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Aragón

Avanza la mudanza de Filosofía, que salva hasta septiembre la sala de estudio de la facultad

La biblioteca de Filología abrirá el 16 de agosto y dará servicio hasta que finalicen los exámenes de septiembre. A lo largo de agosto se van a desmantelar los laboratorios de TV, radio e informática.

Un operario traslada cajas por el pasillo del edificio Cervantes, donde se reubicarán despachos de profesores
Un operario traslada cajas por el pasillo del edificio Cervantes, donde se reubicarán despachos de profesores
Guillermo Mestre.

La mudanza de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza avanza a buen ritmo. En el ecuador de este macrotraslado, los responsables universitarios, empeñados en que las esperadas obras de esta facultad afecten lo menos posible a los alumnos del campus público, han decidido que la popular sala de estudio del pabellón de Filología abra sus puertas el próximo 16 de agosto (como hubiera hecho otro año cualquiera) y dé servicio hasta que finalicen los exámenes de septiembre, en su horario habitual de 8.15 a 2.00 de la madrugada, de lunes a domingo.

El vicedecano de Filosofía y Letras, Ángel Pueyo, al pie de cañón pese a que la Universidad está cerrada hasta el 16 de agosto, explica que este acuerdo se ha adoptado conjuntamente con el vicerrectorado de Estudiantes.

El fin es que esta sala siga dando servicio durante las últimas semanas de agosto y parte de septiembre, aunque el resto de las estancias de Filosofía estén ya cerradas y desmanteladas para esas fechas.

Salvo esta sala, que no se tocará hasta que no acaben los exámenes, el resto de las áreas y departamentos de la facultad siguen su proceso de desmontaje.

Pueyo apunta que en este momento se están acabando de trasladar los despachos de los profesores, que mayoritariamente se reubicarán en el edificio Cervantes (actual Casa del Estudiante), en la antigua Facultad de Educación y en el edificio modular preindustrializado que aún está por levantar (su construcción se prevé que comience en septiembre). Y se están desmantelando también los diferentes laboratorios.

El vicedecano de Filosofía señala que la mayor complejidad de esta parte de la mudanza la presentan los laboratorios de informática: siete instalaciones que estarán repartidas entre la antigua Facultad de Educación (4), la de Derecho (2) y el Inter I (1).

Pueyo asegura que el compromiso es tener operativos al menos dos o tres de estos laboratorios cuando comiencen los exámenes.

Y garantiza que estarán todos funcionando el 17 de septiembre, fecha de inicio de las clases.

A lo largo de las próximas semanas se montarán también, en la antigua Facultad de Educación, el plató de TV, el laboratorio de radio y la sala de edición (todo ello perteneciente a la Facultad de Periodismo) y los dos laboratorios de Arqueología y Ciencias Históricas y Geográficas (que se ubicarán en el edificio Cervantes).

Aulas diseminadas

En cuanto a las aulas, que deberán acoger el año próximo a cerca de 3.000 alumnos, van a estar repartidas por todo el campus.

Tanto Pueyo como el decano de la Facultad de Filosofía, Eliseo Serrano, recuerdan que hubo un compromiso de "solidaridad" del resto de las facultades universitarias para ceder espacios en los que ubicar clases, seminarios y departamentos de Filosofía durante los años que duren las obras.

Aunque aún se está trabajando en su reparto, la previsión es que las aulas de los grados que se imparten en Filosofía y Letras queden diseminadas por los bloques de Ciencias, Instituto de Ciencias de la Educación, Medicina, Inter I y II, Derecho, el Colegio Mayor Cerbuna y la biblioteca de la CAI.

La cápsula del tiempo

La cápsula del tiempo. Con este poético nombre se ha denominado a un gran almacén donde los profesores de Filosofía y Letras podrán guardar cada uno un máximo de cinco cajas con libros y otros documentos o materiales de trabajo.

La capacidad total de la nave es de unas 1.500 cajas, que una vez cerrado el almacén no podrán recuperarse hasta que finalicen, dentro de tres años, las obras de la nueva facultad y los docentes puedan volver a sus despachos definitivos.

Sala de estudios

La sala de estudio de Filología, conocida y muy utilizada por estudiantes del campus y de institutos de la ciudad por su ubicación y su amplio horario de apertura, abrirá de manera excepcional durante el periodo de exámenes de septiembre.

Cuando cierre para que el pabellón sea demolido, está previsto que en el modular prefabricado se instale una sala de estudio con capacidad para unos 150-200 estudiantes.

Se habilitará también otra sala para estudiar, hacer trabajos o reunirse en la antigua cafetería del Inter I.

Acondicionamiento de espacios

La instalación provisional de profesores y aulas ha obligado al equipo encargado de diseñar y coordinar la macromudanza (la Unidad Técnica de Construcción, el servicio de Mantenimiento, el servicio de Informática de la Universidad de Zaragoza y el Decanato de Filosofía, sobre todo) a embarcarse de forma paralela en obras de acondicionamiento de los espacios que se van a ocupar durante los años que dure la obra.

Principalmente en la antigua Facultad de Educación (que será el edificio central donde se instalen la secretaría y la Administración de Filosofía y Letras; despachos de profesores y laboratorios. Aulas habrá muy pocas en este edificio). También han necesitado un lavado de cara el edificio Cervantes y el Inter I.

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