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entrevista

"Los alimentos de residuo cero serán los primeros en elegir su posición en el mercado"

Natural de Tardienta (Huesca), Pedro Peleato es fundador y consejero delegado de Seipasa, una empresa dedicada a la producción de pesticidas y bioestimulantes que emplea a 60 trabajadores.

El director general de Seipasa, Pedro Peleato.
El director general de Seipasa, Pedro Peleato.
José Miguel Marco

Natural de Tardienta (Huesca), Pedro Peleato es fundador y consejero delegado de Seipasa, una empresa dedicada a la producción de pesticidas y bioestimulantes que emplea a 60 trabajadores y alcanza una facturación superior a los 17 millones de euros. Es presidente de Cepbio, primer consorcio español de productos biopesticidas, que el mismo fundó en 2011 y tesorero de AEFA (Asociación Española de Fabricantes de Agronutrientes).

Seipasa se fundó hace poco más de 20 años, ¿entonces ya pensaban en los biopesticidas?

En los inicios comenzamos trabajando con fertilizantes y pesticidas convencionales, pero pronto fuimos conscientes de que había que avanzar hacia una fertilización más razonable y hacia una protección de los cultivos en la que se usara extractos de microbiorganismos. Es una idea que tuve hace 20 años y que ahora está siendo muy bien acogida por los consumidores y sobre todo por las cadenas de alimentación, que exigen productos más sostenibles, sin residuos químicos y más saludables.

¿Qué le hizo cambiar el chip?

Primero la normativa europea, cada vez más estricta. De hecho el 65% de los productos químicos utilizados hasta ahora están prohibidos y hay otros muchos que están en proceso de sustitución. Pero realmente lo que me hizo tener la visión fueron unos viajes que realicé por Centroamérica y Estados Unidos, pioneros en este tipo de agricultura, en los que pude ver cultivos que convivían con la enfermedad en un grado suficientemente adecuado como para que esta no fuera nociva para la planta. Ese equilibrio, que se estaba haciendo a nivel profesional y no con tintes románticos, me hizo pensar que se podía trabajar de manera industrial para dar soluciones a la agricultura convencional llevándola hacia una agricultura más sostenible.

La sede está en Aragón pero se produce en Valencia, ¿por qué?

Fundamos la empresa en Tardienta (Huesca) que es mi pueblo y donde están mis orígenes, vinculados a un familia de agricultores. Pero es cierto que este tipo de soluciones han llegado antes a los cultivos vegetales de Almería y Murcia. El cítrico va a ser el siguiente. Eso nos hizo tener que situarnos en un puerto logístico como es Valencia, aunque también tenemos plantas en Barcelona y delegaciones en todo el territorio nacional. Además, vamos a comenzar también con plantas en Estados Unidos y en México, porque hay que diversificar y estar allí donde el mercado esté más desarrollado y donde los plazos de toda la logística sean los más adecuados. En Aragón estamos empezando a tener una respuesta bastante amplia de los agricultores y, nunca se sabe si un futuro...

Producen biopesticidas y bioestimulantes. ¿Qué son?

Los bioestimulantes agrícolas de Seipasa están diseñados a partir de principios activos naturales para favorecer unas reacciones fisiológicas concretas del cultivo en los momentos exactos en que la planta lo necesita. Para la producción de los bioestimulantes utilizamos materias primas naturales que sean sostenibles en la obtención, pero también de las que tengamos suficiente suministro, que vamos a comprar allá donde estén ya sea en China, en África o incluso en Oceanía, garantizando eso sí toda la trazabilidad.

Todo esto supondrá mucha investigación. ¿Cuánto dedica Seipasa a la I+D+i?

De forma constante invertimos el 30% de nuestro presupuesto anual en nuestro equipo de biólogos, de químicos, de ingenieros técnicos, de agrónomos…, que son los que se ocupan de toda esta tecnología y de su transferencia al mercado para un uso adecuado del producto.

¿Y qué ventajas tiene para el agricultor?

Damos calidad y productos sostenibles y más saludables, pero la mayor ventaja para el agricultor es que va a vender su producción y va a poder situarla bien en los lineales de las grandes cadenas de distribución. Como prueba tengo que recordar que en el congreso que celebramos hace unos meses en Fraga participaron cadenas de supermercados que dejaron claro que si se les compromete la venta de cereza durante seis meses con residuo cero te firman el contrato. Y ya hay seis productores de esa localidad oscense que han sido auditados y que el mes de septiembre podrían firmar ya contratos de venta para la campaña del 2020. Quien no esté preparado para esta reconversión podrá vender, sí, pero seguro que detrás de los agricultores de residuo cero, que serán los primeros en decidir su posición en el mercado.

¿Ha sido el mercado exterior la palanca de su crecimiento?

Ahora puedo decir que sí, pero para ello hemos trabajado mucho porque cada país es distinto. Pero el esfuerzo ha dado sus frutos, es para mi un orgullo haber recibir durante dos años consecutivos el mayor premio en este sector que concede Londres. Estamos presentes en más de 20 países y tenemos registros fitosanitarios en Francia, Portugal, Italia, el Reino Unido, Irlanda, EE. UU., México, Perú, Costa Rica Marruecos o Costa de Marfil, entre otros.

Ahora que todo el mundo mira hacia el mercado chino, ¿también lo hace Seipasa?

En Asia estamos más maduros en la India. China entrará en una segunda fase cuando estemos más preparados para atender esa demanda, porque allá donde vas tienen que invertir, crear equipo, encontrar el ‘partner’ adecuado y China no está aún concienciada con este tipo de soluciones.

¿En los planes de futuro de Seipasa hay algún proyecto para Aragón?

Puede haberlo, lo mismo que estamos yendo a hacer el proceso productivo a EE. UU., podría suceder que tuviéramos oportunidad de hacerlo en Aragón, pero no puede ser ni por capricho ni por romanticismo, tiene que beneficiar también a la empresa. Nosotros vamos allí donde tenemos que abastecer el mercado y si Aragón muestra que necesita un poquito nuestros productos aquí estaremos. No buscamos ayudas institucionales, sino hechos concretos que demuestren que aquí se puede hacer estos productos.

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