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Aragón

Lécera: el mundo entero se rinde a sus vinos

Tempore, Ecolécera (ambos ecológicos) y los caldos de la Cooperativa Virgen del Olivar cubren un amplio espectro vinatero dentro de una localidad orgullosa de su tradición en el sector.

Atardecer de diciembre, casi pictórico, plasmado en el cielo lecerano.
Atardecer de diciembre, casi pictórico, plasmado en el cielo lecerano.
Laura Uranga

Lécera bulle en actividad. Paquita López, su alcaldesa, lo celebra sin caer en triunfalismos; hay movimiento, pero también amenazas para el futuro del pueblo porque los procesos vitales y laborales se han invertido; antes la gente vivía en el pueblo y se desplazaba a trabajar, a Zaragoza, a la cercana y desaparecida factoría de Delphi... ahora es al revés, muchos leceranos viven en Zaragoza y trabajan sus tierras aquí. "Hay muchos taxistas de Lécera en Zaragoza, que también son agricultores; se pueden organizar", explica.

Antonio Artal decidió emprender en su pueblo. Junto con Miguel Turón, y otros dos agricultores de sus respectivas familias llevan Ecolécera, fundada hace 16 años (ecolecera.com). "Ya llevábamos desde 1995 trabajando en ecológico, aunque al principios empezamos con prudencia, por las leguminosas. Luego pasamos a elaborar pasta con nuestros propios trigos, además de vender legumbre. Yo seguí con almendro y viña, hortalizas... el vino es el último que ha llegado a nuestra gama de productos". La Cooperativa del cereal Santo Domingo de Guzmán también tiene una activa presencia en el día a día productivo del pueblo.

Marta Urieta lleva junto a sus dos hermanos una explotación ganadera. Es una de las empresarias más jóvenes de Lécera. "Mi padre empezó con un pequeño cebadero hace 27 años, como complemento a la agricultura. Cuando mis dos hermanos decidieron quedarse en el pueblo, se pensó en ampliar negocio con una explotación porcina de madres; he sido la última en incorporarme, hace 5 años. Tenemos 11 puestos de trabajo en la granja y dos más en la agricultura. Personalmente, estudié administración y dirección de empresas y no tenía planeado quedarme aquí, porque de los trabajos disponibles no me tentaba ninguno, pero no me ha supuesto ningún problema cambiar de opinión".

La cultura

Lola Montañés pertenece a la asociación de amas de casa de Lécera. "Llevamos 30 años, ya ha pasado todo el mundo por la junta y ahora estoy en ella nuevamente, 20 años después de la primera vez. Somos 286 mujeres, pocas vivimos en el pueblo todo el año, pero todas están involucradas en hacer una actividad mensual, desde festividades a charlas, viajes culturales… ahora ya andamos preparando Santa Águeda".

Vicente Calvete es el vicepresidente (antes fue presidente) de la Asociación Los Joteros de Lécera. "Cada quince días hay ensayo. Entre las parejas de baile, las cuerdas y los cantadores y cantadoras, somos 54. Normalmente actuamos en la misa en la fiesta del Olivar, además de hacer un pasacalles; también protagonizamos una ronda jotera muy concurrida para Santo Domingo de Guzmán el 4 de agosto, hay otra en Navidades… suele haber una media docena de actividades al año. Beatriz Bernad y Fernando de la Natividad son figuras de aquí, ambos discípulos de nuestro campeón de campeones, Jesús Gracia, que murió en 2005. Ya hemos hecho dos certámenes de jota en su honor".

El futuro

Paquita recalca que la despoblación es el enemigo. "El sistema para combatirla es complejo, dada la indiferencia que se percibe desde las administraciones, pero no puedo traer a una empresa de las orejas, si no hay motivaciones logísticas o la situación que precisan. Es un pueblo activo, las ayudas Leader son una gran ayuda desde luego, pero todavía no basta. Tenemos un hotel muy bonito, El Rincón del Cierzo, con restaurante en la misma gasolinera, y varias casas rurales como Gurrión, La Granja que son tres en una, alquilables por separado, y El Ralenco, asociada a un coto de caza. Este es un terreno estepario, pero algo tenemos, que atrae mucha gente. Los alojamientos siempre están llenos.

Además de la residencia para mayores, con 16 plazas, el pueblo tiene un hermoso proyecto para sus vecinos más veteranos. "Preparamos un centro social para hacer la comida, repartirla y dar servicio de lavandería a los mayores que están en su domicilio, a fin de ayudarles un poco en el día a día; están a gusto en casa y no se quieren marchar, pero algunos no se pueden valer por sí mismos. Potencialmente habría 45 destinatarios de esta ayuda".

Tempore en medio mundo, Ecolécera dando cátedras y el excelente Valssira de la Cooperativa

Lécera es tierra de vino. La Bodega Cooperativa Virgen del Olivar (bodegacooperativadelecera.es) destaca por sus vinos Valssira, en especial los de 12 y 24 meses; La tierra de este municipio es muy buena para la vid. Paula Yago, directora de Bodegas Tempore (bodegastempore.com) detalla el porqué de esta frase con su experiencia propia. "Comenzamos mi hermano Víctor y yo en 2002. Nuestra familia es lecerana desde varias generaciones atrás; mi abuelo paterno fue uno de los fundadores de la cooperativa local y mi padre era socio. Víctor y yo queríamos llegar a un hecho diferencial con la garnacha basada en la agricultura ecológica, que abarca toda nuestra producción. Tenemos tintos, sobre todo, más una pequeña producción de garnacha blanca. Destinamos el 92% de nuestra producción a la exportación; estamos en 32 países y ha sido un año récord de crecimiento. Vendemos en la Unión Europea y cada vez más en Polonia, Ucrania y Rusia; también hay mercado en Japón, Corea del Sur, Taiwán, Australia y Estados Unidos". La línea Generación Tempore tiene los vinos G20 (el abuelo Antonio), G46 (el padre de Paula y Víctor) el G73 (Paula) y el G76 (Víctor); cada vino cuenta la historia de familia desde la perspectiva de uno de sus miembros.

El tempranillo 2015 de Ecolécera también puede sacar pecho; hace dos años fue nombrado el mejor vino ecológico español y el decimoquinto del mundo gracias a la obtención de una medalla de oro en el International Organic Wine Award 2016, en su séptima edición. En Lécera también hay que recordar el Edra de garnacha gris.

Los imprescindibles

Las fiestas

Las fiestas pequeñas son las del Olivar (primer fin de semana de mayo) y destaca la romería La Rebollosa. También se celebra Santa Cenobia en octubre. Las mayores, en honor a Santo Domingo de Guzmán, son en agosto.

Bernad y Lamenca

El escultor Fernando Bernad, nacido en Lécera en 1913 y fallecido en Barcelona en 2005, es uno de los orgullos artísticos de la localidad, al igual que el pintor contemporáneo Ricardo Lamenca, quien ha regalado varias obras al pueblo.

Las calles

La casa Palacio de los Muniesa está junto a la parroquia, cuya fachada (que necesita reformas) es la antigua pared del castillo local. La torre la reformó el anterior alcalde, que peleó por ella a pesar de su enfermedad.

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