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Aragón

Panticosa: excursión al valle de la Ripera

Esta bonita ruta por el entorno de Panticosa puede realizarse tanto a pie como con raquetas de nieve, según se desarrolle la climatología. Se trata en todo caso de una excursión sencilla, que no ofrece dificultades.

Vista desde Panticosa.
Vista desde Panticosa.
Laura Uranga

Esta ruta por el valle de Tena, sale desde la localidad de Panticosa, hermosa población ubicada en la confluencia de los ríos Calderés y Bolatica, y cuyo casco urbano conserva edificios de arquitectura popular, la mayoría de ellas del siglo XIX (época de gran esplendor del balneario).

Se trata de una buena opción de ocio para aquellos miembros de la familia a los que no le gusta esquiar y que pasarán así una grata mañana mientras el resto disfruta en pistas. Es una excursión sencilla que podemos hacer a pie si la climatología sigue siendo tan benigna como hasta ahora, o con raquetas si la nieve ha hecho ya su aparición.

Tomaremos como punto de partida el aparcamiento, en la parte sur de la población. Desde allí avanzaremos unos cuantos metros en dirección noroeste y tomaremos una calle que baja paralela al barranco encajado del Monde. Este cauce desemboca en río Caldarés, que nosotros tenemos que cruzar por el bonito y bien conservado puente construido en 1556. Una vez atravesado el puente giramos a la izquierda y continuamos hasta un poste donde confluyen el PR-HU 92, que conduce a Sallent de Gállego, y el PR-HU 106.

Habremos llegado entonces a la parte de atrás del edificio de la estación de esquí, debajo de la telecabina y al lado de un cartel indicativo del PR-HU 95, sendero que vamos a seguir durante casi toda la excursión. Siguiendo la señalización del sendero de pequeño recorrido, nos adentramos en un bosque de frondosas, remontando el curso del río Bolatica. Cuando alcancemos los primeros 1,8 km de recorrido, llegaremos hasta el puente de la Zoche, por el que cruzaremos el cauce.

Una vez en la otra orilla, la ruta asciende entre árboles hasta llegar a las praderas de La Selva. Debemos continuar llaneando hasta pasar al lado de un refugio de pastores. A los pocos metros cruzamos el barranco que baja del pico Faceras. El recorrido es cómodo y agradable, ya que el entorno del valle rodeado de montañas –como el pico Faceras o la punta de Piniecho–, compensan considerablemente la distancia y el desnivel de la ruta.

Tras las praderas nos adentramos de nuevo en el bosque, siguiendo el PR-HU 95 hasta que, a los 4,6 km de recorrido, llegamos a un cruce donde abandonamos el sendero homologado y tomamos la senda de la izquierda, que nos lleva a cruzar el puente de Aulot sobre el río Ripera. 

Al poco tiempo de cruzar el cauce, salimos a una pista que remonta el valle de La Ripera y que, en unos 300 m, nos sitúa en el refugio no guardado del mismo nombre. Desde la pequeña cabaña podemos ver, al fondo, las cumbres nevadas de la sierra de Tendeñera.

Desde donde nos encontramos podríamos bordear el cerro Ripera y continuar hasta el ibón de Sabocos; pero como la ruta se alargaría demasiado, regresamos a Panticosa desde la cabaña de La Ripera por el mismo camino.

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