Aragón

elecciones autonómicas y municipales 26-m

Marchando una de milongas en 3D

Los infografistas trabajan a destajo durante la campaña. Todas las promesas han de tener su recreación virtual (aunque sean ciencia ficción) para que luzcan bonitas.

Muñoz y Asensio mostrando las supermanzanas.
Muñoz y Asensio mostrando las supermanzanas.
HA.

En ‘Cosas que nunca te dije’, la ópera prima de Isabel Coixet, una anciana compra una carísima cámara de vídeo que no va a saber usar y le confiesa a la dependienta que, en realidad, solo quiere presumir y exhibirla. "Se trata de fardar, ¿no es eso?" Parecido sucede con muchos de los grandes proyectos que plantean los candidatos en campaña. Lo más probable es que nunca se conviertan en realidad, que se queden en las dos dimensiones del papel o, acaso, en las tres de la realidad virtual porque estos días los ordenadores (y los infografistas) echan humo. Nada más resultón que una maqueta, una recreación o un ‘así será’ que acompañan los políticos en sus intervenciones. Son grandes proyectos a la espera de nuevos gobernantes, pero los tiempos de sueños y promesas pasarán y se quedarán los pájaros cantando.

En Zaragoza, en los últimos cuatro años de mandato de ZEC, se han visto recreaciones de las viviendas y los lagos del parque Pignatelli, de los nuevos usos de Averly, de la cúpula de La Granja... Recientemente Pablo Muñoz y el aragonesista Carmelo Asensio contaron a los vecinos del barrio Jesús las superbondades de las supermanzanas, que no han visto la luz en cuatro ejercicios. Las únicas infografías que tienen visos de ir a convertirse en realidad –más nos vale a todos– son las de la reforma del Mercado Central.

Dirán los comunes, como con el tema de la deuda, que parte de la decepción es achacable al anterior equipo de gobierno socialista y lo cierto es que en sus cajones de proyectos se encuentran algunas locuras semi-irrealizables más allá del tiralíneas. El ‘hype’ estaba muy alto.

Cadáveres de papel

Allí estaba la promesa de hacer de la explanada de la Estación del Norte una suerte de ‘Covent Garden’ (de momento les han asfaltado malamente una pista para patinar y se han fumado un puro), también figuraba con el sello del PSOE el recuperar las orillas del Huerva con una inversión millonaria o llevar el espacio Goya a la antigua Escuela de Artes, para lo que llegó a haber un diseño de los arquitectos Herzog y De Meuron, a pesar del cual el edificio se ha confirmado como un nuevo cadáver arquitectónico en la ciudad.

Qué poco se ha hablado en esta campaña de la Escuela de Artes, del antiguo Teatro Fleta, de los iconos vacíos del Expo... ¿Qué están dibujando entonces los virtuosos del ‘software’ de la realidad virtual? Pues es el PAR el que más provecho visual está sacando a sus ideas, sobre todo, a costa del ‘festival de primavera’ que vende Elena Allué: ha llenado el museo Pablo Gargallo de mariposas y el puente de Hierro, en una imagen que se ha ido viralizando, parece la pradera de San Isidro de tanto césped como le han puesto. También, por cierto, es el PAR el que está sacando la reforma de la Romareda como tema de campaña, aunque aquí han preferido ser prudentes y no ponerle imagen.

De lo que sí hablan los candidatos –y mucho– es de la línea 2 de tranvía y, aunque nadie sabe cómo se financiará, todos exhiben recreaciones de los convoyes pasando por el Coso Bajo, la avenida de Madrid, la rotonda de la Ciudadanía... También los pequeñitos lavados de cara que se van haciendo en la avenida de Cataluña se quedan muy lejos de la sublime imaginación de los proyectistas y las conexiones de Tenor Fleta o la reforma de la avenida de Navarra tienen más relación con las películas de Spielberg que con la miseria cotidiana de parches de asfalto y señales desvencijadas.

Para ser justos hay que decir que el de las recreaciones virtuales tampoco es un virus exclusivo de Zaragoza (en Madrid se pasan las horas muertas reformando la Gran Vía) pero el ‘si te he rediseñado no me acuerdo’ sí se antoja un mal muy aragonés.

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