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Isabel Soria: "Aragón solo ha apostado por el cine en los últimos años"

Autora de numerosos audiovisuales, acaba de terminar dos documentales y publica un libro de ficción

ARAGON. ESPECIAL 23 ABRIL. A CANFRANC EN EL CANFRANERO / 29-02-2019 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]]
Isabel Soria, directora de audiovisuales, en un vagón del Canfranero
Guillermo Mestre

Cuando Isabel Soria tenía 24 años y estudiaba para hacer un doctorado en Comunicación Social en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, llegó una noticia que cambió su vida. El Gobierno de Aragón le había concedido una ayuda (1.000 euros) para rodar su primer cortometraje. Una película que iba... de una chica que buscaba inspiración para su primera película. Se tituló ‘La idea’ y sirvió para asentar la que ya sabía que era su verdadera vocación: lo audiovisual.

Hoy Isabel Soria ha escrito, dirigido o producido más de veinte documentales y cortometrajes. Este año, por ejemplo, está reciente aún la presentación de ‘La chica de la orquesta’, un documental sobre Carmen López Rodríguez, la primera mujer aragonesa que tocó la batería. Y dentro de pocas semanas se estrenará ‘Los cielos españoles’, donde rastrea el destino de los artesonados mudéjares, muchos de ellos aragoneses, que acabaron en Estados Unidos, en las mansiones del magnate Hearst. La cinta, que aporta datos novedosos, va a sacudir conciencias. Ambos trabajos los ha realizado junto a José Manuel Herráiz.

«En Aragón, y en España en general, hemos sido poco mirados con nuestro arte –señala–. Y claro que existen culpables del patrimonio emigrado. Pero también hay que ponerse en las circunstancias del momento en el que se produjo ese expolio, entre cuyos protagonistas hubo auténticos rateros. Si en el año 10 o 20 del siglo pasado, a un cura de pueblo le ofrecían dinero por una pieza...». A Isabel Soria no le duele sincerarse y reconocer que muchas cosas las hace «de forma intuitiva», y por eso, en realidad, no ha abandonado sus otras vocaciones.

Hoy, por ejemplo, si no han surgido contratiempos de última hora, en las mesas de libros del paseo de la Independencia habrá ejemplares, calentitos aún, de su última ficción, ‘La familia de papel’, que acaba de publicar Los Libros del Gato Negro. Y es que «en realidad, vengo del terreno de la narrativa. Lo que ocurre es que de pequeña asistía a los rodajes de mi padre, que tenía una agencia de publicidad y hacía anuncios». Entre eso, y las sesiones de cine infantil en el Fleta o en el Pax, se acabó envenenando. Hoy es responsable de muchas cintas divulgativas que se ven en centros de interpretación de todo Aragón, y de varios documentales y cortometrajes. No ha dirigido ningún ‘largo’, pero tampoco le preocupa. «La crisis económica rompió en dos la generación a la que pertenezco y lo que hubiera sido nuestro crecimiento natural se cercenó. Por eso no creo que me atreva a rodar ficción en gran formato. Es muy difícil entrar en el ‘mundo dorado’ del largometraje. Ideas tengo muchas, incluso he escrito un guión para ‘El viaje de la reina’ (novela de éxito de su madre, Ángeles de Irisarri) pero los ‘largos’ ya no son las grandes estrellas de lo audiovisual, han sido sustituidos por las series y los documentales. Un largometraje, en estos momentos, puede ser un suicidio económico». No se plantea salir de Aragón porque se siente «muy ‘zaragocica’» y porque quiere seguir cerca de parajes que la han embrujado, como el bosque de Vadiello o el Salto de Roldán. Y porque no encuentra problemas para trabajar en lo que le gusta. «Aunque la industria audiovisual es complicada, ahora hay formación y ciertas posibilidades. Solo en los últimos tres o cuatro años Aragón, desde sus instituciones a la televisión autonómica, ha apostado de verdad por el cine».

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