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Las siete artes de Terriente desde lo más alto de los Montes Universales

Antigua cabecera de la comarca, la localidad preserva el encanto de otros tiempos, más allá de la coyuntura actual, y una buena red de alojamientos; el frío seco, del que no cala, ha influido en esa buena conservación.

A Rosario Gil le quiere la cámara, y el cariño es recíproco.
A Rosario Gil le quiere la cámara, y el cariño es recíproco.
Laura Uranga

En la plaza mayor de Terriente hay una furgoneta llegada de la vecina provincia de Cuenca, que vende ajos a buen precio: 5 euros la saca de tres kilos. Este municipio de alta montaña, en el sur de la comarca Sierra de Albarracín, fue en su día la cabeza administrativa y económica de la zona; a día de hoy, ese título recae en Albarracín, pero en Terriente aún se ufanan de aquello. El municipio cuida el turismo; la Casa Rural Xana es uno de los iconos reconocibles del lugar, pero no está sola, ni mucho menos; le acompañan El Chorrillo (de alquiler completo), el coqueto hotel y restaurante Abuelo Rullo y, junto a la plaza, la Casa Rural Julio. En verano, Josele (radicado habitualmente en Barcelona) engalana las calles con troncos convertidos en terrarios de flores.

"Nos ayudamos –comenta Julio Enciso, responsable de la casa rural que lleva su nombre de pila– porque esta tierra es bonita, pero dura, y tenemos que remar a una. Estamos en lo más alto de los Montes Universales, y si te gusta el frío seco es una gozada; en la calle te abrigas y no cala, y adentro tenemos estufas. El otoño resulta estupendo, como podéis comprobar; últimamente nos llaman la pequeña Albarracín".

Parte meteorológico mediante, a Julio se le ve subyugado por Terriente. "Soy abogado, ejercí durante 14 años en Zaragoza, pero en 2011 decidí darle un giro a mi vida y venir aquí, donde tengo las raíces. Mi abuelo era médico, vino destinado en 1940 y atendía a casi veinte pueblos del contorno a caballo. En Terriente conoció una moza del pueblo, mi abuela, se casaron y aquí nació mi padre. Yo ya llegué en Zaragoza, pero veníamos cada verano".

Las siete artes de Terriente desde lo más alto de los Montes Universales

La casa de Julio fue almacén de ultramarinos y farmacia. Hoy cuenta con doce plazas y una decoración que combina el toque moderno y los guiños a referencias ‘pop’ con la tradición propia del edificio, amén de patio con jardín, dos cenadores y barbacoa. "Hasta ahora me volvía a la ciudad en invierno, pero este año he decidido quedarme. Quiero experimentar todo el invierno en Terriente".

El pueblo tiene una panadería que surte a varios puntos de la zona, con Pili al frente y una estupenda bollería, según comenta el propio Julio y otro vecino de temporada, Mariano. Esa atención al entorno deriva de la historia autóctona, y lo hace de un modo natural; no en vano había casi mil personas censadas en Terriente allá por 1920, el doble de lo que tenía entonces Albarracín. "Éramos cabeza de comarca –explica Julio– con todos los servicios; tras la guerra esta zona se fue despoblando, sobre todo a partir de los sesenta. Quedamos poca gente joven por aquí arriba, pero sabemos apreciar lo que tenemos; por ejemplo, aquí hay un mirador que probablemente sea único en España, porque puedes ver dos comunidades autónomas desde una tercera, la que pisas".

Las cosas de Rosario

Rosario Gil es otro personaje entrañable de Terriente, donde nació. Maestra retirada, ejerció siempre en Barcelona, pero pasa en su pueblo todos los veranos, hasta que llega el frío. Este año, además, quería ultimar el arreglo del tejado antes de partir a la Ciudad Condal. En verano se convierte en toda una atracción para la chavalería; se disfraza de hada o bruja por las noches para entretener a los chavales del pueblo y contarles cuentos en las inmediaciones de su casa junto a la plaza. "Soy un poco payasa –confiesa, con una sonrisa pícara– y además hice ‘clown’ y teatro. Por la noche pongo velas en la ventana y según las que haya, saben si saldrá la bruja o el hada. Si vienen a quitarme la escoba soy mala, la bruja sabe judo", bromea.

Rosario estudió magisterio en Barcelona, y tuvo de profesora a Anna Sallés, pareja de Vázquez Montalbán. Sin embargo, sitúa la raíz de su amor por la enseñanza y los libros un poco más atrás. "De niña hacía de guía del pueblo para los visitantes, y me sacaba la perra gorda. Luego marché a Teruel, al hogar Comandante Aguado, y luego tuve la suerte de tener como profesores de instituto en Teruel a José Antonio Labordeta y Pepe Sanchís Sinisterra, que aún vive; estaba casado con Magüi Mira, e hicieron vibrar la ciudad aquellos años. Los fines de semana se iban por los pueblos a hablar con los mayores; las primeras canciones de Labordeta beben de ahí. Nos invitaban a pensar, a descubrir".

Como muchos en la zona, Rosario fue extra en ‘The Promise’, superproducción sobre el genocidio armenio –con Christian Bale como protagonista– rodó escenas en la sierra de Albarracín hace tres años. "También hice hace tres años una escena en Barcelona de ‘Caza al asesino’, con Sean Penn, Charlize Theron y Javier Bardem. Se filmó en el hotel Vela: acompañé a una amiga mía y la señora que recibía a los extras estaba nerviosa porque habían llegado tarde unos cuantos, así que entré. Tenía que bajar las escaleras y subirme en un taxi. ¡Creo que lo hice bien!".

Terrientinos en la zona noble de Barcelona: toda una historia de encuentros

La migración desde Terriente tuvo Barcelona como destino preferencial, algo que se repitió en muchos pueblos de la zona y de toda la provincia. En el caso del pueblo, mucha gente se marchó a llevar porterías de la zona de la Bonanova y General Mitre, una de las más cotizadas de la capital catalana. Rosario puntualiza que entre los desplazados estaba su padre. "Fue un efecto llamada, los primeros iban abriendo camino para los que llegarían después, y se daban escenas muy emotivas con los reencuentros. A media hora de Terriente está Salvacañete, ya en Cuenca, y de ahí venía un hombre que nos llevaba en camión. Un año, tras el verano, se fue mi padre a trabajar y mi madre se quedó recogiendo la casa antes de seguirle. Allá se encontró mi padre con una vecina de Terriente, la Lucía, que tenía gran amistad con mi madre, llevaba muchos años en Barcelona y resultó que vivía muy cerca, en la calle Mandri. Organizamos el encuentro y empezaron las dos a llorar. Fue muy bonito".

Los imprescindibles

Parroquia de El Salvador

La iglesia parroquial es una construcción gótico-renacentista del siglo XVI. Tiene nave única de tres tramos, cubierta con bóvedas de crucería estrellada, cabecera plana y coro en lo alto a los pies. Fue terminada hacia 1585.

El Algarbe

Este paraje, a cuatro kilómetros del pueblo, es el tesoro natural del municipio. El agua del río Algarbe baña la zona, punto de partida para excursiones; además, hay un camping de montaña del mismo nombre, muy bien equipado.

SORISA

Los hermanos Manuel, Amadeo y José Sánchez Soriano, íntimamente ligados al pueblo, fundaron en 1973 esta exitosa empresa, dedicada inicialmente a la cera y que derivó en la fabricación de productos de belleza y soluciones estéticas.

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