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Igor el ruso: una sentencia en directo, bromas y cómics

Norbert Feher, alias Igor el Ruso, se mostró tranquilo cuando le comunicaron desde Italia la condena de cadena perpetua en la prisión de Zuera. 

El exmilitar serbio Norbert Feher, en su traslado a los juzgados de Alcañiz tras su detención.
El exmilitar serbio Norbert Feher, en su traslado a los juzgados de Alcañiz tras su detención en una foto de archivo.
Jorge Escudero

La prisión de Zuera se quedó medio paralizada el lunes por la mañana con la celebración del juicio por videconferencia de Norbert Feher, alias Igor el Ruso, aunque era “un supersecreto” entre los funcionarios. Cuatro de ellos tenían que sacarlo de su celda 11 del módulo de aislamiento, esposarlo y pasarlo por varios controles (un arco metálico y cacheos) para llevarlo a una sala de comunicación situada en el primer piso. La directora María Carmen Gambaro mandó una nota a los trabajadores para que se extremara la seguridad y cumplir todos los protocolos con el preso más peligroso de las cárceles de España. El traslado del Ruso por los viales del centro penitenciario los convirtió en pasillos vacíos e impedía que hubiera movimiento de internos a la sala sociocultural o a la enfermería. Los italianos habían solicitado que el juicio empezaría a celebrarse desde las 9.30 y concluyó sobre las 12.45. Como hace una semana le tomaron declaración desde el juzgado de Bolonia a través del mismo sistema, Norbert Feher se veía venir la consecuencia de la condena de cadena perpetua y bromeó esta semana a los funcionarios que lo iban a trasladar: “Va a haber fiesta”.

La fiesta fue que el juicio acabó a las 12.45 y después de un receso se le comunicó a las 14.30 la sentencia condenatoria del Juzgado de Bolonia, al que pertenecían los fiscales que se trasladaron a la prisión de Zuera hace un año en una comisión rogatoria (vinieron acompañados de carabinieri), a los que no quiso contestar. Pero de esta manera abrían el proceso judicial por el que se juzgó un año después por los asesinatos de Davide Fabbri y Valerio Verri.

Aunque el ambiente era tenso, a Igor el Ruso se le vio “tranquilo” cuando le comunicaron la condena y así se recogió en el documento con su seguimiento diario que se le hace como a ningún otro preso de Zuera. Cuando le trasladaron la pena que le impusieron estuvo con él una fiscal española como representante de la acusación pública.

Poco antes de las 15.00 regresó a su celda, le quitaron las esposas y volvió a su vida habitual leyendo cómics o novelas. Igor el Ruso se siente muy cómodo en la prisión de Zuera y en España, donde al parecer prefiere cumplir su condena por el triple crimen antes que la extradición a Italia. "Sabe que no va a salir", apunta su abogado Juan Manuel Martín Calvente.

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