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Beatriz Hernández: “Tenemos que hablar más de la muerte”

La zaragozana es militar y experta intervención en duelo, pérdidas y trauma desde el año 2014.

Beatriz Hernández, zaragozana experta en duelo
Beatriz Hernández, zaragozana experta en duelo
C.I.

La pérdida de un ser querido es una realidad inseparable de la vida que nunca deja a nadie indiferente. Sin embargo, y aunque todos sabemos que forma parte de la existencia, en ciertos casos el duelo puede convertirse en un proceso verdaderamente angustioso. La zaragozana Beatriz Hernández, militar de profesión destinada en el Centro de Adiestramiento San Gregorio (CENAD), decidió formarse en Intervención en Duelo, pérdidas y trauma de Instituto IPIR de Formación y atención al duelo de Barcelona en 2014.

“Durante el desarrollo de nuestra actividad, en ocasiones, durante ciertas misiones nos toca enfrentarnos a pérdidas repentinas y experiencias muy dolorosas. Fue una experiencia personal y la sensación de incapacidad a la hora de enfrentarme a estas situaciones lo que me llevó a formarme en este sentido”, explica.

En sus propias palabras, el duelo no es más que un proceso natural que se produce al enfrentarse a una pérdida, siendo la más difícil la muerte de un ser querido. “Aunque suene obvio, hay que tener en cuenta que el duelo duele, y durante el proceso hay enfado, rabia, tristeza y una amalgama de emociones que tienen que salir. Es, en cierto modo, la adaptación a esta nueva situación no esperada ni elegida”, incide Hernández. Se trata, además, de un proceso completamente individual y único en cada persona que variará según creencias, la cultura y el tipo de relación con la persona fallecida, aunque sí existen ciertos elementos comunes.

“Durante el duelo se atraviesan distintas dimensiones, como son el trauma, la protección, la integración y el crecimiento. Esto no quiere decir que haya un orden establecido, cada persona lo vivirá en un orden u otro y no tiene por qué pasar por todas ellas”, indica la experta. Sin embargo, en su opinión el mayor problema del duelo estriba en que, en nuestra sociedad, no se habla de la muerte. “En la medida en que nos hemos separado de ella, hemos perdido la capacidad de adaptarnos. Tenemos que hablar de la muerte, de que es algo natural y del dolor que se siente, que irá remitiendo con el tiempo”, añade.

En su opinión, existen varios ámbitos en los que se debe de abordar el tema de la muerte desde la infancia. El primero de ellos es en el seno de la familia: “Es algo que ocurrirá, no lo ocultemos, hablemos de cómo nos ha afectado el hecho”. Por otro lado, también debería de tratarse en las aulas, adaptando el mensaje a cada edad. “El único requisito para morir es estar vivo y se nos olvida enseñarlo porque nos da miedo. Si ocultamos la realidad ¿qué futuro tendremos?", cuestiona.

Además, asegura que, a la hora de abordar el tema con los más pequeños, hay ocasiones de sobra a lo largo de su vida. “Es lógico que, en un momento dado, el niño nos pregunte sobre ello, y tenemos que estar preparados para dar una respuesta sin crear fantasías. Realmente no rompes la relación con la persona que se va, más bien estableces una nueva desde el recuerdo”, añade.

Se trata, además, de una información “muy valiosa” que, asegura, podría cambiar, incluso, nuestra forma de vivir la vida: “si somos conscientes de que la muerte es parte de la vida, pero conscientes de verdad, no como ahora, vamos a tratar de resolver una serie de conflictos emocionales importantes”, explica Hernández, al tiempo que asegura que la gran mayoría de personas que visitan su asociación afirman que lo que más lamentan es no haberle dicho “te quiero” a la persona que se fue.

En su caso, a través de su asociación Integra Salud, desde la que realiza múltiples charlas informativas voluntarias para asociaciones de Zaragoza, así como acompañamientos a personas que no encuentran alivio tras una pérdida importante, su labor consiste en “estar al lado de estas personas y hacer parte del camino junto a ellas a través de estrategias que les permitan afrontar su día a día”.

Pero, ¿cómo comportarse a la hora de acompañar a una persona que está atravesando un proceso de duelo? Precisamente hace unos días, Hernández protagonizaba la conferencia ‘Hablemos de duelo, cómo acompañar’ en la biblioteca CAI Mariano de Pano de Zaragoza, con un gran éxito de asistencia. “Lo más importante en estos cosas son el respeto, la escucha y el silencio. No hay que imponer a la persona lo que hacer. El doliente sabe lo que necesita, solo hay que permitirle que lo exprese”, indica.

Grandes mitos a la hora de decir adiós

Eliminar fotos y recuerdos, borrar el número de teléfono, deshacerse de sus cosas. ¿Les suenan estos consejos? Hernández asegura que, más que servir de ayuda, estas medidas pueden lograr el efecto contrario. “El tiempo lo debe de marcar cada uno y borrar las huellas de esa persona no ayuda a superar su muerte”, advierte Hernández.

Otro falso mito, asegura, es aquella afirmación que dice que “el tiempo lo cura todo”. “Si la persona no está preparada para afrontar la despedida, no lo va a superar por más tiempo que pase, e incluso puede traer más problemas”, explica. Por eso, asegura que es importante detectar si la tristeza o la ansiedad se alargan en el tiempo o si el suceso está afectado a la vuelta a la rutina. En ese caso, es importante acudir a un experto en este ámbito.

Otro de los grandes problemas a la hora de afrontar el duelo guarda relación con los denominados ‘pactos de silencio’. “En nuestra sociedad parece que si no hablas de la persona que se ha ido, duele menos; pero no es cierto. Es importante tenerla en cuenta y recordarla para lograr entender todo el proceso”, concluye.

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