Despliega el menú
Aragón

26-M

Podemos exige un gobierno de izquierdas y mete presión al pacto de coalición PSOE-PAR

Escartín se reivindica como socio preferente y no aclara si apoyará el acuerdo con los aragonesistas

Escartín, ayer junto a Maru Díaz (izquierda) y a Marta Prades durante el consejo coordinador
Escartín, ayer junto a Maru Díaz (izquierda) y a Marta Prades durante el consejo coordinador
Heraldo

El secretario general de Podemos-Aragón, Nacho Escartín, añadió ayer más presión a la coalición PSOE-PAR y exigió "un gobierno progresista" con CHA e IU y el apoyo "externo" de los aragonesistas. Escartín recordó que el pacto con el PAR es insuficiente, ya que se quedaría a 7 diputados de los 34 que marcan la mayoría absoluta, y reivindicó una coalición PSOE-Podemos.

En su opinión, esta suma de izquierdas, unida a la abstención del PAR, daría "estabilidad" a la Comunidad de cara a la aprobación de leyes y presupuestos. A este respecto, reivindicó su condición de socio preferente y recordó que los aragonesistas tienen tres diputados y Podemos-Equo, cinco.

Que Podemos entrase a un Ejecutivo PSOE-PAR sería "harto complicado", ya que, según explicó, la formación de Arturo Aliaga "representa a la derecha aragonesa" y ha votado en contra "de todos los presupuestos y leyes importantes de esta pasada legislatura". "Aliaga ha apoyado a Casado y ha hecho campaña por el PP. Con el PAR nunca se han hecho políticas progresistas", añadió.

También descartó respaldar cualquier suma que incluya a Ciudadanos. "No vamos a apoyar acuerdos de derechas, y más si hay opciones de gobiernos progresistas", subrayó. Sí se abrió, en cambio, a facilitar un Ejecutivo PSOE-PAR si así se evitase un gobierno de PP, Ciudadanos y Vox, una decisión que estaría sujeta a la asamblea ciudadana y para la que necesitaría conocer antes el contenido político del acuerdo al que han llegado ambas formaciones. "Desconocemos, más allá de la foto, qué es lo que se ha hablado. De momento es puro humo, no se ha concretado nada. El PAR es un partido de derechas, la muleta que necesita el PSOE para atraer a Ciudadanos", afirmó.

Escartín instó a Lambán –con quien mantuvo una primera reunión el pasado miércoles junto a Maru Díaz y al portavoz socialista, Javier Sada–, a "mirar a la izquierda", y recalcó que, en ese caso, el espacio de Podemos estaría "dentro del Gobierno", donde sería "mucho más útil".

El propio partido explica que estar fuera durante los últimos cuatro años les ha puesto en una posición "complicada", ya que no han sido "ni gobierno ni oposición" y no han podido gestionar ni capitalizar sus logros, aspecto que podría haber contribuido a su descalabro electoral.

La formación ha perdido nueve diputados autonómicos y más de 83.000 votos respecto a las elecciones autonómicas de 2015. Su apoyo, no obstante, sería capital si el PSOE no logra finalmente el respaldo de Ciudadanos, que mantiene como socio preferente al PP de Luis María Beamonte. Si se descartase el ‘sí’ de Daniel Pérez Calvo, a Lambán solo le valdría el voto a favor de Podemos-Equo para asegurar su investidura en segunda vuelta.

Respecto al acuerdo entre los populares y la formación naranja, Escartín aseguró que está "repleto de generalidades y vulgaridades", y que hay aspectos en los que la Comunidad "no tiene competencias". Criticó, asimismo, que el Gobierno de Aragón "se esté mercadeando en Madrid". "Están jugando a los cromos repartiéndose los ayuntamientos", insistió.

Los avances en Aragón

Por el momento, el PSOE no ha convocado a Podemos-Equo, CHA o IU. "Estamos hablando todos con todos, pero aún no hay una reunión sobre la mesa", expuso Escartín, que ayer reunió a su consejo coordinador. El líder podemista mantuvo la semana pasada un primer contacto con el líder de CHA, José Luis Soro, y con el del PAR, Arturo Aliaga. No obstante, serán las reuniones de esta semana, con la conformación de los ayuntamientos en el horizonte, las que marcarán el futuro del Gobierno de Aragón.

Etiquetas
Comentarios