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Aragón

sucesos 

"Escuché gritos de auxilio y le quité el cuchillo porque iba a matarle"

José Orestes Guillón Laos, un trabajador de FCC, recuerda como participó en salvar la vida al disc jockey apuñalado el domingo en la calle José María Lacarra.  

José Orestes Guillón es el trabajador de FCC que pudo arrebatar el cuchillo al agresor del 'disc-jockey' de la calle de José María Lacarra de Zaragoza este domingo.

José Orestes Guillón Laos, trabajador de limpieza de FCC, ha relatado cómo salió de un bar la mañana del domingo, donde estaba descansando, y ayudó a salvar la vida a Luis Alejandro A. C., de 28 años, cuando le apuñaban en la calle José María Lacarra. "Escuché unos gritos que pedían auxilio y decía que el agresor llevaba un cuchillo. Era un ser humano y le quité el arma al otro que estaba encima porque lo estaba acuchillando", ha relatado este lunes por la mañana en la sede de la empresa en la calle La Torre 18. "No lo pensé dos veces porque lo iba a matar". 

La reacción del trabajador de limpieza se sumó a la de otros vecinos que consiguieron sujetar al agresor hasta que llegó la Policía y se lo llevó. "No lo podíamos quitar de encima. Lo sujetamos. Cuando vi la oportunidad de torcerle la mano, le quité el cuchillo. Estaba muy doblado tras darle en la cabeza", ha descrito. Mide con sus manos el tamaño del cuchillo "de comer", de unos 60 centímetros.      

El trabajador de limpieza pasa todos los fines de semana por esa calle y sabía que ese local acababa de abrirse después de llevar mucho tiempo cerrado.

"Llevaba un agujero muy hondo en el pómulo derecho y también lo había apuñalado en la espalda", ha señalado. No se cree un héroe anónimo porque cree que cualquiera de sus compañeros "habría hecho lo mismo" para "salvar a un ser humano".

Nacido en Lima (Perú) hace 48 años, emigró a Zaragoza en 2012 y lleva trabajando  este tiempo en FCC, sobre todo los fines de semana aunque ahora van a ampliar su horario entre semana. Tiene cinco hijos, se los trajo a España y vive con su madre. Ni en su Perú natal ni en la capital aragonesa había pasado por algo similar y tan brutal, aunque los fines de semana cuando sale a limpiar la ciudad se ha encontrado situaciones complicadas. 

"El único que gritaba era el herido y el otro no mencionaba nada porque solo se dedicaba a apuñalarlo", ha descrito la escena violenta que vivió. Aun así, corroboraba que los dos estaban afectados por el alcohol y algunas otras sustancias. "Yo estaba impresionado y nervioso por lo que había visto. Fue una situación muy fuerte, pero lo importante era salvarlo. No lo conocía de nada, es un ser humano que necesitaba ayuda y no lo pensé dos veces. Le ayudé cuanto pude".

La actuación heroica de José Orestes ha sido muy valorada por su empresa FCC, que también vivieron otros dos casos en 2017 cuando otros trabajadores ayudaron a una señora mayor y a una chica que se tiraba del puente de Santiago y les entregaron unas placas. Creen que realizarán un acto para reconocer al empleado peruano. La Policía Nacional todavía no le ha llamado para prestar declaración. 

       

            

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