Despliega el menú
Aragón

Bárboles: la piedra que se convierte en viñedos y olivares

La firma constructora MLN, que acaba de cumplir medio siglo, renueva de manera continuada sus sinergias con el municipio de Bárboles, donde tiene su centro de producción.

Los hermanos Luis y Antonio Blasco, ganaderos, en una dependencia de la bodega familiar que habilitó su padre.
Los hermanos Luis y Antonio Blasco, ganaderos, en una dependencia de la bodega familiar que habilitó su padre.
Laura Uranga

En Bárboles hay tres letras que decoran el paisaje con profusión: MLN. Son las siglas del grupo empresarial Mariano López Navarro, que el año pasado cumplió medio siglo de actividad y que tiene su planta de producción y sus canteras de áridos en Bárboles. Un gigante empresarial aragonés que, en el entorno que alberga la parte palpitante de su corazón operativo, ha conseguido algo no tan frecuente: una sintonía perfecta con las autoridades locales.

José María Cester, gerente de operaciones del grupo Mariano López Navarro, detalla esta relación. "Con el municipio ha habido siempre mucha sintonía; como no estamos sometidos a deslocalización alguna, porque nuestra apuesta obedece a la calidad de la materia prima que obtenemos en Bárboles, queremos quedarnos; otros cincuenta años, como mínimo. Nos implicamos en los intereses del pueblo, en generar riqueza aquí; hay muchos trabajadores del pueblo en la planta, colaboramos con el municipio cuando surgen cuestiones logísticas en las que podemos entrar… no es algo puntual". Miguel Ángel Pardos, alcalde, corrobora estas palabras. "La buena relación se ha mantenido con todos mis antecesores: es una empresa muy importante y su compromiso es claro".

MLN tiene 35 hectáreas de terreno en el término municipal de Bárboles. "De las canteras –explica José María– sale el material destinado al desarrollo de toda nuestra actividad, que va de la obra pública a la civil, edificación, fabricación de asfalto, hormigones… el árido local es de muy buena calidad, sobre todo en la zona de Peramán; también tenemos ahí talleres de reparación de vehículos, de calderería, de ferralla, huertos solares, plantas fotovoltaicas… en cuanto a las canteras, tienen una particularidad; cuando terminan de explotarse, se regeneran plantando olivos y viñas. Ya lo hemos hecho en una zona amplia, hay otra en proceso, y sacamos aceite y vino; no para comercializar, sino para consumo interno". Un detalle curioso; en la planta hay unos jardines con muestra de las farolas que ha diseminado MLN por toda la ciudad de Zaragoza. La que da testimonio de las colocadas en la calle Alfonso llaman poderosamente la atención.

Alcalde, taxista y músico

Miguel Ángel leva en la alcaldía desde 2011, y durante nueve años se encargó del taxi del pueblo; daba servicio a empresas y particulares de toda la zona. "Trabajaba sobre todo para empresas, asistencias en carretera, bajaba a gente a la Opel… tenía su lado bonito, pero es una ocupación muy dura, 365 días de disponibilidad, en los fines de semana llevas a la gente a casa por las noches después de las copas... hay que tener aguante. Ahora me dedico a la tarea de comercial".

Miguel Ángel es aficionado a la música; recibe clases junto a otros dos vecinos en la bodega de los hermanos Luis y Antonio Blasco; es el espacio soñado para una peña de alto copete, con todos los detalles que el padre de ambos, Pablo Blasco, mimó desde que la hizo en 1977. Ahora, además de punto de reunión para la familia, es local musical; hay partituras sobre un atril y de los Blasco brota una afirmación espontánea: el alcalde es el que más ha aprendido de los tres esforzados.

El responsable de MLN y el alcalde se han reunido en el bar de las piscinas para hablar de Bárboles. El anfitrión actual en estas dependencias municipales es Diego Lafuente, que las lleva este verano; el bar también dará servicio de platos combinados y bocadillos. "No tengo –dice– relación directa con el pueblo, pero una amiga de mi mujer es de aquí, nos dijo que existía esta opción y vinimos. Estuve un par de temporadas en Panticosa, he sido cocinero en el Jena de Montecanal y cojo este reto con ganas".

Bárboles ha acometido en los últimos años renovación de la red de abastecimientos, una nueva pavimentación de las calles, acondicionamiento de las piscinas… un poco de todo. En el plano espiritual, se recuperó en 2012 la romería a la ermita de Peramán, donde está la llamada Virgen de la Ola. "Está en nuestro término municipal –explica Miguel Ángel– pero la compartimos sin problema; Pinseque va el primer fin de semana de mayo, Grisén el segundo y nosotros el último. Dicen –bromea– que los últimos serán los primeros, ¿no?".

La hazaña ciclista de Ángel Ibáñez Lahoz, ganador de etapa en la Vuelta a España de 1967

Tiene una calle en el pueblo, 79 años de edad y tras dejar la práctica activa del ciclismo siguió ligado a su deporte en otro plano, el comercial; montó una empresa relacionada con la bici en Tarragona. Ángel Ibáñez Lahoz, de Bárboles, compitió en la Vuelta Ciclista a España de 1967 con el equipo Ferrys, popular entonces por su maillot fucsia; Ángel llevaba un año de profesional, después de acceder algo tardíamente a esta condición. Su equipo había perdido una gran estrella en el santanderino Pérez Francés, tercero en la general del Tour en 1963. Con los hermanos Manzaneque –fuertes en el llano– y el escalador Castelló, el equipo no aspiraba al triunfo en la ronda, pero sí a conseguir el mayor número posible de etapas. El velocista Ramón Sáez consiguió dos en la primera semana de carrera, y eso abrió el abanico de posibilidades para sus compañeros, menos marcados. Ángel vio su oportunidad en la etapa que unía Lérida con Zaragoza; saltó en el kilómetro 12 y aunque al principio trataron de unirse a la fuga algunos hombres importantes del pelotón, enseguida consiguió un minuto de ventaja; el zaragozano iría aumentando la distancia con sus perseguidores poco a poco, hasta que a mitad de etapa consigue la máxima diferencia, 16 minutos. De ahí al final, con el cierzo castigando al osado, los minutos de adelanto con la serpiente multicolor fueron menguando, pero a falta de 15 kilómetros aún mantenía 5 minutos; así, apurando al máximo sus fuerzas, el barbolense llegó a la meta con dos minutos y medio sobre Txomin Perurena, segundo en la llegada.

LOS IMPRESCINDIBLES

Parroquia de la Asunción

La iglesia es del siglo XVI y fue construida en 1544 por encargo del señor del lugar, Jerónimo Ximénez de Embún, a los hermanos Botero. Edificada totalmente en ladrillo, se asienta sobre la base de una antigua mezquita.

Ocio a las afueras

A distancia razonable (medio kilómetro) del centro del pueblo está el área de piscinas con el bar y la pista de pádel, además de un área contigua en la que se han instalado juegos permanentes para los más pequeños del pueblo.

Patrimonio arquitectónico

En el paisaje urbano de Bárboles destaca la Plaza Mayor y el Arco del Castillo, una casona con mirador en forma de torreón, además del conjunto de la que debió ser la mansión de los marqueses de Bárboles, con galería aragonesa.

-Ir al especial 'Aragón, pueblo a pueblo'

Etiquetas
Comentarios