Aragón

El aeropuerto de Zaragoza estrenará su sexta terminal de carga en 2020 ante el aluvión de envíos

Nueve empresas optan a levantar la nave, valorada en 3,6 millones y diseñada para dar cabida a uno o dos operadores.

Panorámica de la plataforma de estacionamiento del aeropuerto, con varios aviones de mercancías y uno de pasajeros.
Aena

El aeropuerto de Zaragoza estrenará su sexta terminal de mercancías en el verano de 2020 para poder atender la imparable demanda de envíos internacionales, que lo han posicionado como el tercero del país y a un paso de superar a Barcelona. Las actuales instalaciones suman en torno a 31.000 metros cuadrados, un tercio de ellos edificados, y no dan abasto para gestionar los centenares de toneladas que se acumulan en los días punta, por lo que la dirección de Aena ha licitado la construcción de una nave de algo más de 3.000 m2 que dará cabida a uno o dos operadores

Las obras han salido a concurso por 3,6 millones y se han presentado nueve constructoras locales y nacionales, lo que permitirá que las máquinas entren a trabajar este verano con un plazo máximo de ejecución de trece meses. Según se recoge en el pliego de condiciones, la necesidad fue planteada por una de las dos compañías que asumen la gestión de los envíos del aeropuerto, Groundforce Cargo, aunque su explotación saldrá a concurso. Se hará en paralelo a las obras, de forma que la adjudicataria pueda equiparla a tiempo para la temporada alta de envíos, concentrada en el segundo semestre del año.

Las instalaciones se construirán sobre una parcela de 10.269 m2 ya urbanizada en el área de 70 hectáreas adquirida al Ministerio de Defensa hace 15 años para atender la demanda de actividad en el complejo civil. Su situación es estratégica, en primera línea de la ampliación prevista de la plataforma de estacionamiento de aviones, lo que facilitará un acceso directo y con ello la operativa.

En la parcela se dejará una amplia zona para el movimiento de vehículos pesados y se habilitarán 33 plazas para su estacionamiento. Hasta catorce vehículos podrán posicionarse al mismo tiempo en el área de muelles de la nave, de diseño rectangular (con 77 metros de largo y 42 de ancho) con el objetivo de maximizar las operaciones de carga y descarga.

El director del aeropuerto, Marcos Díaz, admitió a este diario que las terminales están "a tope", por lo que se requiere ampliar para garantizar la rapidez en los envíos aéreos con el fin de seguir creciendo.

Para hacerse una idea, se llegan a acumular hasta una docena de aviones en un mismo día, por lo que hacen falta nuevas instalaciones de "consolidación y desconsolidación", que no es otra cosa que los trabajos de preparación de las planchas con la mercancías que se llevarán los aviones (paletizar), así como la manipulación de la que llega para su distribución en camiones.

En ningún caso las terminales sirven para almacenar, ya que no tienen capacidad dado el volumen existente y la necesidad de destinar las instalaciones a la paletización de la carga. De hecho, las dos empresas que asumen ahora la gestión de las mercancías en el aeropuerto, Grounforce y Azkar, disponen de sendas naves de más de 3.000 m2 en Plaza que utilizan como almacenes de tránsito para los envíos.

El imparable crecimiento de la carga aérea no solo ha obligado a Aena a construir una nueva terminal, sino a ampliar la plataforma de estacionamiento de aviones. En un mes valle como el de febrero, se han programado que aterricen y despeguen 41 aviones semanales pertenecientes a 14 compañías y distintos destinos de Europa, América, Asia y África.

Ampliación de la plataforma

Infraestructuras Conelsam se encargará de extender un 40% la superficie disponible, que pasará de 160.000 a 223.125 metros cuadrados y permitirá contar con tres posiciones preparadas para el avión comercial más grande del mundo, el Boeing 747-800. La primera de ellas estará lista para el verano y las restantes, a finales de año, lo que supondrá un inversión de 4,8 millones.

Las obras comenzarán en marzo, al mismo tiempo que la renovación de la calle de rodaje, que discurre en paralelo a lo largo de los 3.070 metros de la pista utilizada por los aviones civiles. Esta actuación es la más costosa y compleja al afectar a todas las operaciones, por lo que la adjudicataria, MAB, la acometerá por fases en once meses y un coste de siete millones.

A todo ello se sumará la ampliación de los depósitos de combustible, que CLH acometerá cuando obtenga la preceptiva licencia municipal. Los actuales se limitan a 300.000 litros y los días punta se necesitan más de un millón, por lo que se recurre a camiones como almacenes rodantes. Con los tres tanques previstos, la capacidad pasará a 1,5 millones y se podrá atender futuros crecimientos de la demanda.

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