Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Web del suscriptor

Aragón

La Fiscalía de Menores abre cada año más de 140 causas por agresiones de hijos hacia sus padres

Solo el año pasado el Poder Judicial tuvo que proteger en Aragón a 35 madres y 14 padres de la violencia de sus hijos.

La presunta agresión ocurrió el pasado sábado.

La Policía Local de Zaragoza detuvo este pasado fin de semana a dos jóvenes que habían agredido a sus madres en distintos puntos de la ciudad. En uno de los casos, la madre acabó incluso en el hospital. Según los primeros indicios, el agresor sería su hijo de 19 años. En el otro caso, un chaval de 18 vino a zanjar la discusión que estaba manteniendo de madrugada con su progenitora valiéndose también de la violencia. Ambas situaciones se dieron en barrios consolidados de la ciudad en un lapso de tiempo inferior a 14 horas. En las dos tuvo que intervenir la policía para detener a los hijos y ponerlos a disposición judicial como presuntos autores de un delito de violencia doméstica.

No se trata, ni mucho menos, del tipo de intervención más habitual de la Policía Local, pero tampoco pueden considerarse hechos aislados. Para corroborarlo, basta echar un vistazo a las últimas memorias anuales del Ministerio Fiscal. Aunque no haya todavía un epígrafe específico que englobe todos los casos registrados de violencia filioparental -principalmente porque las causas se dividen en función de si el agresor es mayor o menor de edad-, sirve para hacerse una idea de la dimensión del problema: solo la Fiscalía de Menores ha incoado en Aragón 582 procedimientos por delitos de violencia doméstica en los últimos cuatro años. Y en ese dato solo se recogen los casos que involucran a chavales que todavía no habían cumplido los 18 años.

Es decir, una media de 145 causas anuales, solo en Aragón, por supuestas agresiones de menores hacia sus ascendientes. A nivel nacional, el dato supera los 4.600 casos al año y ha llevado al Ministerio Fiscal a calificar esta modalidad delictiva como "un mal endémico de la sociedad" y como un problema para el que "no hay indicadores que permitan aventurar, a corto plazo, una solución".

Fuera de esta cifra quedan las agresiones cometidas por jóvenes mayores de edad, como las dos registradas el pasado fin de semana en Zaragoza. Por eso, también resulta útil consultar la Estadística de violencia doméstica que elabora cada año el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir de los datos del Registro central para la protección de las víctimas. Aquí solo figuran los casos en los que se llegaron a dictar órdenes de protección o medidas cautelares pero incluye los cometidos por agresores de todas las edades. Según recoge esta estadística, solo el año pasado el Poder Judicial tuvo que proteger en Aragón a 35 madres y 14 padres de la violencia de sus hijos. Si contamos desde el 2011, la cifra se eleva hasta los 279 progenitores que se han sentido amenazados hasta tal punto por sus hijos.

Buscar ayuda

La agresión física y la denuncia es el último extremo al que llegan las familias. Antes, suele haber un largo recorrido de escalada de violencia que incluye pasos como las agresiones verbales, las faltas de respeto o las amenazas pero los padres no suelen pedir ayuda hasta que sienten que la situación les ha desbordado por completo. Por eso, la Fundación para la Atención Integral del Menor (FAIM) puso en marcha hace cuatro años en Aragón el Espacio Ariadna, un centro dedicado a atender a las familias en las que se registran expresiones de violencia por parte de los hijos y en el que cada año reciben a más de cien familias.

El perfil de los hijos agresores y de los hogares varía mucho de unos casos a otros. Algunos casos llevan consigo otros problemas complejos como el consumo de drogas, trastornos psiquiátricos, desestructuración familiar, problemas relacionales o fracaso escolar y por eso desde el Espacio Ariadna evitan generalizar.

Como psicoterapeuta de este centro, Raúl Gutiérrez hace un llamamiento a los padres para que dejen a un lado el sentimiento de culpa y se animen a consultar cualquier duda o miedo que tengan respecto al comportamiento de sus hijos. Generalmente les llegan casos que ya han sido detectados por otras instituciones (hospitales, servicios de salud mental, fiscalías de menores, servicios sociales...) pero los progenitores pueden dirigirse directamente a pedir ayuda. 

Detectar signos

Para Gutiérrez, es fundamental distinguir entre dos conceptos que a veces se confunden: la agresividad y la violencia. El primero, dice, es una respuesta natural propia del ser humano para proteger su intimidad. En ocasiones, se da en la adolescencia cuando el joven siente invadida su autonomía y hay que buscar vías para abordar esa agresividad y al mismo tiempo darle el espacio que necesita. "La violencia, sin embargo, no es un ejercicio natural del ser humano e implica la voluntad de ejercer un daño a otro, ya sea psicológico, económico o físico".

"Es muy recomendable que, ante cualquier duda de lo que está apareciendo, los padres puedan venir a un recurso como este para compartir su preocupación, tratar de comprender la situación y pensar entre todos cómo abordarla, porque mucha de la violencia que se ejerce fue antes agresividad mal gestionada", explica el psicoterapeuta.

No obstante, hay esperanza. El vínculo padre-hijo es más fuerte que ningún otro y, si se trabaja de forma adecuada, es posible restablecerlo. "Con ayuda y abordando las distintas problemáticas que puedan estar formando parte del problema es posible reordenar la situación. Unas veces se podrá plantear una nueva forma de relacionarse entre las partes. No obstante, otras, habrá que apostar por garantizar una emancipación normalizada", expone Gutiérrez. 

En Aragón, tanto el Espacio Ariadna de FAIM como el programa Tarabidan, de la Fundación Centro de Solidaridad, buscan ayudar a las familias en este proceso de redefinición de las relaciones y reconstrucción de vínculos. Para ello, trabajan con los menores y sus allegados tanto en sus instalaciones como en el propio domicilio.






Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Grupo Henneo