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5 consejos para evitar el síndrome de la clase turista

Las horas de inmovilidad y la estrechez de los asientos propician la aparición de este problema circulatorio que beber agua y otros consejos pueden aliviar   

Un avión Boeing 737 Max 8 de American Airlines
Un avión Boeing 737 Max 8 de American Airlines.
Efe

El síndrome de clase turista es el nombre que se ha dado a un problema circulatorio que pueden sufrir los viajeros cuando se trasladan durante largas horas en tren, coche o avión. La inmovilidad, junto al poco espacio existente entre asientos, propician que pueda generarse un coágulo sanguíneo o un trombo en una vena, con el riesgo de acabar en una embolia pulmonar. Esta dolencia, que en términos médicos se denomina como trombosis venosa profunda, afecta a una de cada mil personas, especialmente en trayectos de más de cuatro horas, y el riesgo de sufrirla se incrementa progresivamente a medida que se suman horas de viaje, según apunta la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH). 

Existen algunas prevenciones que pueden evitar que suframos este síndrome. La doctora Marta López Tomás, de la aseguradora Cigna, ofrece estos cinco consejos médicos:

- Levantarse cada dos horas y estirar las piernas. En aviones y trenes, levantarse y caminar por lo pasillos con frecuencia ayudará enormemente a prevenir los riesgos de sufrir trombosis venosa profunda. Pasear o hacer ejercicios y estiramientos activará la circulación en las extremidades inferiores y reducirá el riesgo de que se forme un trombo. Para trayectos en autobús, se recomienda aprovechar las paradas regulares para bajar del vehículo y estirar las piernas.

- Beber agua para evitar la deshidratación. Tanto antes como durante el viaje, es recomendable hidratarse correctamente bebiendo agua de forma regular y evitando el consumo de alimentos o bebidas como el café o el alcohol, que puedan favorecer la deshidratación. Algunos medicamentos como las píldoras anticonceptivas y el tamoxifeno, o terapias como la de reemplazo hormonal o la quimioterapia también pueden aumentar las posibilidades de aparición de la enfermedad.

- Vestir ropa cómoda. Evitar prendas ceñidas que puedan dificultar la circulación de la sangre, y no llevar prendas con gomas que causen presión en zonas como la cintura o los tobillos, son otras de las recomendaciones.

- Evitar cruzar las piernas. La postura idónea será aquella en la que el pasajero pueda estirar las piernas al máximo posible en posición recta. Cruzar las piernas, o doblarlas en exceso, es una de las principales causas que favorece la aparición del síndrome de la clase turista. Siempre que se pueda, una buena opción es elegir los asientos del pasillo, ya que se facilitará la movilidad, reduciendo la propensión a adoptar malas posturas.

- Utilizar medias de compresión para evitar la acumulación de líquido. En personas con antecedentes de mala circulación o trombofilia heredada, el uso de medias de compresión conlleva grandes ventajas para evitar la acumulación de líquidos en los miembros inferiores.

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