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Ontiñena prefiere los sueños a pequeña escala

Tras el desvanecimiento del proyecto Gran Scala, el municipio ha sabido reconducir sus intereses y combina los negocios tradicionales con nuevos emprendedores en el sector servicios.

Un puñado de palomas sobre los tejados y las antenas, en el centro del pueblo.
Un puñado de palomas sobre los tejados y las antenas, en el centro del pueblo.
Laura Uranga

Hace una década, más o menos, Ontiñena estaba en boca de todos como epicentro de aquella mezcla de ilusión y pesadilla llamada Gran Scala. Aquello no prosperó, pero en el pueblo quedó una sensación (matizada y fundamentada) de éxito. Lo explica Ernesto Canalís Cregenzán, concejal del ayuntamiento que atiende a Cultura, Deportes, Juventud y Festejos. "Aquello iba a estar situado en nuestra sierra, y el modo en que acabó fue una desilusión para muchos, pero siendo prácticos la cosa fue bien; el ayuntamiento gestionó que no hubiese que devolver las opciones de compra pagadas a los propietarios de las tierras donde iba la construcción principal, así que en total fue una inyección de unos 1,8 millones de euros para el pueblo. Y vaya, también es verdad que mucha gente no quería ese turismo, había miedo de que llegasen mafias, así que creo que se salió ganando".

El día a día de Ontiñena responde ahora al formato de pequeña escala, con el partido a partido de Simeone como premisa, aunque las filias de la población local se reparten entre la SD Huesca, el Real Zaragoza, el Madrid y el Barça. Ernesto también preside el Club de Fútbol Ontiñena desde 2007 (el club milita en Primera Regional) y trabaja en el departamento de residuos de la Comarca del Bajo Cinca. "El fútbol es relevante en el pueblo. Hay mucha afición aquí, desde los peques a los más veteranos. Los domingos con partido en casa viene mucha gente, y también hay varios que se suman a los desplazamientos".

Ontiñena tiene varios futbolistas que han destacado en Tercera División, sobre todo en las filas del Atlético Monzón, y el nombre de José María Barba (aunque no es del pueblo, pero sí mantiene lazos afectivos con la localidad) destaca sobre todos ellos; este ex futbolista de las inferiores del Real Zaragoza fue reclutado por Lalo Arantegui para ejercer la secretaría técnica del club blanquillo, después de haber hecho esta función en la SD Huesca. "Ya estaba retirado –puntualiza Ernesto– y vino aquí a ayudar, pero no un año, sino más. Este año, el presidente de la SD Huesca Agustín Lasaosa vino al pregón de nuestra fiestas, dedicadas a la Santa Reliquia. También podemos presumir de tener aquí un jugador de Primera División en nuestra historia, Luis Elcacho, que formó parte del Oviedo varios años; llegó a participar en la Copa de la UEFA en la temporada 1991-1992, después de que el Oviedo quedase sexto".

El día a día

Ontiñena no se ha cruzado de brazos en el aspecto cultural. "Con la comarca fomentamos actividades de lectura y juegos para los pequeños, y entre los adultos tiene mucho impacto la llamada Escuela de la memoria, además de actividades creativas como talleres de pintura, restauración de muebles viejos que muchos traen de sus casas, y sesiones de confección", apunta Ernesto.

En el modesto tejido empresarial del pueblo, además de la panadería y la Taberna Aragonia –a pie de carretera– Ernesto cita a los talleres de Ángel Torres y Buisán. "Llevan toda la vida, son dos clásicos, pero también ha llegado gente nueva y joven como Raquel con la tienda de ultramarinos o Lourdes Cregenzán y su taller de confección. También querría destacar que hay jóvenes agricultores que han hecho la transformación de secano al regadío y se han metido en nuevas granjas de porcino y bovino". Entre las obras que atañen a la actualidad del municipio está la nueva traída de agua desde el cercano embalse de San Gregorio, que suplirá en breve a la vieja tubería (más de 40 años de vida) que llega desde Alcolea de Cinca, y la renovación de las farolas, ya viejas.

Entre las tradiciones hay que señalar la romería a la ermita de San Gregorio cada 9 de mayo (o segundo sábado de mes, para que pueda ir más gente) que atrae a fieles de Ontiñena y varios pueblos cercanos. Ahí se prepara semana cultural entre el colegio San Gregorio y el ayuntamiento. Hay buen camino para subir a pie o en bici; el cercano parque del Vivero también es muy bonito.

Otro negocio insoslayable en Ontiñena es la Casa Rural Tres Regiones. La llevan Encarnación Peco, de Ciudad Real, y el jiennense Manolo López; su hija nació en Toledo y el pequeño de la familia es aragonés, de ahí lo de las tres regiones.

"No nacimos aquí –corrobora Manuel– pero después de 19 años asentados en el pueblo, tampoco somos ya extraños. Sí tenemos un poco el alma feriante, hemos vivido en varios sitios. Yo soy de la sierra de Cazorla, me tira el monte; vinimos porque encontré trabajo de guardia de campo en coto de caza. Estuvimos de alquiler al principio, pero como vimos que esto nos gustaba, nos planteamos comprar. Encontramos esta casa grande y bonita, aunque estaba en mal estado, y la hemos ido arreglando poco a poco hasta que decidimos convertirla en casa rural. Básicamente la lleva mi mujer; aquí alquilamos sobre todo casa completa, aunque no exclusivamente; entran doce personas y con supletorias, más. Yo también hago algún transporte escolar con los chavales del pueblo; mi trabajo principal, en el que llevo ya 14 años, es el de bombero forestal, llevo camión contra incendios: con una sola cosa no se vive aquí, porque no es una zona muy turística. Siempre he estado relacionado con la naturaleza y el campo; nos contratan unos ocho meses de media al año, y aunque en este parece que llegaremos a los diez, estamos contratados al 60 por ciento. Afortunadamente no se han sufrido muchos percances, aunque sí hubo un incendio fuerte hace unos años en los sotos del río por Alcolea y Albalate".

Manuel y Encarnación coinciden a la hora de valorar su prolongada estancia en Ontiñena. "Está claro que nos gusta este pueblo, más allá de la tranquilidad; aquí la gente es acogedora, te ven que vienes a sumar y responden bien. Así da gusto".

Un amigo campeón del mundo de marcha atlética

En 2007, el pregonero de las fiestas de Ontiñena fue Jesús Ángel García Bragado, hombre récord del atletismo español. El marchador madrileño, que acaba de cumplir 49 años, sigue en activo y ha participado en siete Juegos Olímpicos, con los 50 kilómetros como gran especialidad. En esta prueba, de hecho, fue campeón del mundo en 1993, en la ciudad alemana de Stuttgart; ha participado doce veces en busca del oro mundial. Su amistad con la familia Canalís Cregenzán hizo que acudiera a hablar desde el balcón municipal nada más regresar de los mundiales de Osaka hace once años. Tiene un cariño singular por Ontiñena, desde luego.

Los imprescindibles

‘Las barreras del destino’

La primera novela de la escritora de Ontiñena Maika Martín se ha traducido a siete idiomas y conquistó a miles de lectores cuando salió al mercado en 2016. Su autora aclaró que es la parada inicial de una trilogía.

La Santa Reliquia

Conservada en Ontiñena, contiene un ‘lignum crucis’ –pedazo de la cruz de Cristo– que trajo desde Liébana el obispo Roda, de Ontiñena. Lo detalla Inma Ferrer (foto), ganadora del ‘Félix de Azara’, en su libro ‘Tradiciones de Ontiñena’.

La fuente romana

Su agua no es potable; tiene un arco romano encima de ella, y a la izquierda sale un chorro de agua de una antigua mina o un pasadizo, que da a un refugio. Hay un lavadero contiguo, de donde nacen tres chorros.

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