Aragón

26-m, repercusión en los partidos

El sector crítico de Podemos pide la dimisión de la cúpula en Aragón y crear una gestora

Reclama que un equipo de integración abra un debate previo a una asamblea para "reconstruir" el partido.

Reclama que un equipo de integración abra un debate previo a una asamblea para "reconstruir" el partido
Reclama que un equipo de integración abra un debate previo a una asamblea para "reconstruir" el partido
Jorge Alonso

El sector crítico de Podemos-Aragón, cuya cara más visible es la diputada autonómica Erika Sanz, ha dado un paso más en el enfrentamiento con la dirección al exigir directamente su dimisión y la constitución de una gestora. Si hasta la semana pasada defendía "cambios profundos", la renuncia de Violeta Barba a ser portavoz en el Ayuntamiento de Zaragoza ha llevado a endurecer su postura pública. "Este partido no es una suma de proyectos personales, sino colectivo", resaltaron.

El "varapalo" en la cita de las autonómicas y municipales fue de tal calibre, se perdieron dos tercios de los votos obtenidos hace cuatro años, que tanto la dirección como los críticos coinciden en la necesidad de abrir un periodo de reflexión para tomar decisiones estratégicas de futuro. Pero es en la forma de encarar este proceso en lo que difieren radicalmente: la ejecutiva cerró filas y habló la semana pasada de consultar a todos los círculos y candidaturas, mientras el sector crítico en el que se engloba Anticapitalistas quiere que se asuman ya responsabilidades con una dimisión en bloque.

Su exigencia es clara y pasaría porque una gestora "de integración" asumiera esa labor de consulta en el territorio para afrontar después del verano, sin apuntar una fecha, una asamblea que permitiera "reconstruir el partido y que vuelva a ser un espacio colectivo de ilusión".

Su propuesta ya fue planteada en el Consejo Ciudadano celebrado el pasado fin de semana y, según apuntaron desde el sector crítico, fue descartada "por el momento" por la dirección regional. Tampoco asumieron la convocatoria de una moción de confianza, tal y como establece el documento organizativo con el que se presentó Nacho Escartín y su equipo, ‘Abrir Podemos, cambiar Aragón’, venciendo precisamente a la candidatura de Erika Sanz.

La tensión ha subido enteros en los últimos días, especialmente con las dimisiones en bloque de las direcciones en Castilla-La Mancha y Castilla y León y el relevo del secretario estatal de Organización y diputado electo por Zaragoza, Pablo Echenique.

La postura oficial

En la dirección regional insisten en que es el momento de sumar fuerzas y no de abrir crisis internas, como sus propios compañeros le llegaron a recriminar la semana pasada a Nacho Escartín, cuando planteó abrir la guerra con Pablo Iglesias y responsabilizarle del descalabro en las urnas.

Y sin ocultar su malestar con la postura de quienes rompieron la "lealtad" con el partido para formar parte y alentar la lista municipal de Zaragoza en Común, recordaron que Erika Sanz fue la cabeza de lista a las Cortes de Aragón por Huesca. "No puede eludir que sería corresponsable de los resultados por mucho que nos culpe solo a nosotros de la estrategia electoral", señalaron ayer fuentes de la dirección autonómica.

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