Aragón

Los colegios de Aragón ganan profesores, pero no logran rejuvenecerse

Los centros privados son los únicos que logran aumentar la tasa de docentes con menos de 30 años.

Foto de archivo de una clase en un instituto zaragozano
Foto de archivo de una clase en un instituto zaragozano
Asier Alcorta/Heraldo

La educación aragonesa se recupera de los recortes sufridos por la crisis económica, pero todavía quedan algunos efectos. Un ejemplo es la estructuración del profesorado de las escuelas públicas. Mientras que en el curso 2016-2017 ya había más profesores contratados que en los años posteriores a 2012 (momento en el que se redujeron los docentes de las escuelas de Aragón tras el incremento de las ratios y de las horas que debían desempeñar los profesores de ESO, Bachillerato y FP), no se ha solucionado el envejecimiento del claustro.

“Con los acuerdos alcanzados en 2015 y que se han ido implantando progresivamente, se han revertido buena parte de los recortes; pero sí que es verdad que continúa habiendo un problema en la edad media del profesorado”, subraya Alfonso Zafra, representante de Enseñanza de CSIF Aragón. Según los datos del Ministerio de Educación y Formación Profesional, en el curso 2016-2017 (no hay más actualizados), cerca de un tercio de los docentes de la escuela pública de Aragón tienen más de 50 años; una cuestión que no ha cambiado en los últimos cinco años.

“Y la perspectiva, si no se toman medidas al respecto, no es muy alentadora”, recalca Zafra. Desde su punto de vista es necesario abordar esta cuestión de dos formas diferentes: continuar convocando oposiciones todos los años y poner en marcha un plan de prejubilaciones.

En el primer aspecto se ha estado trabajando en los últimos años. Estas estadísticas ya incluyen la incorporación de 530 maestros en 2016, la mayor convocatoria en nueve años. Sin embargo, todavía no se han contabilizado aquellos profesores que aprobaron las oposiciones de este año, alrededor de 700 plazas en FP y Secundaria, ni el millar que se adjudicarán en 2019. “Aún así, hay que tener en cuenta que solo un 10% de los que aprueban lo hacen en primera convocatoria, por lo que la mayoría que consiguen plaza ya tienen más de 30 años”, explica Zafra. Una edad que se incrementa todavía más en determinadas especialidades de Secundaria y FP, donde muchos profesionales han trabajado en la empresa privada y posteriormente han decidido dedicarse a la docencia.

Para este representante sindical, el problema radica en todas las oposiciones que no se han convocado y en la reducida tasa de reposición que se impuso entre 2012 y 2015 (porcentaje de plazas que se convocaban por cada jubilación). “Ha habido una gran cantidad de jóvenes docentes que han visto cómo las posibilidades que tenían en el sector público eran nulas; por lo que se han decantado por el sector privado. Ahora, conseguir recuperar todo lo que se ha perdido es complicado”, puntualiza. El objetivo es que a partir de ahora haya oposiciones educativas todos los años, alternando las especialidades de maestros con las de secundaria y FP.

Las prejubilaciones anticipadas es otra de las propuestas que defienden los sindicatos. “Es un problema que se refleja en todo el sector público, por lo que se debería crear un Plan Nacional para el rejuvenecimiento de las plantillas”, sostiene Zafra. Incentivar las políticas de jubilación con gratificaciones y otros aspectos sería parte de la solución. “En 2011, los docentes pararon de formar parte de las clases pasivas al sistema general de la Seguridad Social. La diferencia es que en el primero, uno se puede puede jubilar a los 60 años; mientras que en el segundo es a los 67. Dando facilidades, quedarían más plazas libres que podrían ocuparlas docentes más jóvenes”, subraya.

La privada sí que rejuvenece

Mientras que la educación pública continúa con una elevada edad media en su claustro, el sector privado ha afianzado su rejuvenecimiento. En concreto, según los datos del Ministerio de Educación y Formación Profesional, el volumen de docentes con menos de 30 años asciende a más del 13,5% en la privada, dos puntos porcentuales más que hace cuatro años.

Esta tendencia no se percibe en la pública, donde se mantiene el 6,4%. “Al terminar de estudiar Magisterio u otra titulación, todos buscan un empleo. En ese momento se encuentran con dos opciones: tener que aprobar una oposición para entrar en las listas públicas y que posteriormente te llamen para un puesto o acudir a una entrevista de trabajo en la privada”, afirma Zafra.

La segunda opción es más inminente y, por lo tanto, no es de extrañar que muchos jóvenes se decanten por ella. Además, con la implantación del bilingüismo, todos los centros educativos buscan profesionales que tengan conocimientos de idiomas; y generalmente son los más jóvenes los que tienen una mejor formación al respecto. "De este modo se explica el proceso de rejuvenecimiento que se percibe en los centros educativos privados y que no se traslada a la escuela pública", subraya.

Etiquetas
Comentarios