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Aragón

Aragón, un país de montañas

Las mejores experiencias turísticas de Aragón

Dormir colgado del aire, sumergirse en el mundo del trufiturismo y navegar entre montañas. Estas tres iniciativas tan diferentes son las que han logrado los primeros puestos en los recientes premios Mejor Experiencia Turística de Aragón 2018.

'Sueños verticales en el Reino de los Mallos', de Verticalia Arborismo, es la experiencia turística en Aragón ganadora del año 2018.
'Sueños verticales en el Reino de los Mallos', de Verticalia Arborismo, es la experiencia turística en Aragón ganadora del año 2018.
Rab Riglos

Ya no basta con mirar, el turista del tercer milenio quiere vivir en primera persona las experiencias que ofrecen los lugares que visita; quiere que su viaje no sea un trayecto, sino una emoción; no quiere solo destinos, busca sensaciones. Con este objetivo, desde el Gobierno de Aragón se impulsó la creación de un catálogo de experiencias que dio lugar a estos premios a la Mejor Experiencia Turística, cuya tercera edición se celebró hace unos días.

Sueños verticales en el Reino de los Mallos

La originalidad de una propuesta «que anima a disfrutar de los Mallos de Riglos desde una perspectiva diferente», fue lo que más se ha valorado de la iniciativa que ha sido elegida como la Mejor Experiencia Turística de Aragón 2018: ‘Sueños verticales en el reino de los Mallos’ es el nombre de esta propuesta que invita pasar una noche colgado de las paredes del mallo Colorado, en Riglos. Pero la aventura comienza antes, en el parque Verticalia Aventura, en Murillo de Gállego, donde una mañana de tirolinas y circuitos entre áboles sirven para que los turistas aprendan a usar los arneses, calibrar su nivel de escalada y entrenar las habilidades necesarias. No obstante, «es un ascenso muy sencillo, no hace falta tener experiencia ni forma física, solo ganas», explica Miguel Gancedo, desde la organización. Escalar es así un desafío divertido que se hace con guías de montaña, hasta la tienda de Rab Riglos ya preparada con antelación, que cuenta incluso con un baño químico cercano. Los viajeros «van siempre sujetos con arneses». Mientras los viajeros aguardan a que caiga la noche, disfrutarán desde este inaudito mirador de vistas incomparables de toda la Hoya de Huesca, con el río Gállego y Riglos a sus pies y los mallos de Agüero enfrente. La cena se sirve allí mismo, por El Corral de Concilio, donde comerán al día siguiente, tras una mañana de relajación en el Spa Agua de los Mallos, en Murillo.

Buscadores de trufas por un día

Mora del Rubielos, en Gúdar-Javalambre, es la localidad en la que se desarrolla la experiencia ‘Vivir la trufa (Trufiturismo)’ que ha logrado el segundo premio. Los visitantes se sumergen en el cultivo de la trufa entre las carrascas de la Masía del Olmo, de la familia Pérez, propietaria también del complejo La Trufa Negra, donde se degusta un menú trufero al regreso de la finca. «Les sorprende la labor del perro marcando la trufa; si los vemos diestros, dejamos que ellos extraigan alguna», explica Sandra Pérez, quien añade que «así conocen esta comarca privilegiada para el cultivo de este fruto, ahora con la ‘Tuber mellanosporum’ y, en verano, con la ‘Tuber aestivum’». 

Los turistas no solo viven la recolección de este preciado fruto, sino que aprenden a distinguir en el plato la auténtica trufa de los aromatizantes artificiales.

Descubriendo el Montsec en catamarán

La ‘medalla de bronce’ fue para ‘Descubriendo el Montsec en catamarán, en la Ribagorza. El congosto de Montrebei, los altos paredones dentados de la ‘muralla china’ de Finestras, la torre de Chiriveta... se disfrutan con una perspectiva muy distinta desde el embalse de Canelles, que esta experiencia ofrece recorrer en un catamarán, que parte de la localidad ribagorzana de Viacamp. Navegar entre desfiladeros en las quietas ag uas del embalse es una experiencia que se puede hacer en grupo de hasta 10 personas.

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