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día del padre

Así son los nuevos papás: serviciales, comprometidos con la crianza y con el cuidado de la mujer

Varios profesionales coinciden en que la ampliación del permiso de paternidad ha influido positivamente en la crianza de los hijos. El resultado, padres más implicados en el cuidado del bebé y de la madre. 

Aunque la actual regulación del permiso de paternidad no termina de convencer a las familias, que piden que no sean simultáneos para que los progenitores puedan turnarse en el primer año del bebé, sí que hay una cuestión en la que parece haber cierta unanimidad al respecto: los nuevos papás son más "atentos, serviciales, comprometidos con la crianza y con el cuidado de la mujer", algo en lo que a juicio de varios profesionales sanitarios ha influido "positivamente" la ampliación del permiso de paternidad.  

"Ahora la tendencia o lo que estamos intentando las matronas es facilitar que las madres puedan llevar una lactancia materna exclusiva y, en este sentido, pienso que los padres -sobre todo en las primeras cuatro semanas de vida- son muy importantes como apoyo a la mamá y al bebé. Sigue habiendo hombres de la antigua usanza, pero la gran mayoría están implicados en la crianza de los niños, que es cada vez más compartida", señala María Martín, que es matrona en una clínica turolense dedicada a la mujer y hace también guardias en el Hospital de Jaca. Más allá de su experiencia como sanitaria, esta enfermera brinda también con su testimonio un claro ejemplo de cómo -en pos de la igualdad- han cambiado los 'roles' de los progenitores en los últimos años. "En mi caso -cuenta- mi marido me lo puso muy fácil desde el primer momento. Mi hijo tiene 3 años y medio y sigue mamando. Si he estado mal o quería descansar, él mismo ha aprendido a portear al bebé para llevárselo a la calle y que durmiese. Yo solo puedo hablar maravillas de él, aunque entiendo que al final depende de cada papá y de que la sociedad empiece a hacerles ver que no están en un segundo plano. Al contrario, están en el primero y muy importante", recalca esta madre. 

Los profesionales consultados coinciden en que además de ser padres más implicados con la crianza y el cuidado del bebé, también lo son con el cuidado de la mujer, que en esas primeras semanas de permiso necesita toda la atención de su pareja para recuperarse. "Yo lo que les intento hacer ver a los papás es que el permiso de paternidad no es solo para ocuparse del bebé. Tienen que satisfacer la demanda de la madre y estar pendientes de su salud física y mental, porque la revolución de hormonas es brutal. Al final es una cuestión social y cada vez están más concienciados de que es importante que lo hagan. Hay muchos papás que no van a talleres y sale de ellos el ayudar y echar una mano en casa: hacen la comida, limpian o se encargan del bebé para que la mamá pueda ducharse. Somos conscientes de la igualdad entre hombres y mujeres y la gran mayoría de los hombres lo ve como algo natural: han tenido un hijo y se ocupan de las tareas del hogar igual que lo hacían antes", apostilla esta matrona, muy contenta de que a sus charlas de preparación al parto acudan cada vez más hombres. "A ellos les encanta venir, porque quieren ayudar a su mujer el día del parto o en las contracciones, que son momentos que desbordan. Les pongo facilidades de horario y acuden muchísimos; te preguntan, muestran interés... Están muy implicados", reitera María.

Otro ejemplo de la influencia "positiva" que está teniendo la ampliación del permiso de paternidad en la crianza lo pone la psicóloga zaragozana Alicia Orce, fundadora del grupo 'Mamás Canguras de Aragón' y de 'Yo porteo, tú porteas', al que cada vez se suman más padres. "Principalmente, creo que los tiempos han cambiado y el permiso de paternidad hace que los padres sean mucho más conscientes de la carga que lleva la madre recién parida. Conozco cada vez a más papás que se involucran haciendo las cenas, limpiando la casa, haciendo la compra y valorando que sea la mujer la que esté cerca del bebé para cuidarlo esas primeras semanas", asegura.

A su juicio, más allá de la legislación, lo que está cambiando también es el tipo de crianza, y dentro de esta asegura que se está dando mucho más valor a cuestiones como la educación, el apego o el vínculo. "Muchos padres ahora conocen los beneficios de la lactancia y saben que una de las formas de promoverla es mimando a la mamá. Ellos están acompañando y ayudando a la madre en lo que pueden. Colaboran, por ejemplo, con el porteo, para poderse vincular más a su bebé, y en este sentido hay un interés creciente de querer también cuidar al bebé, cosa que hasta hace diez años se delegaba más en la madre", matiza esta psicóloga al describir con buenas palabras a los nuevos papás que asisten a sus clases. "El padre actual tiene una creciente sensibilidad hacia el bebé y hacia lo importante que es darle ese tipo de empatía que el padre está deseando proyectar hacia él", añade. 

Por su parte, el enfermero de pediatría Armando Bastida, fundador del blog 'Criar con sentido común', insiste en la necesidad de que la sociedad siga dando pasos en esta línea, no solo ampliando los permisos de paternidad sino permitiendo que el de la madre sea el prioritario y cubra al menos los seis primeros meses de lactancia materna que recomienda la OMS. "Yo soy de la opinión de que lo habitual es que la madre se haga cargo del niño, porque es la que ha parido y el propio instinto le lleva a ser cuidadora, pero el padre tiene que hacer una función de soporte en general: de la madre, del bebé, en casa y con las visitas", puntualiza. Él, que es padre de tres niños de 12, 9 y 6 años, no ha podido disfrutar de los permisos actuales, pero asegura que ha vivido intensamente la paternidad, estando siempre al lado de la madre, "formando equipo", y aprovechando cada minuto con el niño.

"Yo suelo decirle a los padres que ya que el estado les da un tiempo para ello, que lo aprovechen y ayuden a la mamá, para que no tenga que estar con la carga mental típica de todas las mujeres; pero también que disfruten y los ratitos que puedan aprovechen para estar con el bebé, cogerlo y practicar el 'piel con piel': que dejen al bebé en pañales, se lo pongan encima y disfruten de su contacto, porque al final el roce hace el cariño y nosotros los padres tenemos que enamorarlo una vez que nace", concluye este enfermero.  

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