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Aragón

temporal de lluvias

Una familia sigue aislada en Olba por sexto día por la crecida del río Mijares

Dos niños de 4 y 7 han podido ir al colegio caminando media hora por una senda de montaña.

Acceso a los Tarrasones, Olba, inundado por el río Mijares este miércoles.
Acceso a los Tarrasones, Olba, inundado por el río Mijares este miércoles.
P. V.

Una familia que vive en el barrio de los Tarrasones de Olba continúa incomunicada por sexto día consecutivo como consecuencia de la crecida del río Mijares. No se puede acceder al barrio con vehículo y el único acceso peatonal a pie es una senda de montaña de unos 3 kilómetros. En esta barrio vive una familia con dos niños de 4 y 7 años, que han podido ir al colegio caminando por la montaña.

"Pedimos soluciones a corto plazo para poder entrar y salir, para ir a trabajar y al colegio. Nuestros hijos han tenido que ir al colegio caminando media hora por una senda con mucho desnivel. No reúne condiciones. No podemos estar así mucho tiempo", se lamenta Pascual Varón, de 41 años. Viven en una masía con animales. Él se encarga de llevar a sus hijos al colegio y su pareja va todos los días a Teruel a trabajar. Además, él necesita abastecerse de botellas de oxígeno para curar sus cefaleas y transportarlas a pie por esa senda es "duro".

Tras sus denuncias de estos días, el ayuntamiento y la subdelegación del Gobierno se han puesto en contacto con ellos para buscar soluciones. Están estudiando reparar las pasarelas peatonales de madera sobre el río. Otra posibilidad sería arreglar otro camino que quedó cortado por un derrumbre tras otra crecida en octubre. Mientras, han comenzado a adecentar un poco la senda de montaña. Hasta que no baje el caudal, no podrán cruzar los vehículos.

"El caudal depende de una pequeña central hidroeléctrica aguas arriba. Tiene una avería y nos han dicho que no puede coger agua, por lo que tardará en bajar el nivel del río. No podemos estar dos meses esperando a que arreglen eso. Necesitamos soluciones para acceder a nuestra vivienda y llevar vida normal. Nos sentimos abandonados. No puede ser que cuando llueve un poco nos quedemos incomunicados, como ya ocurrió en octubre", critica Pascual.

Olba tiene muchos barrios y núcleos dispersos. El barrio de Los Ramones, donde viven una veintena de vecinos, también estuvo incomunicado el fin de semana por la crecida del río Mijares. Pero aquí ya han recuperado la normalidad. El acceso se habilitó el lunes por la tarde, y los vecinos y visitantes pudieron salir con sus vehículos.

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