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Aragón

despoblación

"La gente, en los pueblos, está peor atendida"

Ainara Alonso, médico de Allepuz, reivindica más medios para el mundo rural. Faltan ambulancias y personal de enfermería y la sustitución de las libranzas es deficiente. 

Médico Allepuz
Ainara Alonso, médico en Allepuz –130 vecinos–, atiende a una paciente. Llegó a la provincia hace 5 años y se ha establecido en ella.
Javier Escriche

No todo el mundo sale ‘por piernas’ de la provincia de Teruel. Ainara Alonso, la médico de Allepuz, llegó hace cinco años desde Galicia y se muestra "encantada" con su trabajo en este municipio de la comarca del Maestrazgo situado a 50 kilómetros de la capital y que apenas suma 130 vecinos. En el transcurso de este tiempo han nacido sus dos hijos, que ahora cuentan 4 y un año y medio de edad, y tanto ella como su pareja, enfermero de profesión, no encuentran sino ventajas a la hora de criar a los niños en una ciudad pequeña –35.000 habitantes– como es Teruel, donde han fijado su residencia.

"Nos hemos afianzado y estamos muy a gusto", dice Ainara. "Es otro ritmo al de una gran ciudad. En Teruel conoces a todo el mundo, quedamos padres y niños en el parque, la gente es abierta y te relacionas con ella enseguida", explica la médico, quien expone, como único inconveniente, no poder contar con la ayuda de la familia en un momento dado, pues esta se encuentra lejos.

Confiesa que la medicina rural es su vocación y que quizá por eso no echa de menos desempeñar su profesión en una localidad más grande. Aunque su esposo llegó primero a tierras turolenses, ella no dudó en pedir el traslado en cuanto le fue posible. Vinieron para un año, pero se han quedado. "Me gusta el contacto diario con los pacientes. Es una medicina en la que el ojo clínico tiene una gran importancia", explica.

Y no es que ejercer la medicina rural sea una labor sencilla. Ella es médico del centro de salud de Cedrillas y tiene a su cargo los municipios de Allepuz, Villarroya de los Pinares –160 vecinos– y Miravete de la Sierra –seis habitantes–. Aunque para las urgencias y los avisos en horario de guardias cuenta con un todoterreno del Salud, pone su coche para los desplazamientos que realiza de una consulta a otra. A diario, esta médico recorre 120 kilómetros entre ida y vuelta.

Reivindica poder contar en su trabajo, habitualmente, con la colaboración de un enfermero. De los cuatro días a la semana que pasa consulta en Allepuz, solo coincide con el ATS en dos jornadas. "Lo ideal sería formar un equipo, pero el enfermero lleva 5 pueblos y no es posible", afirma.

Pero lo que más preocupa a Ainara Alonso es que en el centro de salud de Cedrillas no hay ambulancias y las más próximas están localizadas en Teruel capital y en Mora de Rubielos –a 35 kilómetros–. Según relata, hay veces, debido a la presencia de hielo en la carretera o a la nocturnidad, que la ambulancia ha tardado en llegar a Allepuz una hora y media. A este plazo hay que añadir el tiempo que, a continuación, tarda el vehículo en llevar el paciente al hospital de Teruel. "Estamos muy lejos de todo", señala. "La gente aquí está peor atendida que en la ciudad", asevera. Durante el día, el helicóptero sanitario puede ser la solución a una urgencia, pero la aeronave no vuela de noche ni con climatología adversa.

Otro problema, explica, es que la Administración solo envía sustituto para un médico de libranza durante 25 días al año, a pesar de que habitualmente los profesionales devengan un mayor número de días de descanso. Al no ser cubierto por nadie el exceso, el trabajo debe ser asumido por los compañeros. "No podemos ponernos enfermos, nos tomamos un ibuprofeno y nos cubrimos las libranzas entre nosotros", afirma.

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