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Raquel Esteban: “El turista viene a Teruel buscando la calidad que le damos”

Gerente y directora de la Fundación Bodas de Isabel, es la gran dama y señora de un fenómeno cultural que ha convertido la capital turolense en ejemplo y referente en Europa

Raquel Esteban sueña, ahora, con los escenarios de Chomón.
Raquel Esteban sueña, ahora, con los escenarios de Chomón
Guillermo Mestre

Si Raquel Esteban no existiera, los turolenses tendrían que inventarla. Solo una mujer que se mueve con soltura por el mundo onírico y con un gran potencial psíquico, además de una excelente formación académica, es capaz de soñar con un letrero luminoso, "tipo Las Vegas", colocado en lo más alto de la Torre de San Martín, que decía: "Las Bodas de Isabel de Segura"... Y así, a lo grande, en un marco tan pretencioso como anacrónico, la gerente de la Fundación Bodas de Isabel, partiendo del sueño de una noche, supo catalizar el inconsciente colectivo de los turolenses y de la leyenda de los Amantes, "que andaba, entonces, un poco de capa caída", hasta transformarla en un fenómeno cultural y de masas que, en su última edición, ha superado los 90.000 visitantes en la capital icónica de la España vaciada, del Aragón despoblado.

"Ver a miles de personas sintiendo cosas maravillosas, en un mundo tan falso... no tiene precio"

Los inicios, por supuesto, no fueron fáciles; y aunque una inmensa parte de Teruel la adora, la venera, otra, todavía la mira de "reojo" y "cuestiona", por aquello de la envidia y del "difama que algo queda", su gestión, su incuestionable éxito, que ya intuyó cuando en aquel primer año de las Bodas (1997), contemplando la representación de la muerte de Isabel, en el pórtico de la catedral, giró la cabeza y sorprendió a un público emocionado, llorando, y pensó: "Esto, ya no hay quien lo pare". Porque este formato de recreación de las Bodas, que se adueña de las calles de Teruel durante varios días, en un escenario arquitectónico tan cómplice y colorista como el mudéjar, hace que toda la fuerza del mito del héroe, del amor y de la muerte genere una "emoción casi religiosa", que no hay chino, australiano o americano que la resista. Hasta los propios visitantes que visten de época dejan de ser espectadores "para mutar en actores".

Fortalezas y debilidades

Esta es una de las fortalezas de las Bodas; pero hay más: con un pequeño pero fiel y eficaz equipo permanente –el núcleo duro– y una mesnada de voluntarios, que con un simple chasquido de dedos acuden por decenas, "somos capaces de hacer maravillas y de mantener una organización y profesionalidad impecables", argumenta. Y mucho más, porque Raquel Esteban sabe cómo levantar el arco fajón que sostiene esta soberbia estructura, porque el turista de hoy es "exigente y culto" y, además de sensaciones, "viene a Teruel buscando el rigor histórico" en la dramaturgia teatral, en la indumentaria de la época –sus trajes despiertan auténticas pasiones en los entornos recreacionistas– y en la ambientación, "que sabe, de sobra, que va a encontrar".

"Siempre me rodeo de los que son mejores que yo en todo. Y en Teruel tenemos un factor humano fabuloso"

¿Debilidades? "La falta de estabilidad económica", la principal. "De cara a la calle –se lamenta– es como si condujéramos un Audi, pero dentro de casa comemos cebollas con pan". Y es que una fiesta que genera 12 millones de euros no cuenta con un presupuesto estable del patronato que la gestiona, entre cuyos patronos se encuentra el Gobierno de Aragón y de cuyas arcas, de los 60.000 euros que esperaban para las Bodas de este año, solo salieron 10.000, cosas de los Presupuestos, que andaban aún sin aprobar.

Su fama la precede y es profeta dentro y fuera de su tierra, que porta como estandarte y con orgullo allá donde la lleva la presidencia de la Confederación Europea de Fiestas y Manifestaciones Históricas, cargo que asumió en 2017 y desde el que tiene "el privilegio de contemplar cómo el patrimonio histórico de Europa se recrea". Y lo apuesta todo por la Semana Modernista de Teruel y sigue soñando, ahora, con Segundo de Chomón, el turolense pionero del cine español, que ella define como "un gran mago". Como en sus películas, Raquel Esteban quiere "vestirse de japonesa para transformase en mariposa". Y, si alguien puede conseguirlo, es ella.

FICHA PERSONAL

Pionera Licenciada en Bellas Artes, Raquel Esteban Martín (Teruel, 1962) es doctora en Historia Medieval y estudió danza clásica. Desde 2017, es la primera mujer que desempeña la presidencia de la Confederación Europea de Fiestas y Manifestaciones Históricas, en representación de España.

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