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Aragón

Los aragoneses que viven de alquiler se incrementan un 20% en cuatro años y se disparan los precios

Una cuarta parte son personas que viven solas. La mayoría de los inmuebles arrendados fueron construidos entre 1961 y 1970.

Conjunto de viviendas en Zaragoza
Conjunto de viviendas en Zaragoza

Miles de aragoneses han decidido vivir de alquiler en los últimos años. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2017, hasta 96.600 residentes en Aragón lo hacen en un piso arrendado; lo que supone un incremento del 20% en comparación con hace cuatro años. Este auge se produce por dos razones: un cambio de mentalidad en la población más joven (que no quiere vivir atada ni a una ciudad ni a una hipoteca) y la situación económica. “La apuesta por el alquiler se produce principalmente por los bajos recursos de la ciudadanía. Los salarios y empleos precarios no permiten tener ahorros suficientes para obtener una hipoteca (por norma general, el banco concede el 80% del precio de la vivienda)”, explica Carlos Gómez, catedrático de Sociología de la Universidad de Zaragoza.

Por provincias, Zaragoza es la que cuenta con más viviendas alquiladas (en esta estadística solo aparecen los datos oficiales, por lo que los arrendamientos sin contrato no se contabilizan): 73.800, cerca de un 19% del total del parque mobiliario. Seguidamente se encuentra Huesca, con 14.500 viviendas en alquiler (el 16,5% de todos los hogares de la provincia) y Teruel, donde solo hay arrendadas 5.600 pisos (un 10,3%). No obstante, en todas las provincias de Aragón se ha percibido un aumento de interesados en este tipo viviendas.

Este incremento de los arrendamientos provoca que el parque inmobiliario se reduzca de manera importante y, por lo tanto, los precios suban. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento de Zaragoza, desde 2014, el importe del alquiler a orillas del Ebro se ha incrementado más de un 15%. Aunque esta cifra está lejos de los máximos registrados en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, no deja de suponer un problema para la sociedad. De hecho, el concejal de Vivienda, Pablo Híjar, calculó que, aproximadamente, un tercio de la población de Zaragoza se encuentra en exclusión residencial o en riesgo de padecerla.

Los precios medios en Zaragoza para un piso medianamente céntrico y bien equipado superan los 650 euros al mes. No obstante, según los datos de Tecnitasa se pueden encontrar opciones más económicas y también precios desorbitados. El último informe elaborado por esta compañía dedicada a la tasación de inmuebles afirma que los alquileres más asequibles están en el barrio Oliver, Torrero, San José, Las Fuentes y el entorno de la calle Predicadores. En estas zonas, el precio medio por metro cuadrado al mes es de 3,90 euros, lo que supone un incremento del 7,14% en comparación con el año pasado. De este modo, un piso medio de la citada zona (de unos 70 euros) tendría un coste mensual de más de 270 euros mensuales.

En el lado contrario, los precios más elevados se encuentran en el entorno de la plaza de España y el paseo de la Independencia. Según este informe, el importe medio por metro cuadrado ha ascendido en esta zona un 3,63%, llegando a situarse en los 13,40 euros al mes. Si se tiene en cuenta que la vivienda media tiene 120 metros cuadrados, el alquiler de un mes superaría los 1.600 euros. En el supuesto de que se encontrara un piso de 70 metros cuadrados, como las anteriormente mencionados, la renta mensual ascendería a casi 940 euros: más de 650 de diferencia.

“Este aumento de los precios puede suponer, a medio plazo, un cambio de tendencia; provocando que los ciudadanos se planteen si es más rentable comprar una vivienda, aunque la hipoteca sea muy larga. Y con ello se puede volver a la situación previa a la burbuja inmobiliaria”, puntualiza Gómez. En los últimos meses las diferencias mensuales entre el pago de un alquiler y una hipoteca se han ido acortando, siendo la concesión del préstamo (se necesita un colchón económico importante) y los deseos de los ciudadanos lo que marcará el futuro de las viviendas en Aragón.

Huesca y Teruel, dos realidades paralelas

Este incremento no se percibe de la misma manera en las otras capitales de provincia de Aragón. Tal y como detalla el informe de Tecnitasa, la zona de Perpetuo Socorro es la más asequible de Huesca, con un precio medio de 2,90 euros el metro cuadrado, que sumado a que el piso medio tiene 60 metros cuadrados, provoca que el pago del alquiler se sitúe por debajo de los 200 euros mensuales. Por el contrario, la plaza de Navarra y la parte de San Lorenzo tienen los alquileres más elevados: más de 1.000 euros mensuales (el metro cuadrado cuesta 8,70 euros al mes, mientras que la vivienda media es de 120 metros).

Los alquileres de la capital turolense no son tan extremos. Mientras que los pisos con rentas más elevadas se sitúan en la zona del centro, en Ensanche y las avenidas América y Aragón (menos de 1.000 euros mensuales por 120 metros cuadrados); los más económicos se encuentran e la zona Carrel, Arrabal y San Julián (245 euros al mes por 70 metros cuadrados).

¿Cómo son los pisos y quién los alquila?

La mayoría de las viviendas alquiladas en Aragón fueron construidos entre 1961 y 1970. Según los datos del INE, una cuarta parte de todo lo arrendado corresponde a esta década. También son frecuentes aquellas que se levantaron durante la década anterior (18,42%) y las posterior (18,11%). Por el contrario es complicado encontrar alquileres de viviendas edificadas tras los años 90. Solo un 9% fueron construidas entre 1991 y 2000 y un 7% entre 2001 y 2005. Este porcentaje baja al 4% cuando se trata de edificios creados hasta el 2010 y es imposible encontrar ningún arrendamiento de edificios con menos de una década de historia. El informe 'Alquiler Seguro' define la vivienda media en Zaragoza capital como un piso de 80 metros cuadrados con tres dormitorios y un baño.

Los pisos alquilados suelen estar ocupados por una sola persona, generalmente, población joven que se acaba de independizar. Esto ocurre en más del 25% de los casos. También es habitual que en estas viviendas residan parejas sin hijos (18,73%) y matrimonios con un solo descendiente (15%). Por el contrario, es menos común que una pareja con dos hijos o más (12,5% en el caso de dos hijos y un 3,72 cuando son más) apueste por el alquiler o que lo haga un hogar monoparental (11,38%). El resto de circunstancias como amigos o conocidos suelen ser mínimas.

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