartidero, Ricardo Civera.

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