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Aragón

Y si… ¿Espartero hubiera tenido Twitter?

El zaragozano Daniel Aquillue se encuentra tras el perfil del general liberal que jugó un importante papel durante la I Guerra Carlista.

Daniel Aquillue
Y si… ¿Espartero hubiera tenido Twitter?
C. I.

Con la aparición de las redes sociales sus usos han derivado hacia los fines más variados, desde perfiles comerciales, cuentas meramente informativas o, en algunos casos, se han convertido en una manera de revivir a personajes históricos ilustres, como Góngora, que atesora más de 21.000 de seguidores, o Quevedo (43.000); cuya rivalidad, por cierto, se ha trasladado hasta la era de las redes sociales.

Entre todas estas cuentas nos encontramos con la perteneciente a Espartero, general liberal que jugó un importante papel durante la I Guerra Carlista. Detrás de este perfil se encuentra un zaragozano, Daniel Aquillue (1989), licenciado en Historia, y doctorado con mención internacional. “Cuando en 2017 terminé mi tesis, que versa sobre los años 30 y 40 del siglo XIX, decidí crearme esta cuenta con el fin de divulgar la Historia”, reconoce.

Sin embargo, la figura de Espartero fue una simple casualidad: “Barajé la posibilidad de distintos personajes, algunos de ellos aragoneses, pero me decanté por una figura más conocida, al menos de nombre”. Espartero fue un auténtico ídolo de masas en el siglo XIX y tratado, en ocasiones, como si fuera rey de Aragón en Zaragoza. “Sin embargo, se trata de un personaje muy olvidado en la actualidad, más allá de chascarrillos populares sobre la estatua de su caballo o su sambenito del bombardeo de Barcelona en 1842”, añade el historiador.

En su opinión, se trata de un personaje “muy interesante”: “Logró gran carisma entre los soldados y el pueblo, y tras finalizar la guerra fue elegido regente del reino. Durante ese periodo, a pesar de sus torpezas políticas, se parlamentarizó España bajo el régimen constitucional progresista de 1837”.

Aunque antes de lanzarse a crear este perfil visitó cuentas semejantes y vio que era una tarea complicada, tenía claro que las redes se convertía en un medio de difusión muy útil para llegar a la gente más joven. “Quizás haya personas que no lean un libro, a priori, pero sí uno o dos tweets desde su móvil yendo en el bus, y puede que alguno, poco a poco, se interese por la Historia y acabe yendo a un museo, a El Maestrazgo -escenario de la Guerra Carlista-, a ver el mural de la Puerta del Duque de la Victoria o a una recreación histórica”, afirma Aquillue.

Asegura que este personaje se convierte en una excusa perfecta no solo para hablar del periodo 1808-1879, desde que entra en escena histórica con la Guerra de Independencia hasta que fallece; sino en una herramienta muy útil para profundizar en el esto del siglo XIX.

En la actualidad, entre los más de 3.000 tuits publicados se encuentran algunos como “Art. 2º. Todos los españoles pueden imprimir y publicar libremente sus ideas sin censura previa" Constitución de 1837. Cúmplase” o “Tal día como hoy, en la Zaragoza sitiada de 1808, Agustina Saragossa disparó el cañón que la hizo famosa. No fue excepcional, sino una de muchas mujeres luchadoras de aquella época”, que alcanzó los 200 ‘likes’,

Incluso publica algunos acompañados de fotografías de lugares que tuvieron un papel fundamental en su historia: “Eso es el cerro San Cristóbal. Allí los carlistas fortificaron una casa y levantaron caponera. Mis soldados lo tomaron el 24 marzo 1838. De allí pasamos al asalto del castillo de Castellote”.

Divulgar el XIX a golpe de tuit

“Creo que las redes sociales hacen posible de una forma más ampliada que cualquier persona hable de Historia, lo cual puede dinamizar debates, pero también hace que se extiendan tópicos, se haga presentismo y se tergiverse la Historia”, asegura Aquillue.

El zaragozano añade que es un papel fundamental que deben de preservar los historiadores. “Quienes tenemos la investigación y divulgación (no entiendo la una sin la otra) histórica como oficio, no debemos desdeñar ningún medio para el fin de explicar la Historia en su complejidad, de ponerla en valor y lograr el interés de la sociedad por la misma, porque sin conocimiento histórico, perderíamos el pasado y no entenderíamos el presente”, concluye.

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