Despliega el menú
Aragón

Heraldo Saludable

salud

Las reacciones adversas a medicamentos marcan máximos históricos: más de 1.400 en Aragón

Hasta 14 farmacias participan en el Servicio de Seguimiento Farmacoterapéutico (SFT), un programa que se puso en marcha hace algo más de un año.

¿Qué hay que hacer con los medicamentos caducados?
Los medicamentos pueden provocar reacciones adversas e interacciones.

A pesar de que el objetivo de un medicamento es mejorar la salud y la calidad de las personas, a veces, no cumple correctamente sus funciones. En estos casos lo que se produce es una reacción adversa, que el Gobierno de Aragón define del siguiente modo: es un resultado nocivo y no deseado que se presenta tras la administración de un fármaco, a dosis utilizadas normalmente en la especie humana para la profilaxis, el diagnóstico o el tratamiento de una enfermedad o para la modificación de cualquier función biológica. Estas reacciones son cada vez es más comunes en la comunidad aragonesa. Según los datos del departamento de Sanidad, en 2018 el Centro de Farmacovigilancia de Aragón recibió un total de 1.451 notificaciones, la cifra más alta desde 1994.

Hay que destacar que existen dos tipos de reacciones adversas: las farmacológicas (son las más frecuentes y aparecen descritas en los medicamentos. Rara vez tienen resultados fatales) y las idiosincráticas (por causas genéticas y, por lo tanto, totalmente impredecibles; o por una alergia adquirida. Estas últimas, aunque son infrecuentes, suelen suponer un riesgo para la vida humana). Por ello, es necesario no solo controlar el principio activo sino también los excipientes.

La población más sensible y, por lo tanto, la que registra un mayor volumen de interacciones tras el consumo de fármacos es la que tiene una edad más avanzada”, detalla Rosa Morillo, vocal de Farmacia Rural del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza. Todo ello se debe a que este colectivo suele tener enfermedades crónicas y, además, está polimedicado. “En estos casos se registran duplicidades de medicamentos y falta de adherencia (no ingerirlos en el momento en el que deben hacerlo), entre otras cuestiones”, destaca Morillo. 

Existen dos tipos de reacciones adversas: las farmacológicas y las idiosincráticas

De hecho, el envejecimiento de la población es una de las principales causas por las que ha aumentado el número de reacciones adversas a los medicamentos en Aragón. Dependiendo de la variabilidad farmacogenética, hay un mayor riesgo de que no se cumplan los objetivos de los medicamentos (curar o mejorar la calidad de vida del paciente), así como que sea necesario que el usuario acuda más a los centros de salud, a las urgencias e incluso, en los casos más extremos, precise de hospitalización.

No obstante, además del envejecimiento y la farmacogenética existen múltiples factores por los que se los fármacos producen efectos no deseados: acudir a varios médicos (con sus diversas opiniones y recomendaciones), consumir medicamentos sin prescripción, la polimedicación, sufrir patologías previas (suelen generar más problemas aquellas relacionadas con lo hepático y renal), la obesidad, la vía de administración, la dieta y el consumo de tabaco y alcohol. “Hay que recordar que estos resultados son evitables en un alto porcentaje”, subraya Morillo.

¿Cómo se evitan? La respuesta es sencilla: atendiendo a las recomendaciones de un especialista y por la cooperación existente entre farmacéuticos, enfermeros y médicos. “Los farmacéuticos somos capaces de prevenir, detectar y dar soluciones a los problemas que puedan surgir por los medicamentos que se ingieren”, detallan. Por ello, es importante acudir a estos especialistas cuando se inicia un nuevo tratamiento, ya que "analizarán de forma conjunta todos los fármacos que se están tomando en ese momento con el objetivo de evitar posibles interacciones". Desde el Gobierno de Aragón puntualizan que los medicamentos que más reacciones adversas provocan son aquellos que más se consumen. Es decir el volumen de reacciones se debe al consumo, no a que unos fármacos puedan ser más nocivos que otros.

Un programa pionero

Aragón forma parte de un programa pionero: el Servicio de Seguimiento Farmacoterapéutico, también conocido como SFT. Su objetivo es detectar los problemas que causa la interacción de cinco o más medicamentos. “Se puso en marcha hace poco más de un año y un total de 14 farmacias forman parte de él. A los pacientes que acuden a estos establecimiento se les realiza un estudio protocolizado de la medicación recetada y se controlan los posibles efectos que puede tener”, explica Morillo. Al mismo tiempo, recuerda que conocer y prevenir las interacciones de los medicamentos y sus efectos adversos supone una mejora en la calidad de vida del paciente, una mayor seguridad para él y un ahorro en el uso de fármacos y de las atenciones en urgencias.

¿Cómo notificar una reacción?

La Sociedad Española de Farmacovigilancia está constantemente analizando los medicamentos y, por ello, es muy relevante que ante cualquier sospecha de reacción se avise a este organismo. Esta notificación se puede hacer tanto a través del personal sanitario como por la propia página web. Estos avisos son muy importantes, ya que si se repiten en varias personas, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) puede incluir esta reacción en los prospecto o incluso retirar el medicamento. Este último paso solo en el supuesto de que se considere que las contraindicaciones son superiores a los beneficios que aporta.

Etiquetas
Comentarios