Aragón

La DGA dejó de invertir casi 19 millones en veinte centros sanitarios y educativos en 2018

Los hospitales de Teruel y Alcañiz y la ampliación del colegio Las Anejas concentran las mayores partidas sin gastar.

Terrenos del Planizar donde se levantar el comprometido hospital de Teruel.
Antonio García / Bykofoto

El Gobierno de Aragón dejó de invertir el año pasado casi 19 millones de euros en una veintena de equipamientos sanitarios y educativos repartidos por todo el territorio, lo que ha provocado un hondo malestar. Los nuevos hospitales de Teruel y Alcañiz, con partidas en los presupuestos desde 2015, y la ampliación del colegio Las Anejas de Teruel se llevan la palma con las partidas más elevadas sin gastar, cerca de 10,5 millones.

El consejero de Hacienda, Fernando Gimeno, aseguró en la presentación de las cuentas de 2018 que eran las de la recuperación de la inversión tras el tijeretazo histórico que dieron nada más llegar al Pignatelli hace cuatro años. Pero la realidad es que sus promesas no se han cumplido. De hecho, el dinero extra que le sirvió para minimizar ese recorte, que retrotrajo las partidas a niveles de hace dos décadas, se quedó en las arcas.

La liquidación provisional de los presupuestos, hecha pública el pasado viernes, confirma que la coalición PSOE-CHA batió su propio récord al acabar el año sin hacer uso de 84,2 millones que estaban incluidos en los capítulos VI y VII, los que recogen las inversiones directas de la DGA y las que financia a terceros a través de las transferencias de capital.

La interventora, Ana Gómez, tendrá que dar explicaciones este lunes en las Cortes de Aragón en la comparecencia solicitada por el PP, que se extenderá a las consecuencias de la prórroga presupuestaria por petición del PAR y de Podemos. Una de las cuestiones que llaman la atención es que dejó más dinero sin invertir pese que en 2015, cuando entró a gestionar a medio año la actual coalición, había muchos más fondos para inversiones: 506 millones frente a los 475,1 de 2018.

La oposición no ha dejado de criticar a lo largo de cuatro años los retrasos a la hora de impulsar equipamientos largamente demandados por los ciudadanos. La palma se la llevan los nuevos hospitales turolenses, comprometidos desde la pasada legislatura y cuyas obras solo han empezado a estas alturas en Alcañiz.

Las máquinas comenzaron a trabajar en el nuevo centro de referencia para el Bajo Aragón a finales de 2017 y para este año se presupuestaron inicialmente 9,4 millones, de los que se recortaron 4,48 y se acabaron gastando 3,9, un 41,6% del presupuesto inicial. Peor suerte corre el de Teruel, que contaba con 2 millones, de los que se emplearon 10.200 euros. Tampoco es de extrañar, cuando hoy está previsto que se firme el acta de inicio de las obras del hospital, tal y como anunció el presidente aragonés, Javier Lambán, el viernes.

El 2,7% de los hospitales

De este modo, de los 159 millones que cuestan ambos hospitales, solo se han destinado en esta legislatura 4,3 millones, lo que representa un 2,7% del coste total. Y aún habría que sumar los casi 10 millones de los accesos al hospital de Alcañiz, que ni siquiera se han licitado.

Tampoco se puede decir que haya tenido mucha mejor suerte la ampliación de las urgencias del hospital de Huesca, que ha recibido 115.027 de los 800.000 euros presupuestados, el centro de salud Los Olivos de Huesca (617.137 euros de los 2,1 millones previstos) o el nuevo comprometido para Barbastro, que ni siquiera se ha licitado. En este último caso, se previeron 550.000 euros, pero el gasto se limitó a 901. En Valderrobres también deberán esperar para ver las nuevas instalaciones, ya que los 120.000 euros previstos en 2018 no se tocaron.

Las demoras afectan igualmente a la ampliación y construcción de nuevos colegios e institutos. La reforma y ampliación del Asunción Pañart de Aínsa deberá esperar al próximo curso pese a que la obra solo requiere seis meses y se disponía de 400.000 euros en 2018, de los que se emplearon 44.279.

La mejora del colegio Las Anejas contaba con 3,7 millones y solo se gastaron 708.140 euros, un 19%. Y para el nuevo aulario de Alfajarín se destinaron únicamente un 10% de los 591.818 euros con los que se dotó la partida inicial.

La lista es larga, ya que la lista de equipamientos educativos damnificados en larga y afecta especialmente a los previstos en las áreas de expansión de Zaragoza. Es el caso de los colegios de Valdespartera (se presupuestaron 100.494 euros y desaparecieron), Rosales del Canal (22.488 de 60.000 euros) y del nuevo instituto de Parque Goya (se gastaron 50.839 de los 832.631 euros).

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