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Aragón

"Ahora podremos pagarnos por fin el viaje de novios"

Tapar agujeros, recorrer mundo, invitar a comer... Son muchas las opciones de las que disponen los vecinos de San José agraciados por la lotería. Hay dinero e ideas no faltan.

Francisco Giménez no podía disimular ayer la inmensa alegría que sentía.
Francisco Giménez no podía disimular ayer la inmensa alegría que sentía.
Raquel Labodía

Francisco Giménez fue fiel a su tradición de cada 22 de diciembre. Se levantó a las 8.00, se preparó su café con leche y se sentó delante de la televisión con sus números en mano –bastantes según señaló– y empezó a ver el sorteo extraordinario de Navidad. Pasadas las 12.30 ocurrió algo que marcará su vida para siempre. Los niños de San Ildefonso cantaron el Gordo, sin embargo no coincidía con ninguno de sus décimos. Otro año sin suerte. "Espera, vamos a mirar las participaciones que llevamos", le dijo su mujer. "Entonces hemos visto que teníamos el de la librería Wodan, no me lo podía creer", afirmó todavía en shock. "Este barrio obrero se lo merece", añadió.

El día anterior, él mismo tuvo un presentimiento. Estaba paseando con su hija pequeña por la calle cuando vieron una muñeca en el escaparate de una tienda. "Le dije que se la compraría si nos tocaba el Gordo, así que ahora ya sé lo que tengo que hacer", relató Giménez, entre risas. "La verdad es que se lo dije un poco por quitármela de encima, además, su cumpleaños es el 31 de diciembre, ahora tengo que cumplir con la niña". Pero este juguete no será en lo único en lo que invertirá estos 100.000 euros que le han tocado por comprar una papeleta de 5 euros. "Creo que también me iré a algún lugar con mi mujer, porque no nos hemos ido de viaje de novios, no hemos podido", explicó este feriante, que reconocía que no había sido un año fácil, ya que su padre había fallecido recientemente. Sin embargo, la alegría ha llegado nueve días antes de terminar este 2018 y de qué manera.

"Va a hacer mucho bien"

La felicidad se contagiaba por las calles del barrio de San José. Rocío Villanueva abrazaba a sus vecinas y sus hermanas sin poder contener las lágrimas. "Yo solo llevo una papeleta pero solo el pensar que lleva tanta gente en el barrio y que va a hacer tanto bien me hace estar muy feliz", indicó Rocío. "Somos gente trabajadora y vamos a tapar agujeros, es una alegría", añadió. La pequeña de la familia también lloraba de la emoción, aunque no entendiera mucho de papeletas, décimos y series de los que hablaban los adultos, y decía: "Mi madre ha dicho ‘vaya mierda de número’ y nos ha tocado el Gordo".

Merche Ralla apenas podía articular palabra. Ella salía directamente de trabajar y se sumaba a la fiesta de la calle de Ceuta, donde también pasaban coches pitando, como si el Real Zaragoza subiera a Primera. Esta zaragozana tenía una participación y le había regalado otra a su hermana, por lo que su felicidad era doble y compartida. "He comprado toda mi vida en esta papelería y para mí es una alegría porque estoy sola con mis dos hijas, me viene muy bien", comentó. En otro de los corrillos, Silvia Arillas gritaba: "Nos lo merecemos", alentada por sus amigos y familia. Arillas ha llevado material escolar y adquirido libros en este establecimiento desde que era pequeña. "Nos han visto crecer", aseguró.

Los teléfonos no dejaban de sonar, aunque no todo eran llamadas, otros preferían verse las caras y el brillo de los ojos. En directo con el móvil, a las puertas de Wodan, Beatriz Ranera retransmitía el ambiente de fiesta a su hermana María Ángeles y sus sobrinos Sara y Fernando, que no habían podido ir hasta allí en esa mañana de sábado que no podrán olvidar nunca. En su caso, ellas no compraron las participaciones pero seguro que algún regalito les cae, ya que sus padres y sus tíos tienen un total de cuatro papeletas. "Estamos muy contentos, le ha tocado a mucha gente del barrio y hacía mucha falta", afirmaba emocionada.

Los afortunados tendrán ahora que pensar en qué gastarán este dinero extra. Recorrer el mundo, tapar agujeros, terminar de pagar la hipoteca o darse caprichos. Las lista de ideas donde invertir el dinero es infinita. No obstante, todos admitían que lo primero que iban a hacer era celebrarlo y ya lo demostraron ayer a las puertas del establecimiento que les ha hecho un poco menos pobres. Hoy seguro que continúan las celebraciones, aprovechando que es festivo. La mayoría de los agraciados tendrán que volver el lunes al trabajo, porque aunque la alegría de haber cazado un premio es inmensa, los ingresos extra no permitirán a nadie retirarse.

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