Despliega el menú
Aragón

Emilio Garza: "Los pueblos queremos menos burocracia y más agilidad"

El alcalde (CHA) de Arándiga tiene 44 años y se dedica al campo. En este, su primer mandato, reconoce los problemas de gestión que asumen los ayuntamientos pequeños.

El alcalde de Arándiga, en un rincón de esta localidad de la Comunidad de Calatayud.
El alcalde de Arándiga, en un rincón de esta localidad de la Comunidad de Calatayud.
Macipe

¿Había pensado alguna vez en ser alcalde de su pueblo?

No, nunca se me había pasado por la cabeza.

¿Y cuándo cambió el chip?

Nos juntábamos la cuadrilla de amigos y los que estamos aquí en el pueblo porque entendíamos que en la anterior legislatura no se preocupaban mucho por la agricultura y que se podía hacer algo más. Entonces, en uno de esos encuentros decidimos presentar una candidatura. Pero nunca pensaba estar yo al frente y ser alcalde.

En este tiempo, ¿qué es lo que más le ha llamado la atención?

La burocracia. A la hora de hacer muchos presupuestos y de muchas intervenciones hay que afrontar mucho papeleo, o incluso hay líneas de ayudas que no coinciden con las prioridades del pueblo, pero que lo acabas aceptando y utilizando aunque no sería tan necesario como otras cosas. Pero esto se ha solucionado en parte con el Plus de DPZ. Ahora tienes más capacidad de decisión. Por ejemplo, si viene una tormenta y daña un camino, tú puedes dedicar más cantidad a eso y más adelante ya puedes afrontar otras cosas.

¿Qué balance hace de estos tres años de mandato?

Positivo, pero corto. Porque se necesita mucho papeleo a la hora de ejecutar las obras y los proyectos.

Habla, por ejemplo, del polígono agrícola.

Nosotros apostamos por desarrollar un polígono agrícola, que se está construyendo, pero la burocracia nos está retrasando mucho. Y es el futuro de este pueblo. Aquí viene un camión a recoger la fruta y tiene que ir casa por casa y de esta manera concentramos toda la producción (de almendra, oliva…) en el mismo sitio. Pero dudo de que se pueda acabar en esta legislatura, cuando las partidas de dinero están ejecutadas. Necesitamos agilidad. Necesitaríamos menos burocracia y más agilidad.

¿Y por qué este proyecto?

Porque cada uno teníamos nuestro almacén y así sería una forma de agruparnos y ser más competitivos. A la hora de llamar a un transportista no es lo mismo decirle que tienes un palé que decirle que diez, o a la hora de comprar cajas vacías. Además así evitamos el peligro, porque los camiones no tendrían que venir hasta el pueblo y se quedarían en el polígono. También pondríamos allí la báscula municipal y un punto limpio, para fitosanitarios y electrodomésticos.

¿Qué otras iniciativas han puesto en marcha?

Hemos adecentado los caminos, que estaban un poco abandonados, hemos retejado la ermita y tenemos muchos problemas con el agua. No teníamos calidad y hemos hecho pozos nuevos, y queremos cambiar la red porque es muy antigua y hay muchas averías.

Sobre el agua, ¿salió satisfecho de la reunión que convocó la CHE sobre la seguridad de Mularroya?

No, salí engañado. Porque nos cuentan que aquello va a ser la gallina de los huevos de oro. Nosotros nos hemos opuesto a la realización de esa presa. Nos dicen que va a ser una reserva de agua, y donde hay agua hay vida, y eso es indiscutible. Pero lo único que no nos convence es quitar el agua del Jalón para ponerla en el Grío. Dicen que es un túnel de derivación, pero es un trasvase puro y duro. Luego hay geólogos que han manifestado que es un peligro por estar encima de una falla.

¿Tampoco observa beneficios a largo plazo?

No se sabe ni cómo se va a amortizar ese pantano. Si tenemos La Tranquera que está dando servicio al Jalón y hay necesidad de agua, y hago otra presa contando con 5.000 hectáreas nuevas de regadío, voy a tener dos problemas. Porque el agua de Tranquera es la misma que llena Mularroya, si no puedo llenar una cómo voy a llenar la otra.

¿Cómo avanza el proyecto para la variante de Chodes?

Fue un compromiso del Departamento de Vertebración y lo vemos con esperanza. Porque la alternativa era mandar los camiones por Illueca y eso implica 50 kilómetros más por una carretera secundaria que no da opción a que pasen dos vehículos en muchos tramos. Teniendo en cuenta además los daños que estaba produciendo en los arcos de la plaza de Chodes.

¿Y la ordenación del término por parte de la DGA ha avanzado?

Es algo que va lento, con mucho trabajo interno, aunque exteriormente seguimos como estábamos.

El andamio del castillo por fin se pudo retirar.

Era uno de los objetivos de nuestra campaña electoral. Me cansaba de verlo desluciendo una parte importante de nuestro patrimonio y por el peligro. Pregunté si había partidas para seguir con los trabajos y me dijeron que no y tampoco se podría usar más adelante.

¿Prevén nuevas intervenciones?

A corto plazo, no. Estamos en ello, pero más hacia el futuro.

¿Ha valorado presentarse para las siguientes elecciones?

Es algo que todavía tenemos que hablar largo y tendido Es verdad que cansa, pero el trabajo que hacemos también es reconocido.

Etiquetas
Comentarios