Despliega el menú
Aragón

Aragón, un país de montañas

Calatayud, una ciudad con gran atractivo turístico

El Monasterio de Piedra, Bílbilis, el casco histórico de la ciudad… son visitas obligadas si haces una escapada a Calatayud y sus alrededores.

Si estás planeando hacer una escapada de fin de semana a Calatayud y sus alrededores, te contamos cuáles son las paradas obligatorias que tienes que hacer.

Situada a orillas del río Jalón, Calatayud es una ciudad con gran atractivo turístico. Un fin de semana completo de visitas, paseos, conjuntos patrimoniales, naturaleza emblemática y experiencias que ofrece esta bonita ciudad de la provincia de Zaragoza.

Casco histórico: pasear por el casco histórico de Calatayud es una de las cosas imprescindibles que tienes que hacer si visitas la ciudad. Su riqueza monumental e histórica la convierten en un gran atractivo para los turistas. Iglesias, plazas, jardines… las calles están llenas de historias. En 2001, el estilo mudéjar de la ciudad fue declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Un equilibrio entre tradición y modernidad en un municipio muy interesante desde el punto de vista arquitectónico, cultural y artístico.

Yacimiento arqueológico de Bílbilis: situado a cinco kilómetros del noreste de Calatayud la ciudad de Bílbilis se extiende junto al río Jalón por las cimas de Bámbola, San Paterno y Santa Bárbara, abarcando una extensión de unas 30 hectáreas. Fundada sobre un asentamiento previo celtibérico, fue municipio romano en la época del emperador Augusto. El foro, el teatro, las termas, las viviendas y sus calles empinadas nos permiten conocer y hacernos una idea de cómo era la vida de sus habitantes. También hay que destacar las potentes murallas que rodean la ciudad. En 1931 las ruinas fueron declaradas Monumento Histórico Artístico, en 1985 fueron catalogadas como Bien de Interés Cultural y en 2002 como Conjunto de Interés Cultural dentro de la ley de Patrimonio Cultural Aragonés.

Museo de Calatayud: La visita al yacimiento arqueológico de Bílbilis debe completarse con el Museo de Calatayud. El museo fue fundado en 1971 pero desde el año 2007 se sitúa en el antiguo convento de las Carmelitas. Este emblemático edifico del siglo XVI alberga las principales piezas arqueológicas recuperadas en el trascurso de las excavaciones del yacimiento romano de Bílbilis, así como donaciones de particulares.

Monasterio de Piedra: situado en el término municipal de Nuévalos, el Monasterio de Piedra es el oasis natural de la comarca de Calatayud. Tras sus paisajes se esconde una historia de 800 años. En un recorrido de aproximadamente dos horas y media vivirás una experiencia única donde el agua es la principal protagonista. Un parque de gran belleza donde se pueden contemplar increíbles paisajes como las cascadas de la Cola de Caballo, el lago del Espejo, la cueva Iris, la piscifactoría o la Peña del Diablo. Considerado como uno de los recursos históricos y turísticos más importantes de Aragón, el Monasterio de Piedra es una parada obligatoria si visitas Calatayud.

Los castillos: El conjunto fortificado de Calatayud también merece la pena visitarlo. La muralla se construyó en el siglo IX y englobaba todo el núcleo urbano y sus fortificaciones. En el municipio se pueden observar partes de los cinco puntos defensivos o “castillos” que se unen mediante murallas: el Castillo del Reloj, el castillo de la Peña, el Castillo de Doña Martina, el Castillo Mayor y el Castillo de la Torre Mocha.

Colegiata Santa María la Mayor: Fue construida en 1120 sobre la antigua mezquita que tenía la ciudad cuando el municipio fue reconquistado por el rey Alfonso I el Batallador. De ser una iglesia pasó a ser Colegiata. Fue escenario de las primeras Cortes de Calatayud en tiempo del rey Pedro IV. Tiene elementos mudéjares, renacentistas y barrocos debido a su dilata historia. En 2001 fue declarada por la UNESCO patrimonio mundial al ser considerada uno de los principales ejemplos del arte mudéjar aragonés.

- Más noticias en Unpaisdemontañas

Etiquetas
Comentarios