Despliega el menú
Aragón

Aragón

El mercado libera a las gallinas y cambia las granjas

Por el momento el número de granjas que crían a sus gallinas en libertad es reducido, pero el cambio de tendencia ha provocado que aumenten los métodos de producción alternativos.

Cinco de las grandes superficies españolas han notificado que en 2025 dejarán de vender huevos de gallinas en jaula (tipo 3).
Cinco de las grandes superficies españolas han notificado que en 2025 dejarán de vender huevos de gallinas en jaula (tipo 3).
Heraldo

Un 88% de las gallinas ponedoras están alojadas en jaulas acondicionadas en España. Este es el panorama avícola español, según datos de principios de 2018, publicados por el ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y que puede trasladarse al escenario aragonés. Se trata de una realidad que contrasta con las medidas anunciadas por cinco de las grandes superficies españolas, que han notificado que en 2025 dejarán de vender huevos de gallinas en jaula (tipo 3).

Una medida, que Lidl ha adelantado y desde el 1 de enero ya no tiene en sus lineales dichos huevos y ahora los que vende en sus establecimientos proceden de gallinas criadas en suelo (tipo 2), criadas en suelo con salida a parque (tipo 1) o ecológicos (tipo 0). Estas decisiones han estado provocadas no solo por las peticiones de las organizaciones medioambientales, sino también por el cambio de tendencia del consumidor, que prefiere que la gallina viva en semilibertad y pagar más por el producto.

“Las granjas aragonesas se están adaptando a esta nuevas formas de producción y las grandes, como la Granja del Rosario y de San Miguel que copan el 70% de las gallinas presentes en la Comunidad, ya han anunciado inversiones para adecuarse a la demanda”, ha explicado José Manuel Roche, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y ganaderos (UPA) en Aragón. La comunidad aragonesa tiene, en la actualidad, 51 granjas de producción de huevos con alrededor de 5.175.227 gallinas, que producen casi 130 millones de docenas de huevos. Y a pesar de que el número de granjas sitúa a la Comunidad en un lugar alejado de las autonomías que más tienen, la alta productividad de cada una de ellas, la sitúan como la tercera región en número de ejemplares junto a Cataluña, y tras Castilla-La Mancha y Castilla y León. Concretamente, Aragón tiene el 10,3% de las gallinas registradas en el territorio español, exhibiéndose, de esta forma, como una de las principales zonas productores de huevos.

Una de las gallinas de la granja.
Gallinas criadas en libertad.
María Pilar Villar

“Se trata de un producto de primera necesidad y muchos han visto un hueco en el mercado, ahora que el consumidor demanda que procedan de gallinas que se críen en semilibertad”, señala Roche, que apunta que los que se han añadido al sector lo han hecho adoptando los métodos alternativos de producción. Y es que, en los últimos cinco años, en el territorio nacional se han sumado más de 250 granjas hasta las 1.370 explotaciones, que cuentan con alrededor de 50.342.299 gallinas; unos datos que hacen que España tenga más del 10% de gallinas ponedoras de la Unión Europea. Un alza que también se ha dado en la Comunidad aragonesa, donde el incremento también ha sido notable, ya que se han abierto, desde 2014, 12 granjas y se ha aumentado el número de gallinas ponedoras en más de un 80%.

El consumidor, más consciente

Según el estudio sobre actitudes y percepciones del consumidor de huevos, denominado Huevómetro, presentado por la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos (INPROVO), el consumidor cada vez sabe más sobre las indicaciones del etiquetado, y conoce mejor el significado del código impreso en los huevos

El informe apunta que un 52,2% de los consumidores relaciona el código con el sistema de producción y un 41,5%, con la granja de la que procede el huevo.

Eso sí, por el momento el sistema de producción se sitúa como el cuarto factor más importante a la hora de comprar huevos, tras la frescura, el tamaño y el precio. “Nos parece bien que el cambio de tendencia haga aún más sostenibles los métodos de producción -anota el secretario general de UPA en Aragón-, siempre y cuando el consumidor sea consciente de que esto conllevará un aumento en el precio, debido a que nuestros costes se ven aumentados”.

Etiquetas
Comentarios